Intel se desplomó en Wall Street y perdió más de 20% tras presentar sus resultados
La compañía anticipó que tendrá un flujo de caja negativo en 2026 y proyectó ingresos inferiores a los esperados para el último trimestre
Las acciones de Intel cayeron un 23% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street del jueves, luego de que la empresa presentara sus resultados trimestrales y anticipara un escenario más complicado para los próximos meses.
El fabricante de chips advirtió que tendrá un flujo de caja negativo durante 2026, en medio de las dificultades para ampliar su producción y el debilitamiento del mercado de las computadoras personales.
El retroceso respondió principalmente a las perspectivas para el cuarto trimestre, que quedaron por debajo de las estimaciones de los analistas. A eso se sumaron los problemas de abastecimiento que limitan la capacidad de Intel para responder a la demanda de chips para centros de datos y el impacto de una explosión en una de sus plantas de Israel.
Por qué se desplomaron las acciones de Intel en Wall Street
Intel proyectó ingresos de entre u$s15.000 millones y u$s16.000 millones para el cuarto trimestre de 2026. La estimación quedó por debajo de los u$s17.070 millones que esperaba, en promedio, Wall Street. La compañía también anticipó una ganancia ajustada de 25 centavos por acción, frente a los 43 centavos previstos por los analistas.
Asimismo, la previsión contrastó con los resultados del trimestre anterior. Entre julio y septiembre, Intel registró ingresos por u$s16.500 millones, un crecimiento interanual del 21%, y una ganancia ajustada de 52 centavos por acción. Esta última cifra superó los 40 centavos que esperaba el mercado.
El problema estuvo en la evolución de algunos de sus negocios y en las dificultades para mantener el ritmo de crecimiento. Los ingresos de la división de chips para computadoras personales retrocedieron un 5% interanual, hasta u$s8.100 millones. Para el cuarto trimestre, Intel espera que las ventas de esa área caigan alrededor de un 25%.
A ese escenario se suma el encarecimiento de los componentes de memoria, que elevó los costos de las computadoras y presionó la demanda. La empresa advirtió que la debilidad del mercado de computadoras personales podría extenderse durante la primera mitad de 2027.
El director ejecutivo de Intel, Lip-Bu Tan, reconoció ante analistas que la empresa no pudo satisfacer la fuerte demanda de sus clientes durante el trimestre. Entre los obstáculos mencionó las restricciones de suministro en la fabricación, la escasez de memoria y el consecuente enfriamiento de las ventas de computadoras.
La explosión en Israel y el impacto en la producción de Intel
Otro factor que complicó las perspectivas de la compañía fue el incidente ocurrido en octubre en su planta de Kiryat Gat, Israel. La explosión obligó a interrumpir las operaciones durante aproximadamente dos semanas y afectó la capacidad de producción de chips para centros de datos.
Intel estima que el hecho derivará en una pérdida de ingresos cercana a u$s600 millones durante dos trimestres. El impacto se repartiría entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027, con una reducción en el suministro de chips para servidores de inteligencia artificial destinados a clientes de servicios en la nube.
David Zinsner, director financiero de la empresa, explicó que la empresa todavía evalúa qué parte de los materiales afectados podrá recuperar. Intel estimó que el incidente recortó en unos u$s300 millones su previsión de ingresos para el cuarto trimestre y redujo en aproximadamente dos puntos porcentuales su perspectiva de margen bruto. Además, espera un impacto similar para el primer trimestre de 2027.
Por último, es importante tener en cuenta que Intel mantiene un elevado nivel de inversión para ampliar su capacidad de fabricación. La compañía prevé destinar u$s20.000 millones a gastos de capital durante 2026 y anticipó que el desembolso crecerá de manera significativa en 2027. En ese contexto, el director financiero anticipó que la empresa no espera alcanzar un flujo de caja positivo este año.