La Unión Europea multa a Google por sus trampas en el buscador y Google Play
La Unión Europea sancionó a Google con 1.000 millones de dólares tras determinar que la empresa privilegió sus propios servicios por encima de la competencia en su buscador y en la tienda Google Play. La compañía tiene un plazo de dos meses para ajustar sus procesos antes de enfrentar posibles sanciones adicionales. Este nuevo episodio se enmarca en la aplicación de la Ley de Mercados Digitales, una normativa que busca poner límites claros a quienes controlan los accesos a la vida digital de los europeos.
Las razones del millonario castigo europeo a Google
La Comisión Europea dividió la penalización en dos tramos. El primero, de 520 millones de dólares, se debe a que el buscador destacaba sus ofertas y productos mediante filtros y elementos visuales, desplazando a otros competidores que ofrecían servicios similares. El segundo, de 480 millones de dólares, responde a que la empresa impedía que los desarrolladores de aplicaciones móviles que utilizan Google Play dirigieran a los usuarios hacia tiendas o sitios web externos con precios más convenientes.
Aunque la normativa permite cobrar comisiones a los creadores de software por clientes nuevos, Bruselas considera que las tasas actuales son excesivas y actúan como un freno para la competencia.
"Los mejores productos deberían triunfar por su calidad, no porque pertenezcan a la empresa que gestiona el buscador", apuntó Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva.
"En la UE, las empresas tienen derecho a competir en igualdad de condiciones. Los intermediarios tienen la obligación de garantizar la igualdad de condiciones y los consumidores el derecho a elegir ofertas alternativas más económicas", añadió Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea.
La respuesta de Google ante las medidas europeas
La decisión generó un fuerte rechazo en la cúpula de Google. Kent Walker, presidente de Asuntos Globales, cuestionó la medida con dureza, defendiendo el diseño actual de sus servicios bajo el argumento de la utilidad para el usuario. "Esto no es competencia leal, es una degradación del producto impulsada por un pequeño grupo de personas que se quejan por interés propio, perjudicando a las empresas y los consumidores europeos. La regulación debería mejorar los productos, no empeorarlos", señaló.
Walker fue más allá al sugerir que las exigencias actuales obligan a la empresa a eliminar funciones de búsqueda en tiempo real que los europeos valoran, tales como los precios instantáneos y la disponibilidad directa de hoteles, vuelos y restaurantes, además de debilitar las medidas de seguridad dentro de su tienda de aplicaciones. La compañía argumenta que estas funciones fueron diseñadas para facilitar la vida cotidiana de las personas y que desmantelarlas bajo presión regulatoria solo resulta en una peor experiencia de navegación.
La lupa de Europa sobre los gigantes tecnológicos
Europa mantiene su determinación de impedir que las grandes compañías obstaculicen a sus rivales, aunque para ello tenga que imponer multas de alto impacto y enfrentar las críticas que llegan desde el otro lado del Atlántico. La sanción contra Google llega apenas semanas después de que la empresa perdiera su apelación contra otro castigo de 4.500 millones de dólares, del cual informó iProfesional en esta nota, por limitar la competencia mediante el dominio de su sistema operativo móvil Android.
Si bien la medida de esta semana representa el primer castigo contra el gigante estadounidense bajo la Ley de Mercados Digitales, se suma a una lista que ya acumula sanciones por 11.800 millones de dólares en total. Entre 2017 y 2019, la UE impuso a la tecnológica multas por un total de 9.300 millones de dólares. Ya en septiembre del año pasado, el organismo regulador castigó a la compañía con 3.350 millones de dólares.
Desde la implementación de la ley en 2024, la UE lidera el control mundial de algunas de las corporaciones más grandes, desde Silicon Valley hasta Beijing. Las primeras acciones correctivas fueron dirigidas contra Meta y Apple en 2025, quienes fueron sancionadas con 227 y 568 millones de dólares respectivamente. La Comisión Europea insiste en que su única motivación es proteger el interés de los usuarios y asegurar que el mercado sea un terreno donde todos puedan participar sin condiciones desleales.
El roce con la Casa Blanca
Esta nueva multa impuesta por la Unión Europea amenaza con despertar el enojo del presidente estadounidense Donald Trump, quien en el pasado amenazó con represalias en caso de penalizaciones contra las empresas del país norteamericano. El mandatario republicano acusó anteriormente a Bruselas de apuntar contra las tecnológicas de Silicon Valley y planteó la posibilidad de imponer aranceles como represalia a estas sanciones.
Las penalizaciones contra Google, Meta y Apple abrieron un nuevo frente en la pugna entre la Casa Blanca y los socios europeos, un vínculo que ya muestra señales de tensión debido a la presión de Trump para aumentar el gasto militar en la OTAN, la amenaza de anexionarse Groenlandia y el comienzo de conflictos bélicos en Oriente Medio sin consultas previas con los Veintisiete.
Ante la posibilidad de represalias, Ribera afirmó: "No creo que a ninguno de nosotros, en la Comisión, se nos pudiera respetar si decidiésemos qué hacer porque alguien intente decirnos lo que tenemos que hacer o no hacer", manifestó.
La responsable de tecnología de la UE, Henna Virkkunen, destacó que "la DMA tiene como objetivo garantizar una competencia justa e igualitaria". La postura de los funcionarios europeos refleja una decisión inamovible de ejercer su soberanía regulatoria sin importar las presiones externas, reforzando la idea de que ninguna corporación está por encima de las leyes del bloque.
Los pasos a seguir en los próximos meses
Pese al choque de posturas entre las autoridades europeas y los directivos de Google, es probable que la compañía evite nuevas multas, ya que los reguladores de la UE elogiaron el buen progreso en sus esfuerzos continuos por cumplir con la Ley de Mercados Digitales. El organismo reconoció que existe una voluntad de mejorar, fruto de un diálogo constructivo con el gigante de Silicon Valley.
"Google ha propuesto y comenzado a probar cambios en la forma en que presenta sus propios servicios en la búsqueda de Google para servicios gratuitos como compras, hoteles y vuelos", destacó la Comisión Europea, antes de reconocer más cambios en la forma en que presenta los anuncios de compras y los servicios relacionados con el contenido, como los deportes.
El organismo de control sugirió que Google podría aplicar los principios de la decisión del jueves a sus resúmenes generados por IA, conocidos como AI Overviews y AI Mode. Los ajustes introducidos por la empresa en sus términos y condiciones de Google Play recibieron una aprobación provisional por parte de la Comisión, que destacó un progreso hacia el cumplimiento de la normativa.
La compañía dispone de 60 días para cumplir con las órdenes de Bruselas de tratar a sus rivales de manera justa y no discriminatoria y de permitir que los desarrolladores de aplicaciones desvíen a los usuarios de su tienda. De lo contrario, podría ser penalizada con multas periódicas adicionales de hasta el 5 por ciento de su facturación mundial total.
Alphabet, la casa matriz, reportó ingresos por 403.000 millones de dólares durante 2025. Aunque la cuantía de ambas multas de este jueves es inferior a otras sanciones previas, el mensaje es que Europa no bajará la guardia en su intención de nivelar el terreno para todos los actores del mercado digital.