Telcos en la encrucijada: cómo financiar la red del futuro en un mercado saturado

Con el 5G comercial, la saturación móvil y la fusión de Telefónica con Telecom, las operadoras buscan nuevos modelos para financiar la red del futuro.
MANO SOBRE UNA COMPUTADORA CON UNA PANTALLA CON LOGOS

Puntos importantes

Checkbox Checked Argentina posee infraestructura avanzada de telecomunicaciones, pero el reto es monetizarla.
Checkbox Checked Usuarios no pagan más por fibra por el precio y el mercado móvil está saturado.
Checkbox Checked 5G e IA buscan nuevos ingresos, aunque la conectividad internacional concentra riesgos.

La infraestructura de telecomunicaciones de la Argentina avanza, pero el negocio enfrenta un problema distinto al de hace unos años. Hay más líneas móviles que habitantes, la fibra se convirtió en el acceso fijo dominante y la infraestructura nacional cuenta con una amplia red de sitios 5G desplegados en las principales provincias. Por eso, la discusión dejó de centrarse en cómo ampliar las redes y pasó a ser cómo lograr que usuarios y empresas paguen por la capacidad adicional.

¿Cuánto crecieron la fibra y 5G en el país?

Los últimos datos del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) permiten medir el cambio. La fibra óptica representa el 50,12% de los accesos fijos y existen 3.206 sitios con tecnología 5G, frente a 26.278 sitios 4G. 

El panorama es muy distinto al de una década atrás, cuando el debate pasaba por la migración desde el ADSL y el despliegue del 4G. Sin embargo, más infraestructura no elimina los límites del mercado. Ese fue uno de los ejes del panel "Infraestructura de telecomunicaciones y conectividad" de ArgenSIG 2026. Allí se advirtió que el país necesita seguir invirtiendo para extender y modernizar sus redes, aunque el crecimiento de la base de clientes encuentra un techo y parte de la capacidad ya disponible no se traduce en mayores ingresos.

¿Por qué los usuarios no contratan la fibra óptica disponible?

El Internet Index de la Cámara Argentina de Internet (Cabase) aporta una pista. El 73% de los hogares que ya tiene Internet fija cuenta con al menos un proveedor de fibra óptica en su zona y, dentro de ese grupo, el 57% reconoce más de una alternativa.

Pero disponibilidad no equivale a contratación. Entre los hogares con cobertura de fibra que no usan esa tecnología, el precio aparece como una de las principales barreras, ya que el 41% lo menciona como motivo para no migrar.

El mismo estudio estimó una penetración de Internet fija del 82,6% de los hogares y mostró diferencias importantes según la tecnología y el territorio. La brecha no se explica solo por la falta de infraestructura física. También pesan la capacidad de pago, la presencia de prestadores en cada localidad y el costo de seguir extendiendo las redes.

Anabel Cisneros, consultora en conectividad e infraestructura de telecomunicaciones de ISOC Argentina, advirtió en ArgenSIG que los promedios nacionales esconden otro problema: "La estadística es ingrata porque es un número, un promedio, una media. De este 85% de hogares conectados, a su vez el 90% está concentrado en las grandes ciudades, que básicamente en nuestro país son cinco. Cuando te alejás de la General Paz o vas a un pueblo del interior profundo, ese indicador se desploma drásticamente", sostuvo.

Según la especialista, las cifras agregadas no muestran que la infraestructura y la competencia entre proveedores no se reparten de manera uniforme en el territorio.

Para las empresas, esto tiene un efecto directo. Una red que pasa frente a un hogar pero no lo convierte en cliente, o que no logra que migre a servicios de mayor capacidad, deja infraestructura desplegada cuya rentabilidad puede quedar por debajo de lo esperado.

A eso se suma la situación de los más de mil prestadores, cooperativas y operadores regionales del mercado fijo. Su ecuación incluye el costo de reemplazar redes heredadas por fibra y de sostener infraestructura en localidades donde la densidad de clientes es mucho menor que en los grandes centros urbanos.

¿Qué límites tiene hoy el negocio de la telefonía móvil?

En el segmento móvil la restricción es otra. Según Enacom, el país registra una saturación en telefonía móvil con un volumen elevado en los datos abiertos de servicios de comunicación, equivalentes a unas 139 líneas cada 100 habitantes. Con esa cifra, resulta difícil que el crecimiento dependa solo de sumar nuevos chips. La competencia se traslada al consumo de datos, la calidad del servicio, la segmentación de clientes y la posibilidad de cobrar por prestaciones adicionales.

¿Cómo cambia el mapa competitivo con la compra de Telefónica Argentina por Telecom?

El mercado atraviesa además un cambio inédito en su estructura. La adquisición de Telefónica Argentina por parte de Telecom reunió las marcas Personal y Movistar bajo un mismo operador económico. La Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) condicionó la operación a una serie de remedios para evitar que el mercado móvil quede reducido a dos operadores independientes.

Entre esas condiciones figura la transferencia de seis millones de clientes móviles y del espectro necesario a un adquirente independiente. Hasta que ese proceso concluya, la reorganización suma una variable más a un sector que, al mismo tiempo, debe financiar la evolución tecnológica de sus redes.

¿Con qué servicios pueden las operadoras recuperar la inversión en 5G?

El despliegue del 5G resume buena parte de esa tensión. Enacom registra 3.206 sitios con esa tecnología. La cifra sigue lejos del parque 4G, pero muestra que la quinta generación dejó atrás la etapa experimental y ya forma parte de la infraestructura comercial argentina.

La pregunta de fondo es qué servicios permitirán recuperar las inversiones necesarias para seguir expandiéndola. Esteban Rodi, especialista en comunicaciones inalámbricas y móviles, planteó en ArgenSIG que el problema no nació con el 5G, sino que acompaña a las operadoras desde hace varios ciclos tecnológicos.

"Por los últimos diez años más o menos las operadoras móviles tuvieron que continuar una inversión de Capex sostenido, se ha mantenido muy alto, pero los ingresos no han seguido el mismo ritmo, sino que el ARPU por usuario, que es el ingreso promedio por usuario, ha ido disminuyendo y ya no hay más celulares por vender", explicó. Y resumió el dilema empresario: "Es un desafío estar en una industria donde aumentan los gastos de inversión, pero no así el ingreso".

Una de las oportunidades está en los usuarios y las empresas dispuestos a pagar por características específicas del servicio y no solo por una cantidad de gigabytes. Creadores que transmiten video en vivo, aplicaciones industriales, teletrabajo profesional, servicios cloud o actividades sensibles a la latencia pueden necesitar conexiones distintas a las de un usuario residencial convencional.

También aparece el acceso fijo inalámbrico (FWA), que usa redes móviles para ofrecer banda ancha fija y puede resultar atractivo donde llevar fibra hasta cada domicilio no es rentable.

La evolución hacia el estándar de conexión celular, tratado al evaluar los servicios de Internet inalámbrica de Claro y competidores. El Release 18, definido por 3GPP como el comienzo de esa etapa, incorpora mejoras en automatización, eficiencia energética, gestión de red e integración de inteligencia artificial.

En esa misma línea se ubican tecnologías pensadas para ampliar la variedad de dispositivos conectados. RedCap, introducida en el Release 17 y evolucionada después, apunta a equipos con requerimientos intermedios entre los dispositivos IoT más simples y un teléfono 5G completo, como cámaras, vestibles, gateways y ciertos sensores industriales.

¿Puede la inteligencia artificial ser la llave para el negocio móvil?

Para las operadoras, la inteligencia artificial (IA) puede servir primero para reducir costos. La lógica difiere de la IA generativa que llega directo al consumidor, ya que consiste en incorporar inteligencia dentro de la operación de la red.

Las redes móviles modernas generan enormes volúmenes de datos sobre tráfico, interferencias, consumo energético y funcionamiento de cada componente. Los sistemas automatizados pueden usar esa información para ajustar parámetros, anticipar fallas o bajar el consumo de energía cuando disminuye la demanda.

Rodi planteó además una segunda etapa, en la que la infraestructura deberá adaptarse a dispositivos y aplicaciones que usen inteligencia artificial de manera permanente. Eso puede modificar los patrones de tráfico y también las exigencias de latencia, capacidad de subida y procesamiento distribuido. Incluso anticipó que ese cambio podría alterar la propia unidad con la que las operadoras comercializan sus servicios.

"Otra forma de monetizar lo que hoy ya se está pensando es ofrecer un paquete que te garantice los tokens (las unidades básicas en las que los modelos de inteligencia artificial procesan texto y otros contenidos). O sea, yo te vendo un paquete de tantos gigas, pero también con una serie o una cantidad de tokens asegurados en tiempo y forma", explicó Rodi. "Cambia un poco la visión del modelo de negocio, ahora pasa a ser centrado en estos agentes de IA".

¿Qué riesgo implica que la conectividad internacional dependa de Las Toninas?

La exposición de Cisneros sumó otra dimensión. Además de desplegar redes de acceso, la Argentina necesita sostener y diversificar la infraestructura que la conecta con el resto del mundo.

Las Toninas sigue siendo el principal punto de amarre de cables submarinos internacionales del país. Allí convergen siete sistemas: Unisur, South American Crossing, South America-1, Bicentenario, Tannat, Malbec y el nuevo Firmina.

Cisneros advirtió sobre esa concentración y planteó como ejemplo el riesgo de un corte accidental provocado por un buque. A su criterio, eso convierte a la localidad bonaerense en un punto crítico. "Tiene un único punto de falla: ese es Las Toninas", afirmó.

Esto no significa que el corte de un cable deje al país sin conexión. Los distintos sistemas internacionales cuentan con capacidades y rutas redundantes que permiten redirigir el tráfico ante fallas.

La composición de esa infraestructura revela otro cambio en el negocio global de las telecomunicaciones. Entre los cables más recientes hay inversiones de grandes tecnológicas, ya que Malbec cuenta con participación de Meta y Firmina fue desarrollado por Google. Es decir que las plataformas que durante años usaron las redes de las operadoras para transportar su tráfico ahora participan de forma directa en la construcción de una parte de las grandes autopistas internacionales de datos.

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