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ALERTA

Por qué Argentina no tiene celulares más baratos, a más de un mes de la eliminación de aranceles

Al analizar las páginas de ecommerce más de 30 días después de la medida la conclusión es clara: los precios no cayeron como se suponía
19/02/2026 - 16:48hs
Por qué Argentina no tiene celulares más baratos, a más de un mes de la eliminación de aranceles

La expectativa era alta. La promesa oficial, contundente. El calendario tecnológico argentino había marcado el 15 de enero de 2026 como la fecha clave para el bolsillo de los consumidores argentinos. Ese día, en cumplimiento del Decreto 333/2025, se eliminó de forma definitiva el arancel de importación para los celulares.

Sin embargo, al mirar los ecommerce de las principales cadenas de electrodomésticos y las plataformas de comercio electrónico 35 días después, la realidad devuelve una imagen de estancamiento. Los precios no cayeron como se suponía. La desilusión domina el ánimo de los compradores que aguardaron meses para el recambio de sus equipos.

Relevamiento: precios congelados de celulares

iProfesional comparó los precios de cuatro modelos de celulares de alta gama el 14 de enero (un día antes del arancel cero) con los del 19 de febrero. La conclusión es clara: no se detectaron cambios significativos, salvo contadas promociones puntuales.

  • iPhone 17 Pro Max (512 GB): El 14 de enero, Claro lo ofrecía a $3.699.999. Frávega (vía Maxihome) lo listaba en $6.226.669 con un descuento del 27%, quedando en $4.569.999. MacStation vendía la versión de 256 GB a $2.999.999. 35 días después, Claro mantenía el precio, aunque sin stock. Frávega redujo mínimamente el descuento al 26%. MacStation, en cambio, subió su precio a $3.399.990, un aumento de $400.000, y también figuraba sin stock online.
  • Motorola Razr 60 Ultra (1 TB 5G): El 14 de enero, su precio era $2.399.999 en la tienda oficial de Motorola, Frávega y Mercado Libre. En Claro, costaba $2.099.999. El 19 de febrero, el único cambio relevante fue en Claro, que lo ofrecía con un 10% de descuento ($1.889.999) y un 20% adicional por pago en una cuota ($1.511.999).
  • Samsung Galaxy S25 Ultra (512 GB): En la tienda oficial, costaba $3.699.999 el 14 de enero. Frávega lo vendía a $2.799.999 con un 23% de descuento. Mercado Libre lo ofrecía a $3.699.999. El 19 de febrero, Samsung mantenía el precio de lista, pero aplicaba un 11% de descuento ($3.299.999). Frávega no mostraba cambios. Mercado Libre, sin embargo, lo ofrecía en una tienda partner a un precio de lista de $2.599.999 y con 9% de descuento ($2.349.999).
  • Xiaomi 14T (512 GB): Se ofrecía el 14 de enero en la tienda digital de la marca a $2.111.110, con un 38% de descuento que lo dejaba en $1.299.999. Frávega, a través de Solnik, mantuvo estos precios un mes y cinco días después.

El laberinto normativo y la realidad del mercado

El Decreto 333/2025 del Poder Ejecutivo Nacional fue publicado en mayo de 2025. Estableció un cronograma de reducción del Derecho de Importación Extrazona (DIE) para celulares: del 16% al 8% en una primera etapa, y al 0% a partir del 15 de enero de 2026.

La medida gubernamental buscaba un efecto shock en la oferta de celulares. Al llevar a cero el DIE, la intención era alinear los precios locales con los internacionales y combatir el contrabando, un mercado marginal que en 2025 movió millones de unidades. No obstante, un relevamiento de iProfesional expone una rigidez notable en los valores de venta al público.

Esta foto estática del mercado, a más de un mes de la "liberación" arancelaria, obliga a indagar en las causas profundas. No se trata de una simple especulación comercial, sino de una estructura de costos y tiempos logísticos que el decreto no puede borrar con su sola publicación.

La barrera invisible: el stock y la reposición

La razón principal y más inmediata de la inmovilidad de los precios reside en la lógica de los inventarios. Los dispositivos que hoy exhiben las vitrinas de retails como Frávega, las tiendas de los operadores o las publicaciones de Mercado Libre no ingresaron al país el 16 de enero.

Esos equipos llegaron a los depósitos importadores durante el último trimestre de 2025. En ese momento, esos lotes tributaron el arancel del 8% vigente en ese período. El impuesto se paga por adelantado y el stock actual ya absorbió ese costo.

El stock de reposición es la mercadería adquirida y almacenada por los importadores para satisfacer la demanda futura. Su costo incluye los impuestos vigentes al momento de la entrada al país, no al momento de la venta.

Los comerciantes no pueden vender por debajo de su costo de reposición sin incurrir en pérdidas. La rotación de inventarios en el sector tecnológico suele oscilar entre los 60 y 90 días. Por lo tanto, los primeros lotes de celulares ingresados efectivamente con arancel cero recién llegarán a los puntos de venta masiva entre finales de febrero y mediados de marzo. Hasta entonces, el precio refleja la estructura de costos del "viejo régimen".

La carga tributaria: el arancel no es el único impuesto

La presión tributaria consolidada es la suma total de gravámenes que recaen sobre un producto importado. En la Argentina, incluye IVA, Impuestos Internos, Tasa de Estadística, Ingresos Brutos y percepciones de Ganancias.

Existe una confusión generalizada al equiparar "arancel cero" con "impuestos cero". La eliminación del DIE reduce solo uno de los componentes de la ecuación fiscal. Los celulares importados deben tributar aún una pesada carga impositiva antes de llegar al consumidor. Incluso hoy, con el arancel en 0%, un importador debe abonar:

  • IVA: 21% sobre el valor del producto más los otros impuestos.
  • Impuestos Internos: 9,5% (reducido desde el 19% anterior, pero vigente).
  • Tasa de Estadística: Un porcentaje sobre el valor CIF.
  • Percepciones: Adelantos de Impuesto a las Ganancias e Ingresos Brutos.

Según datos de la Fundación Ecosur, la carga tributaria real sobre un celular importado pasó del 42% a principios de 2025 al 29% en la actualidad. Si bien representa una mejora, casi un tercio del valor del equipo corresponde a impuestos nacionales, sin contar las tasas municipales o provinciales. Esta realidad impide que los precios locales converjan de manera absoluta con los de mercados como Estados Unidos o Chile, donde la presión fiscal al consumo es significativamente menor.

El "cisne negro" de la inteligencia artificial y el precio de las memorias

Un factor exógeno, ajeno a la voluntad del Ministerio de Economía, jaquea la baja de precios: el contexto internacional de la informática. La explosión de la demanda de hardware para inteligencia artificial (IA) provocó un desabastecimiento global de componentes de memoria.

Las memorias DRAM y NAND son componentes esenciales de un celular. La DRAM permite el procesamiento de tareas activas, mientras que la NAND es el almacenamiento de fotos, videos y aplicaciones.

Los grandes fabricantes de componentes derivaron su capacidad productiva hacia los servidores de IA, en detrimento de las memorias para dispositivos móviles. Como consecuencia, el precio internacional de las memorias DRAM aumentó hasta un 80% en términos interanuales. Dado que la memoria representa una parte sustancial del costo de materiales de un celular, este incremento en dólares en origen neutraliza el ahorro generado por la quita del arancel local.

Expertos del sector, como Tina Lu, de la consultora Counterpoint Research, advirtieron que los costos de las memorias subirán un 30% adicional en los próximos meses. Este aumento impacta tanto a los equipos importados como a los ensamblados en Tierra del Fuego. Es el "cisne negro" que amenaza con comerse la rebaja impositiva antes de que esta llegue al bolsillo del usuario.

La competencia desleal y el mercado gris

El mercado gris está conformado por la comercialización de productos originales ingresados al país sin declarar, y evaden así aranceles e impuestos. Se diferencia de la falsificación por la autenticidad del producto.

El Gobierno nacional justificó la medida, en parte, para combatir ese contrabando. Se estima que uno de cada tres celulares activos en el país ingresó por vías ilegales. Sin embargo, la brecha de precios persiste lo suficiente como para mantener atractivo el circuito informal.

El contrabandista no paga el 21% de IVA, ni el 9,5% de Impuestos Internos, ni las tasas de seguridad e higiene, ni los costos de homologación ante el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Mientras la estructura impositiva formal mantenga un piso del 30% sobre el valor del producto, el "bagayero" o el importador informal conservará un margen de maniobra para ofrecer precios hasta un 40% inferiores.

El arancel cero ayuda, pero no soluciona el problema de fondo de la competitividad fiscal argentina frente a sus vecinos. La batalla contra el contrabando requiere medidas aduaneras, y una reforma tributaria integral que reduzca el costo argentino más allá del arancel de importación.

El factor Tierra del Fuego: protección y precios

El régimen de la Ley 19.640 estableció un sistema de promoción industrial vigente en Tierra del Fuego que otorga beneficios fiscales (exención de IVA y Ganancias, aranceles reducidos) a las empresas radicadas en la isla para fomentar la población y el empleo en la región.

La industria radicada en Tierra del Fuego, representada por la asociación AFARTE, juega un rol central en la formación de precios. Las marcas que producen en la isla, principalmente Samsung y Motorola, gozan de una ventaja competitiva clave: la alícuota de Impuestos Internos para sus productos es del 0%, frente al 9,5% que pagan los importados.

A pesar de la eliminación del arancel para la competencia importada, los fabricantes locales mantienen su dominio del mercado de gama media y baja. El año pasado, la producción en la isla superó los 6 millones de unidades. Sin embargo, la baja de sus propios impuestos internos (del 9,5% al 0%) no se trasladó de forma lineal a los precios el año pasado.

¿Por qué no bajan más los precios de los nacionales para competir? La respuesta combina la necesidad de recomponer márgenes de rentabilidad tras años de volatilidad cambiaria y el mismo problema de costos globales de componentes. Además, el costo logístico de transportar mercadería desde la isla al centro de consumo, sumado a la financiación, agrega capas de valor al precio final.

Financiación y costo del dinero

En la Argentina, la cultura de consumo se mueve al ritmo de las cuotas. Las cadenas de retail y las tarjetas de crédito ofrecen planes de financiación que tienen un costo financiero implícito. El Costo Financiero Total (CFT) es el valor real que se paga por un crédito o financiación, incluyendo la tasa de interés, seguros y gastos administrativos. En las "cuotas sin interés", este costo suele estar cargado al precio de lista.

Para poder ofrecer "sin interés" en un contexto inflacionario, el vendedor carga el costo financiero al precio de lista del producto. Por lo tanto, el precio que ve el consumidor en la etiqueta incluye el "seguro" contra la inflación y el costo de oportunidad del dinero en el tiempo. Mientras las tasas de interés no converjan a niveles internacionales, el precio de lista argentino tendrá siempre un sobreprecio financiero incorporado.

La paciencia como estrategia

El consumidor argentino, entrenado en crisis y devaluaciones, debe ahora ejercitar una nueva virtud: la paciencia ante la estabilidad nominal. La baja de precios por el arancel cero no fue un evento instantáneo del 15 de enero. Será, en el mejor de los casos, un proceso gradual que se materializará hacia el segundo trimestre de 2026.

La llegada de los nuevos stocks importados sin arancel, la estabilización de la oferta de memorias y la competencia agresiva entre marcas por ganar cuota de mercado son los factores que podrían perforar el piso de los precios actuales. Hasta entonces, el "arancel cero" permanece como una buena noticia macroeconómica con impacto microeconómico diferido.

El Decreto 333/2025 giró el timón, pero la inercia de los impuestos, los stocks viejos y los costos globales mantendrán firme el rumbo de los precios por unos meses más. Si podés esperar a marzo o abril, encontrarás probablemente un escenario más favorable. Quien necesite comprar un celular hoy, pagará el costo de la transición.

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