El supermaterial que revolucionará a los Smart TV y que Apple quiere en el iPhone

Un supermaterial que se espera que ponga patas arriba el mercado de los Smart TV al ofrecer lo mejor de los mundos del OLED y el LED
18/01/2023 - 09:47hs
El supermaterial que revolucionará a los Smart TV y que Apple quiere en el iPhone

El negocio de televisores es una competencia que se divide en dos grandes bloques. Por un lado, están las clásicas pantallas LCD, que avanzaron a pasos agigantados en los últimos años, con el brillo y los colores más vivos como principales banderas de sus modelos más vanguardistas.

En el otro lado están las OLED, esas pantallas orgánicas que prometen negros más puros que nadie y un contraste enorme gracias a su capacidad para encender y apagar por separado cada uno de los puntos que componen su panel.

En los últimos tiempos se habló de una tercera vía. Un camino alternativo conocido como microLED. Un supermaterial que se espera que ponga patas arriba el mercado de los Smart TV al ofrecer lo mejor de los mundos, los aspectos más vanguardistas de cada tecnología.

Que se hayan puesto a la venta no significa que cualquiera los pueda comprar, porque hoy los precios son estratosféricos y están alejados incluso de algunos que se consideran acaudalados.

Pero Apple puso el foco en otro lugar. Si esa tecnología puede ser tan beneficiosa para un televisor, ¿por qué no utilizarlo en un teléfono móvil, una computadora portátil, una tableta o un reloj?

La compañía del logotipo de la manzana lleva años de investigación de la tecnología microLED, un proyecto conocido con la referencia T159, según reveló Mark Gurman, periodista de Bloomberg y uno de los analistas con mejores fuentes dentro de la empresa.

Investigaciones de Apple

No fue un trabajo continuo, sino que Apple en varios momentos arrojó la toalla debido a los múltiples retos técnicos y el alto costo. La compañía trabajó entre bambalinas para perfeccionar el proceso de producción, porque quiere utilizar estas pantallas e incluso fabricarlas.

Es el mismo paso que llevó con los procesadores de los iPhone, las Mac y las MacBook y que también va a ejecutar con las piezas del Wifi y el Bluetooth. El objetivo es dejar la dependencia de terceras compañías y tener mayor control sobre sus productos.

Los planes pasan porque el primer dispositivo en obtener estos nuevos paneles sea el sucesor del Watch Ultra (reloj de lujo y orientado a deportes extremos), que podría ver la luz este mismo año o el próximo, si opta por unos ciclos de renovación más largos al de los otros modelos. Una vez que domine la técnica, podría extenderse a dispositivos con pantallas de mayor diagonal. El proceso puede llevar 10 años.

¿Por qué el microLED es tan especial? La cuestión es que incorpora una de las grandes fortalezas del OLED frente a las LCD, pero sin sus debilidades. En una pantalla OLED se puede apagar y encender individualmente cada diodo emisor de luz.

Esto permite alcanzar una gran relación de contraste, pero también lograr negros puros. ¿Por qué las LCD no pueden hacerlo? Estas pantallas utilizan una fuente de iluminación externa y para reproducir determinado color se coloca un filtro.

Cuando se quiere mostrar el negro, la luz no se apaga y, por tanto, se pueden producir fugas y que aparezcan problemas como halos alrededor de las imágenes. El primer dispositivo que lo tendría sería el Apple Watch Ultra de segunda generación.

Diferencias entre microLED y miniLED

El peaje para pagar por esta ventaja está en las propias siglas de la tecnología. OLED significa organic light emisor diode. Es un material orgánico y, por tanto, puede sufrir más con el paso de tiempo y puede sufrir quemados si se muestra mucho tiempo la misma imagen.

El televisor tope de gama de LG, el proveedor de referencia de estos modelos, alcanzó en 2022 una luminosidad máxima de unos 1.000 nits. El mejor NEO QLED de Samsung, una LCD muy avanzada, triplicaba este registro.

El microLED no debe confundirse con el miniLED. Esta última es la receta que encontraron los fabricantes de modelos LCD para acercarse al contraste del OLED, reduciendo el tamaño de los diodos emisores y agrupándolos en pequeñas secciones, miles dentro de una misma pantalla, que funcionan independientemente las unas de las otras. Aunque es imposible igualar el rendimiento, la solución redujo mucho la brecha en los últimos años.

El microLED aportaría la capacidad de apagar cada diodo por separado sin riesgo que tienen las OLED, ya que no es un material orgánico. Además, podría aumentar la entrega de brillo hasta los 4.000 nits. Para hacernos una idea, el iPhone 14 Pro o el Watch Ultra, alcanzan picos, en exteriores, de 2.000. Y es una cifra bastante alta.

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