¿Tu trabajo está en la lista? Los 10 empleos más afectados y los 10 más beneficiados por la inteligencia artificial
La expansión de la inteligencia artificial no tiene un impacto uniforme sobre el empleo. En tanto ciertas ocupaciones empiezan a perder terreno frente a la automatización, otros trabajos se ven fortalecidos por el uso de estas herramientas, que amplifican las capacidades humanas.
Esa es la principal conclusión de un estudio elaborado por Goldman Sachs Research, que propone una mirada más matizada del fenómeno. Para hacerlo, combina dos indicadores: uno que mide la probabilidad de reemplazo de tareas y otro que evalúa cuánto puede la tecnología mejorar el desempeño humano en un puesto determinado.
Reemplazo vs. potenciación
El informe, desarrollado por la economista Elsie Peng, diferencia dos dinámicas clave:
- El efecto de sustitución, en el que la IA asume funciones que antes realizaban personas.
- El efecto de "aumentación", donde la tecnología automatiza tareas parciales, pero mantiene la necesidad de intervención humana.
Este enfoque permite separar con mayor claridad los trabajos en riesgo de aquellos que pueden crecer. En los primeros predominan tareas repetitivas y estructuradas; en los segundos, habilidades como la toma de decisiones, la creatividad o la interacción social.
Menos empleo, pero no tanto: el impacto real de la IA bajo análisis
Para medir los efectos concretos, el análisis se enfocó en el mercado laboral de Estados Unidos. Según las estimaciones, la inteligencia artificial disminuyó el ritmo de creación de empleo en unas 16.000 posiciones mensuales durante el último año y elevó marginalmente la tasa de desempleo en 0,1%.
De todos modos, el informe advierte que ese impacto podría estar sobredimensionado. No se contemplan del todo factores compensatorios, como la generación de empleo vinculada a la infraestructura tecnológica —por ejemplo, centros de datos— ni el crecimiento derivado de mejoras en productividad.
IA y trabajo: entre la vulnerabilidad juvenil y el auge del "sector relacional"
El efecto de la IA tampoco se distribuye de manera pareja entre los trabajadores. Los perfiles más jóvenes o con menor experiencia son los que muestran mayor exposición a la pérdida de empleo.
En contraste, los sectores donde la tecnología funciona como complemento registraron una expansión. En esos casos, se observó un incremento cercano a 9.000 puestos mensuales y una leve baja en la desocupación.
Este patrón coincide con otras miradas, como la del economista conductual Alex Imas, quien sostiene que el futuro del empleo estará más ligado al "sector relacional", donde el componente humano es central en el valor del servicio.
Los 10 empleos más amenazados y los que más crecen por la IA
Entre las ocupaciones con mayor riesgo de reemplazo aparecen aquellas basadas en tareas rutinarias y fácilmente sistematizables. El ranking está encabezado por:
- Operadores telefónicos
- Empleados de reclamos de seguros
- Cobradores de deudas
- Trabajadores de facturación
- Telemarketers
- Liquidadores de sueldos
- Asistentes legales
- Empleados de compras
- Correctores de textos
- Procesadores de documentos
En todos los casos, se trata de funciones con procesos definidos, poca necesidad de presencia física y escasa complejidad interpersonal. El informe indica que "las ocupaciones y empresas expuestas a la sustitución por IA han visto caídas en sus costos operativos y en la publicación de ofertas de empleo".
En el extremo opuesto, hay roles donde la tecnología no reemplaza sino que potencia. Allí se destacan:
- Administradores educativos
- Gerentes de construcción
- Ejecutivos
- Médico y cirujanos
- Supervisores
- Abogados
- Especialistas aeroportuarios
- Gerentes industriales
- Gerentes de operaciones
- Ingenieros industriales
Estos trabajos comparten características difíciles de replicar por una máquina: requieren decisiones complejas, liderazgo, adaptabilidad y, en muchos casos, presencia física.
El informe ilustra esta diferencia con un ejemplo: un diseñador de interiores puede estar expuesto a herramientas de IA, pero su tarea "requiere más tareas no estructuradas y mayor presencia física frecuente en los lugares de trabajo, cosas que no pueden automatizarse completamente".
Un escenario abierto
Lejos de un impacto único y lineal, la inteligencia artificial está reconfigurando el empleo con efectos mixtos. Mientras algunas tareas desaparecen, otras se transforman o incluso se expanden.
El resultado final dependerá no solo del avance tecnológico, sino también de cómo empresas, trabajadores y gobiernos se adapten a este nuevo escenario.