MISIÓN ESPACIAL

Artemis II regresa a la Tierra y la NASA teme repetir el error que casi destruye la misión anterior

El regreso de los tripulantes marca una prueba decisiva para la exploración lunar, tras desafíos no resueltos y riesgos térmicos extremos
Por iProfesional
TECNOLOGÍA - 10 de Abril, 2026

La misión Artemis II transita sus últimas horas con el foco puesto en el reingreso de la cápsula Orión a la atmósfera terrestre, considerado el tramo más delicado de toda la operación. Tras completar un histórico vuelo de diez días alrededor de la Luna, los cuatro astronautas se preparan para amerizar en el océano Pacífico frente a las costas de California este viernes a las 21.07 (hora argentina).

La tripulación está integrada por Christina Koch, Victor Glover, Reid Wiseman y el canadiense Jeremy Hansen, quienes protagonizaron un viaje que los llevó a más de 406.000 kilómetros de la Tierra, superando registros previos de misiones tripuladas. El retorno seguro marcaría un hito para la NASA, al tratarse del primer vuelo tripulado más allá de la órbita terrestre desde el programa Apolo, finalizado en 1972.

El momento más riesgoso que decidirá todo

El reingreso a la atmósfera representa el principal desafío técnico de la misión. La cápsula Orión deberá ingresar a velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora, generando temperaturas de hasta 2.700 grados Celsius debido a la fricción con el aire, lo que convierte este tramo en el más extremo de toda la operación.

Durante este proceso, el escudo térmico cumple un rol fundamental: proteger la estructura de la nave y garantizar la seguridad de la tripulación. La maniobra implica que la cápsula atraviese la atmósfera envuelta en plasma, lo que genera un corte de comunicaciones de aproximadamente seis minutos.

En total, el descenso desde el ingreso hasta el amerizaje demandará unos 13 minutos, durante los cuales cada parámetro debe ejecutarse con precisión. El margen de error es mínimo, ya que cualquier desviación en la trayectoria o en el ángulo de entrada puede alterar el resultado de la operación.

Ajustes tras antecedentes

El reingreso de Artemis II se realiza bajo especial atención debido a un antecedente registrado en 2022 durante la misión no tripulada Artemis I. En aquella oportunidad, el escudo térmico de Orión mostró un desgaste inesperado al regresar a la Tierra.

A partir de ese episodio, los ingenieros revisaron la trayectoria de descenso y modificaron el ángulo de entrada a la atmósfera, haciéndolo más directo para reducir el efecto de "rebote" que había contribuido al deterioro del material protector.

Según la NASA, se llevaron a cabo múltiples pruebas, simulaciones y modelizaciones para validar estos ajustes. Los responsables del programa aseguran contar con un margen de seguridad adecuado, aunque reconocen que la confirmación del éxito dependerá del amerizaje y la recuperación de la tripulación.

Nave autónoma y maniobras previas

La cápsula Orión, bautizada "Integrity", opera de forma autónoma durante esta fase. Antes del reingreso, se ejecutan maniobras de corrección de trayectoria mediante propulsores, siendo la última de ellas unas cinco horas antes del descenso.

Uno de los puntos más críticos es el ángulo de entrada, estimado en torno a los -5,8 grados respecto del horizonte. Un ángulo demasiado pronunciado incrementaría las cargas térmicas sobre la nave, mientras que uno demasiado bajo podría provocar que la cápsula rebote en la atmósfera y no logre descender correctamente.

Los astronautas no tienen previsto intervenir manualmente salvo en caso de emergencia, ya que el sistema está diseñado para gestionar automáticamente esta etapa.

Descenso final y recuperación

Tras atravesar la fase de mayor fricción, la cápsula desplegará un sistema de paracaídas en dos etapas para reducir su velocidad antes del impacto con el agua.

La zona de amerizaje fue definida frente a la costa de San Diego, en función de condiciones meteorológicas favorables y aguas relativamente tranquilas. Aun así, el área potencial de descenso abarca miles de kilómetros cuadrados, lo que requiere una coordinación precisa de los equipos de recuperación.

El operativo estará a cargo del buque USS John P. Murtha, acompañado por helicópteros, aviones de apoyo y personal especializado. Se estima que entre 30 y 60 minutos serán necesarios para asegurar la cápsula y asistir a los astronautas en su salida.

Una misión clave para el futuro

Artemis II tiene carácter experimental y busca validar los sistemas necesarios para futuras misiones tripuladas a la Luna. Forma parte del programa Artemis, cuyo objetivo es establecer una presencia humana sostenida en el satélite natural y sentar las bases para viajes a Marte.

La NASA proyecta un eventual alunizaje hacia 2028, aunque especialistas advierten que el cronograma podría enfrentar nuevos retrasos debido al desarrollo aún en curso de los módulos de descenso.

Expectativa global

Mientras la cápsula completa su trayecto final, los controladores de vuelo monitorean cada variable desde el Centro Espacial Johnson en Houston, acompañados por las familias de los astronautas.

Desde la agencia espacial insisten en que el éxito de la misión solo podrá confirmarse cuando la tripulación esté a salvo tras el amerizaje. Hasta ese momento, toda la atención permanece centrada en una maniobra breve en duración, pero decisiva para el futuro de la exploración espacial tripulada.

El desenlace de Artemis II no solo cerrará un capítulo histórico, sino que también marcará el rumbo de las próximas etapas en el regreso de la humanidad a la Luna.

Te puede interesar

Secciones