Elon Musk pronostica el fin del dinero: "Los robots serán mejor que los humanos en todo"
Elon Musk anticipó que su fortuna de u$s920.000 millones prácticamente desaparecerá en cuestión de pocas generaciones. El hombre más rico del mundo fue más allá: pronosticó que el dinero mismo perderá sentido en un futuro no tan lejano.
Las declaraciones surgieron en una entrevista con su biógrafo, Walter Isaacson, para el podcast 'The Builders'. La conversación se grabó a principios de agosto y acaba de publicarse.
El CEO de Tesla y SpaceX dibujó un escenario donde los avances en robótica y viajes espaciales crearán una economía multiplanetaria. En ese momento, según Musk, "el dinero pasa a ser irrelevante" y "la moneda convencional no importará".
El valor se medirá en masa y potencia o energía, explicó el magnate, quien calificó este resultado como "bastante obvio" y lo definió como su "hipótesis" sobre el futuro económico de la humanidad.
La visión de Musk no es nueva. A principios de este año, recomendó que la gente dejara de ahorrar para la jubilación dentro de 10 o 20 años. Su argumento: la inteligencia artificial y otras tecnologías impulsarán enormemente la productividad.
Esa explosión tecnológica dará paso a una era de abundancia donde la gente pueda tener "lo que quiera", según sus palabras.
Qué hará la humanidad cuando la IA y los robots lo hagan todo mejor
Ante Isaacson, Musk presentó un argumento contundente: "No habrá nada que los humanos puedan hacer que la IA y los robots no puedan hacer mejor".
En ese escenario, las personas buscarán propósito en actividades que elijan libremente. Cultivar sus propias frutas y verduras, o crear arte, serán las nuevas formas de encontrar sentido a la vida, pronosticó.
La pregunta obvia es qué pasará con su propia fortuna. Musk, que se convirtió brevemente en billonario tras la salida a bolsa de SpaceX en junio, encabeza el Índice de Multimillonarios de Bloomberg con un patrimonio neto estimado en u$s920.000 millones.
Por qué Musk defiende su riqueza actual (y necesita mantenerla)
El magnate salió al cruce de las críticas sobre su fortuna personal. Defendió que su riqueza refleja principalmente su propiedad de SpaceX y Tesla.
Pero no se trata solo de papeles. Musk necesita grandes participaciones en ambas empresas para mantener el poder de voto y seguir al mando de sus proyectos.
"Va a estar sometida a impuestos bastante elevados", advirtió sobre su fortuna. Y descartó maniobras de elusión fiscal: "No existe una forma mágica de evitar los impuestos. Si la hubiera, yo lo sabría".
El futuro de ese patrimonio monumental tiene un destino previsible, según Musk. Se irá mermando con el tiempo y, dentro de unas pocas generaciones, sus descendientes tendrán "una fracción ínfima" de lo que él tiene hoy.
Claro, eso si el dinero sigue importando para entonces. Algo que, según su propia predicción, no ocurrirá.
Los tres objetivos que Musk eligió para su fundación cuando no esté
Musk también reveló en qué espera que su fundación gaste su fortuna cuando él ya no esté en este mundo.
"Continuar con los objetivos: hacer que la vida sea multiplanetaria, extender la conciencia a las estrellas, mejorar la energía sostenible en la Tierra", explicó sobre el destino final de su patrimonio.
Esas metas no son abstractas. El lunes pasado, Musk se comprometió a regalar una acción de SpaceX a cada niño de EEUU el próximo año. Hoy, esa contribución vale más de u$s10.000 millones.
El anuncio cosechó elogios del presidente Donald Trump. El mandatario aplaudió la "increíble generosidad" de Musk y lo calificó de "amigo legendario" en una publicación en X.
El desafío del Nobel de Economía que activó la promesa benéfica
La promesa de Musk no surgió de la nada. A finales de julio, el premio Nobel de Economía Daron Acemoglu lo desafió públicamente.
"Si el dinero no importará en 2036, ¿por qué no te comprometes a donar tu riqueza actual de aproximadamente 1 billón de dólares a obras benéficas a más tardar en 2036?", escribió el economista en X.
La respuesta de Musk no se hizo esperar: "¡De hecho, voy a hacer algo en ese sentido!", contestó, dejando entrever el compromiso que formalizaría semanas después con el regalo masivo de acciones de SpaceX.
La visión de un futuro sin dinero puede sonar utópica o descabellada. Pero viniendo del hombre que revolucionó los autos eléctricos y lanzó cohetes reutilizables, sus predicciones sobre economía multiplanetaria y valor basado en masa y energía merecen más que una simple carcajada.
El tiempo dirá si Musk tiene razón. Mientras tanto, su fortuna sigue creciendo y sus planes benéficos empiezan a tomar forma concreta.