Cinco celulares recomendados para regalarle a un hijo adolescente, desde $400.000
La transición a la escuela secundaria marca la vida de un adolescente. No solo cambia la escuela o el grupo de amigos, sino que se transforma su relación con el mundo exterior. A los 12 o 13 años, la presión social por la conexión constante se vuelve ineludible. Ya no se trata solo de un celular para "avisar cuando llego", sino de una herramienta de socialización, entretenimiento y, fundamentalmente, identidad. Para los padres, este momento llega con una mezcla de ansiedad por la seguridad digital y temor por el impacto en la economía familiar.
En un mercado local donde la inflación y la volatilidad de precios son la norma, elegir el primer celular "oficial" para un adolescente resulta una tarea de ingeniería financiera y pedagógica. Comprar el último modelo de gama alta suele ser un error: la probabilidad de roturas, robos o pérdidas es alta. Sin embargo, optar por el equipo más barato del mercado garantiza frustración, lentitud y una obsolescencia casi inmediata que obligará a gastar nuevamente en seis meses.
El equilibrio existe. Se encuentra en la gama media, ese segmento donde las especificaciones técnicas son suficientes para correr Roblox, editar videos para TikTok o mantener videollamadas fluidas, sin alcanzar los precios prohibitivos de los buques insignia.
Este artículo de iProfesional analiza las cinco mejores opciones de equipos nuevos disponibles hoy en Mercado Libre Argentina para un usuario de 12 o 13 años. Los precios mencionados en este artículo fueron relevados en la primera semana de febrero de 2026. Además, se abordará el "elefante en la habitación": cómo configurar estos dispositivos para que la tecnología sea un puente y no un abismo en la crianza.
Criterios de selección: Qué buscar y qué ignorar en el primer celular para tu hijo adolescente
Antes de abrir la billetera, es fundamental entender qué necesita realmente un chico de esta edad. Los padres suelen priorizar la marca, pero la usabilidad diaria depende de otros factores.
Primero, la resistencia. A esta edad, el cuidado del hardware no suele ser una prioridad. Buscamos equipos con construcción sólida, preferiblemente con certificaciones IP (resistencia al polvo y agua) y materiales que aguanten el trote diario en la mochila escolar. El vidrio en la parte trasera se ve elegante, pero el plástico de alta calidad o el cuero vegano absorben mejor los impactos.
Segundo, la batería. La autonomía es seguridad. Un celular sin carga no sirve para rastrear la ubicación del adolescente ni para recibir esa llamada de emergencia. El estándar actual son 5000 mAh. Menos de eso es inaceptable para un usuario intensivo que pasará horas con la pantalla encendida.
Tercero, la pantalla. No se necesita la resolución más alta, pero sí una buena tasa de refresco (90 Hz o 120 Hz). Esto hace que el celular se sienta rápido y fluido, algo que los adolescentes valoran por encima de la potencia bruta del procesador. Una pantalla AMOLED es ideal porque ofrece mejor visibilidad bajo el sol, crucial cuando están al aire libre.
Por último, el ecosistema. En la Argentina, Android domina el segmento. La facilidad para gestionar controles parentales a través de Google Family Link hace que este sistema operativo sea la elección pragmática para la mayoría de las familias.
A continuación, los 5 celulares elegidos que cumplen con esta matriz de necesidades.
1. Samsung Galaxy A55 5G: La opción premium blindada
Si el presupuesto lo permite, este es el celular definitivo. Samsung logró con la serie A50 un balance que canibaliza incluso a sus modelos superiores. El Galaxy A55 destaca por una característica vital para un adolescente: su construcción. Posee marco de metal (aluminio) y vidrio Gorilla Glass Victus , lo que le otorga una rigidez estructural superior a cualquier otro de esta lista.
Su pantalla Super AMOLED de 6.6 pulgadas con 120 Hz es brillante y nítida, perfecta para consumo multimedia. En cuanto a potencia, el procesador Exynos 1480 maneja juegos populares como Free Fire o Brawl Stars sin sobrecalentamientos preocupantes. Además, Samsung garantiza cuatro años de actualizaciones de sistema operativo, lo que asegura que el celular durará gran parte de la escuela secundaria si se lo cuida.
Las cámaras son otro punto fuerte. La estabilización óptica en el lente principal permite grabar videos para redes sociales sin ese molesto temblor de mano, y el modo noche rescata fotos decentes en salidas nocturnas o pijamadas.
- Por qué para un adolescente: Resistencia de grado casi militar en gama media y actualizaciones aseguradas hasta que cumpla 17 años.
- Precio estimado en Mercado Libre: Entre $900.000 y $1.200.000, dependiendo de la financiación y el vendedor.
2. Motorola Moto G84 5G: Estilo y sustancia
Motorola mantiene una posición sólida entre los usuarios argentinos de celulares y el Moto G84 es quizás su mejor argumento actual. Lo primero que nota el usuario es el diseño. La parte trasera utiliza un acabado de cuero vegano (polímero) en colores vibrantes, incluido el famoso tono "Magenta" de Pantone. Esto no es solo estético: mejora el agarre y evita que el celular se resbale de las manos, un accidente común a los 12 años. Además, si se cae, el cuero vegano no se astilla como el vidrio.
Bajo el capó, ofrece 12 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento base. Esto es mucho más de lo que ofrecen sus competidores por el mismo precio. Significa que el adolescente puede acumular miles de fotos, videos de WhatsApp y juegos pesados sin que aparezca el temido mensaje de "Espacio insuficiente".
Su pantalla pOLED es de excelente calidad y el procesador Snapdragon 695, aunque no es el más nuevo, gestiona la batería de 5000 mAh de forma eficiente, logrando que el equipo llegue a la noche con carga de sobra.
- Por qué para un adolescente: El acabado trasero resiste golpes y rayaduras mejor que el vidrio. Los 256 GB de base evitan quejas por falta de espacio.
- Precio estimado en Mercado Libre: Alrededor de 600.000 pesos.
3. Xiaomi Redmi Note 13 Pro 5G: La bestia de las especificaciones
Para el adolescente "techie" que compara fichas técnicas con sus amigos, Xiaomi es la marca de referencia. El Redmi Note 13 Pro ofrece números que impresionan: una cámara principal de 200 megapíxeles y una carga turbo de 67W.
La carga rápida es un salvavidas para la organización familiar. Si el chico olvidó cargar el celular durante la noche (algo que ocurrirá con frecuencia), conectarlo apenas 15 minutos antes de salir al colegio le dará batería suficiente para gran parte del día.
La pantalla es tal vez la mejor de la lista en términos de brillo pico y resolución, con bordes muy finos que le dan un aspecto moderno. Sin embargo, el sistema operativo de Xiaomi (HyperOS o MIUI) viene cargado de publicidad y aplicaciones preinstaladas (bloatware) que pueden distraer. Requiere una configuración inicial más paciente por parte de los padres para limpiar el entorno digital.
- Por qué para un adolescente: La carga ultra rápida compensa los olvidos y la cámara de alta resolución satisface a los creadores de contenido en potencia.
- Precio estimado en Mercado Libre: Entre $580.000 y 650.000 pesos.
4. Samsung Galaxy A25 5G: La compra racional
Si el Galaxy A55 resulta demasiado costoso, el A25 es el hermano menor sensato. Mantiene la esencia de lo que hace bueno a un Samsung: pantalla Super AMOLED (algo raro en este precio) y el mismo compromiso de actualizaciones de software a largo plazo.
El diseño es plástico, pero robusto. No tiene la protección contra el agua de su hermano mayor, por lo que una funda resistente es compra obligatoria en el mismo acto. El rendimiento es correcto para redes sociales y uso escolar. No ganará premios de velocidad, pero tampoco dejará al usuario tirado.
Es el celular ideal para padres que buscan la confiabilidad de una marca tradicional y soporte técnico local fácil de conseguir, sin pagar el "impuesto" de la gama alta. Su cámara cumple dignamente y la interfaz One UI es limpia y fácil de controlar.
- Por qué para un adolescente: Equilibrio perfecto costo-beneficio. Pantalla de calidad superior a su categoría para cuidar la vista.
- Precio estimado en Mercado Libre: Aproximadamente 515.000 pesos.
Motorola Moto G54 5G: El rey del presupuesto
Para muchas familias, el primer celular es una prueba. "Demostrá que podés cuidarlo y luego vemos", es la advertencia paterna. Para este escenario, el Moto G54 es imbatible. Es el equipo más económico de la lista que todavía ofrece una experiencia de usuario fluida y conexión 5G.
No sacrifica lo importante: tiene una pantalla de 120 Hz (aunque es LCD, no OLED) y una batería sólida de 5000 mAh. Viene con una funda protectora en la caja, lo cual es un ahorro adicional. Su procesador permite jugar con gráficos medios y el almacenamiento de 128 GB o 256 GB es generoso para su segmento.
Es un dispositivo de batalla. Si se rompe o se pierde, duele menos al bolsillo que cualquiera de las otras opciones, pero mientras funciona, el adolescente no sentirá que tiene un aparato "viejo" o "lento".
- Por qué para un adolescente: La entrada más económica al 5G y a una pantalla fluida. Ideal como "primer celular de prueba".
- Precio estimado en Mercado Libre: Entre $400.000 y 460.000 pesos.
Control y vigilancia: El rol de los padres
Comprar el celular es solo el 50% del trabajo. Entregar un teléfono móvil con acceso irrestricto a Internet a un adolescente de 12 años equivale a dejarlo solo en medio de una plaza desconocida a medianoche. La supervisión no es invasión; es cuidado.
La herramienta estándar y más efectiva para Android se llama Google Family Link. Es gratuita y permite gestionar de forma remota el dispositivo del menor desde el celular de los padres, sea Android o un iPhone.
Paso 1: La configuración inicial
No entregues el celular en la caja cerrada. Abrílo vos. Al encenderlo por primera vez, el sistema preguntará quién usará el dispositivo. Seleccioná "Para un niño/adolescente". Esto disparará la configuración de Family Link automáticamente. Deberás crear una cuenta de Google para tu hijo o usar una existente, y vincularla a tu cuenta personal como "Administrador familiar".
Paso 2: Límites de tiempo y sueño
El conflicto número uno es el uso excesivo. Family Link permite establecer un "Tiempo de descanso". Configurá el celular para que se bloquee automáticamente a una hora prudente (por ejemplo, 22:00) y se desbloquee a la mañana siguiente (7:00). Esto evita el "vamping" (uso de pantallas en la cama que afecta el sueño). Además, fijá un límite diario total de uso (por ejemplo, 3 horas). Al consumirse ese tiempo, el equipo se bloquea, permitiendo solo llamadas de emergencia y aplicaciones educativas que vos marques como "siempre permitidas".
Paso 3: Aprobación de aplicaciones
Un adolescente no debe tener permiso para instalar cualquier cosa. Activá la opción que requiere tu aprobación para cada descarga de Google Play Store. Cuando tu hijo quiera bajar un juego o una red social, te llegará una notificación a tu celular. Vos revisá la clasificación por edad, los comentarios y decidí si aprobás o rechazás. Esto es vital para evitar aplicaciones de chat anónimas o juegos con micro transacciones depredadoras.
Paso 4: Filtros de contenido y búsqueda
En la configuración de Google Chrome dentro de Family Link, activá "SafeSearch" para filtrar resultados explícitos. Aunque ningún filtro es infalible, elimina el acceso accidental a pornografía o violencia extrema. Del mismo modo, configurá YouTube en modo restringido.
Paso 5: Geolocalización
Esta función ofrece paz mental. Activá el seguimiento de ubicación. Podrás ver en un mapa dónde está el celular en tiempo real. Podés configurar alertas para recibir notificaciones cuando tu hijo llega o sale de lugares específicos, como "Escuela" o "Club". Acordá con tu hijo que la ubicación es una condición innegociable para tener el celular.
Paso 6: La charla sobre privacidad
Ningún software reemplaza el diálogo. Explicá a tu hijo que vos tenés acceso a su ubicación y a las estadísticas de uso, no para espiarlo, sino para protegerlo. Hablá sobre el "grooming", el "ciberbullying" y la importancia de no compartir fotos íntimas. La confianza se construye: a medida que tu hijo demuestre responsabilidad, los controles pueden relajarse.
La clave: un celular bien configurado y normas claras
La tecnología móvil en la adolescencia es una puerta de entrada a la autonomía. Elegir el hardware correcto asegura que la herramienta funcione sin frustraciones técnicas ni financieras.
Sin embargo, el verdadero desafío reside en el software y en las normas del hogar. Un celular bien configurado, con límites claros y supervisión activa, deja de ser un juguete costoso para convertirse en un aliado en la seguridad y el desarrollo de su hijo. La inversión monetaria se realiza en Mercado Libre; la inversión educativa se hace en casa, día a día.