EMPRESAS

La apuesta de Telecom por Metrotel que puede reconfigurar el mercado de las telecomunicaciones

Telecom propuso a Metrotel para recibir 6 millones de líneas de Movistar y se podría convertir en un operador con clientes móviles y residenciales
Por José María Lamorte
TECNOLOGÍA - 21 de Agosto, 2026

Puntos importantes

Metrotel surge como candidato de Telecom para recibir activos que incluyen 6 millones de líneas móviles y 211.400 accesos de internet fijo.

La operación, exigida por la ANC, busca crear un tercer operador competitivo en Argentina, con Metrotel respaldada por Riverwood y Blackstone.

El salto transformaría a Metrotel de firma B2B (u$s55M fact.) a operador convergente masivo, con gran desafío en gestión de clientes.

La elección de Metrotel como candidata de Telecom para recibir los activos que debe desprenderse después de adquirir Telefónica puede producir una transformación mucho más profunda que el traspaso de seis millones de líneas: convertir a una compañía concentrada en infraestructura, fibra y clientes corporativos en un operador integral de telecomunicaciones y consumo masivo.

La decisión tampoco es neutra para Telecom. Las condiciones impuestas por la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) obligan a la compañía a encontrar un comprador independiente, con capacidad para sostener los activos y convertirse en un competidor efectivo.

Metrotel combina una red propia de fibra y experiencia mayorista con el respaldo financiero de Riverwood Capital y Blackstone. La paradoja es que Telecom debe contribuir ahora a construir el mismo tercer operador cuya viabilidad económica cuestionó cuando se conocieron los "remedies" o remedios, medidas correctivas que una autoridad de competencia impone para neutralizar los efectos anticompetitivos de una concentración. Pueden incluir desinversiones de clientes o activos y obligaciones de conducta durante determinado período.

Según dijo Pedro López Matheu, director de Comunicaciones Externas de Telecom, a iProfesional hace unas semanas, las condiciones impuestas generan "una ficción de un tercer operador en un mercado que ya probó que no tiene lugar para otro jugador y que demanda escala para poder mantener inversiones".

La propuesta de Metrotel puede leerse, entonces, como la respuesta empresarial de Telecom a una obligación regulatoria que rechaza: encontrar un candidato suficientemente sólido para que Competencia lo acepte y completar así la integración de Telefónica.

Radiografía de Metrotel, según un informe de Moody's

Una radiografía publicada por Moody's Local Argentina en mayo pasado, apenas tres meses antes de que trascendiera la propuesta, permite dimensionar el punto de partida. La calificadora ratificó la nota de CPS Comunicaciones —razón social de Metrotel- en A .ar con perspectiva estable y describió una empresa rentable y financieramente flexible, pero de "pequeña escala operativa" frente a los principales participantes del mercado.

Durante 2025, Metrotel facturó alrededor de u$s55 millones y obtuvo un EBITDA de u$s24 millones, con un margen de 43,6%. En los primeros tres meses de 2026 sumó otros US$13 millones de ventas y US$6 millones de EBITDA. Para 2026 y 2027, Moody's proyectó ingresos de entre u$s50 millones y u$s70 millones y márgenes de entre 40% y 50%.

Son los números de una compañía rentable, pero cuyo negocio actual tiene poco que ver con administrar millones de consumidores.

Metrotel se especializa en conectividad para grandes empresas, otros proveedores de Internet y redes neutrales. Sus contratos son mayoritariamente de largo plazo y buena parte de sus ingresos está vinculada al dólar, una estructura que aporta previsibilidad a su flujo de fondos.

Si finalmente es aceptada como adquirente de los activos que Telecom debe desinvertir, ese modelo podría cambiar radicalmente.

Así quedaría conformado Metrotel y cambiaría el negocio telco

Los números de Metrotel antes del salto

La situación financiera muestra fortalezas para afrontar una expansión, aunque también algunas restricciones. Al cierre de 2025, Metrotel tenía u$s49 millones de deuda y u$s3 millones de caja. Su deuda equivalía a dos veces EBITDA, mientras que Moody's consideró baja su posición de liquidez.

Sin embargo, la compañía tiene acceso probado al financiamiento internacional. En diciembre de 2024 firmó un préstamo estructurado por BID Invest por hasta u$s110 millones. Recibió US$30 millones en febrero de 2025 y otros US$19 millones en agosto de ese año. El financiamiento tiene un plazo de cinco años y fue destinado fundamentalmente a extender la infraestructura de fibra óptica.

Moody's destaca además como una ventaja el respaldo de sus accionistas, Riverwood Capital y Blackstone. Según la calificadora, la reputación de ambos fondos facilitó a Metrotel obtener financiamiento de entidades internacionales y mejoró su flexibilidad financiera.

La contracara es que el CAPEX de Metrotel prácticamente se duplicó en términos reales durante 2025 y su flujo de caja libre pasó a terreno negativo, frente al resultado positivo del ejercicio anterior. La calificadora atribuye parte de esa presión a las elevadas necesidades de inversión para expandir la infraestructura de fibra.

Hasta ahora, esa inversión estaba fundamentalmente destinada al crecimiento y podía modularse de acuerdo con las condiciones del mercado. Una operación de seis millones de líneas convertiría parte de ese CAPEX en una necesidad estructural para sostener el nuevo negocio.

La magnitud del salto no puede medirse comparando simplemente al Metrotel actual con Personal y Claro. La razón está en los activos que la ANC ordenó desprender.

En Telecom-Telefónica, la autoridad concluyó que la integración eliminaba uno de los tres grandes operadores móviles. Antes de la compra, Claro tenía aproximadamente 41,8% del mercado móvil, Personal 33,8% y Movistar 24,4%. Sin medidas correctivas, Telecom quedaría con alrededor de 58% y Claro con 42%.

El objetivo de la ANC es preservar tres operadores móviles competitivos a escala nacional. Por eso ordenó transferir a un adquirente independiente seis millones de clientes móviles activos: cuatro millones en AMBA y otros dos millones en el resto del país, junto con los elementos necesarios para garantizar la continuidad del servicio.

El paquete contempla además espectro, infraestructura y mecanismos transitorios para que el nuevo operador pueda funcionar mientras construye mayor autonomía. Los remedies buscan, precisamente, convertir al comprador en una empresa de otra escala.

Paradójicamente, la misma escala que hoy constituye una debilidad de Metrotel podría convertirse en una fortaleza si la operación se concreta. Moody's contempla un aumento del tamaño del negocio como un factor que podría contribuir a una mejora de su calificación, siempre que esté acompañado por una mejora de la liquidez y un endeudamiento inferior a dos veces EBITDA.

Un nuevo operador convencional tendría que conseguir espectro, desplegar infraestructura y gastar durante años para captar usuarios. Metrotel podría comenzar con seis millones de clientes ya activos y recursos necesarios para atenderlos.

La pregunta económica pasa entonces por cuánto capital deberá agregar para convertir esa escala comercial inicial en una operación sostenible.

Fibra y clientes para construir un operador convergente

La transformación no terminaría en telefonía móvil. Telecom también debe desprenderse de 211.400 accesos de Internet fijo distribuidos en 28 localidades de CABA, Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro.

Para Metrotel, esos activos tienen una característica estratégica: el negocio fijo está mucho más cerca de lo que la compañía sabe hacer actualmente.

La empresa posee alrededor de 8.000 kilómetros de fibra óptica y opera redes destinadas a empresas, carriers, proveedores de Internet y redes neutrales FTTH.

Existe además una superposición geográfica relevante entre su principal área de infraestructura y parte de los activos que deberán desinvertirse, particularmente en CABA y AMBA, aunque la información pública disponible no permite afirmar una coincidencia exacta entre la red propia de Metrotel y cada una de las 28 localidades involucradas.

El AMBA es especialmente importante porque allí estarán también cuatro de los seis millones de clientes móviles que deberá transferir Telecom.

La combinación podría permitir algo que Metrotel no posee hoy: ofrecer simultáneamente servicios móviles, Internet fijo y conectividad empresarial. Es decir, dejar de ser fundamentalmente un proveedor de infraestructura y servicios B2B para convertirse en un operador convergente.

Su red propia puede jugar además un papel importante en la nueva operación. La fibra no sustituye una red celular, pero constituye infraestructura crítica para transportar tráfico entre radiobases, nodos y centros de procesamiento. Cuanta mayor capacidad de transporte posea un operador, menor puede ser su dependencia de terceros.

A esto se suman los mecanismos de transición contemplados en las condiciones impuestas a Telecom, como compartición de red, roaming, co-ubicación y acceso a determinados sistemas, que permitirán al adquirente mantener el servicio mientras desarrolla capacidades propias.

Metrotel ya venía construyendo su estrategia alrededor de la expansión de infraestructura. En su momento, su CEO, Sebastián Bardengo, destacó que ese desarrollo constituye "un paso fundamental en el proceso de transformación digital y desarrollo económico de la Argentina".

Los 8.000 kilómetros de fibra, los activos fijos que podría recibir y los mecanismos de acceso transitorio a infraestructura no eliminan la necesidad de desarrollar capacidad móvil propia, pero sí reducen una de las mayores barreras de entrada: Metrotel no tendría que construir todo desde cero.

Una apuesta que puede cambiar el mapa telco

El desafío más complejo para Metrotel puede no estar en la infraestructura sino en los clientes. Moody's identifica como fortaleza de Metrotel precisamente las características de su cartera actual: clientes corporativos de primera línea, contratos largos y 87% de los ingresos denominados en dólares, lo que proporciona previsibilidad a los flujos de fondos.

Metrotel tendría que administrar altas y bajas, portabilidad, facturación, cobranzas, SIM y eSIM, atención al cliente, marketing y canales comerciales para millones de personas. También debería competir en precios, promociones, dispositivos y calidad de servicio contra Personal y Claro, dos compañías que llevan décadas desarrollando esas capacidades.

El informe de Moody's señala que el riesgo regulatorio de Metrotel está "fuertemente mitigado" porque la compañía no presta servicios a clientes residenciales.

Ese supuesto cambiaría por completo con la operación propuesta por Telecom. La eventual incorporación de seis millones de móviles y más de 200.000 accesos fijos convertiría al consumidor final en una parte central de su negocio.

La operación vuelve además mucho más relevante el papel de sus accionistas. Moody's advierte que, debido a que las decisiones de negocios están en manos de Riverwood y Blackstone, la estrategia de inversión y apalancamiento podría volverse más agresiva en el futuro con el objetivo de acelerar el crecimiento y generar valor.

La calificadora considera que el endeudamiento debería mantenerse en torno a dos veces EBITDA. En cambio, señala que un incremento sostenido por encima de cuatro veces podría generar presión negativa sobre la calificación.

Por eso, uno de los datos que todavía falta conocer es cuánto capital necesitará la transformación y qué parte podrá financiarse mediante deuda, generación propia de fondos o nuevos aportes de Riverwood y Blackstone.

Metrotel parte de un negocio de aproximadamente u$s55 millones anuales, u$s24 millones de EBITDA, una red extensa de fibra y una cartera fundamentalmente corporativa.

Los remedies podrían agregarle seis millones de usuarios móviles, espectro, infraestructura, más de 200.000 accesos fijos y mecanismos de transición para utilizar parte de la red existente.

La ANC intenta resolver mediante esas condiciones justamente el problema que Telecom plantea: crear escala suficiente para sostener un tercer competidor.

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