Investigan el pacto de Google y Yahoo por posible monopolio
El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación formal antimonopolio sobre un acuerdo entre Google y Yahoo para compartir algunos ingresos por anuncios, según informó el miércoles el diario The Washington Post.
Los investigadores tienen la intención de exigir la presentación de documentos para su análisis, no sólo de Google y Yahoo, sino también de otras grandes compañías de medios e Internet, informó el diario, citando fuentes que hablaron bajo la condición de anonimato.
Google, con más de un 60% del mercado de las búsquedas en Internet, y Yahoo, con un 16,6%, acordaron el mes pasado un pacto sobre anuncios mediante el cual Yahoo dejará que Google introduzca anuncios en su sitio, en un trato que Yahoo dijo que era una oportunidad de ingresar anualmente u$s800 millones.
Google y Yahoo son la número uno y la número dos, respectivamente, en búsquedas en Internet.
Cuando el pacto sobre publicidad fue anunciado el 12 de junio, las compañías dijeron que darían a las autoridades antimonopolio 100 días para que analicen el acuerdo antes de dar comienzo con el mismo.
Sin embargo, una investigación formal apunta a que el Departamento de Justicia habría encontrado algún motivo de preocupación, dijo The Washington Post, según informó la agencia Reuters.
Yahoo manifestó confianza en que el acuerdo sería bueno para la competencia, señala el artículo.
"No hay nada inesperado en el análisis de este acuerdo, como fue estructurado por las partes y oficiales del Departamento de Justicia", dijo Yahoo en un comunicado, según el diario.
Portavoces de Google y Yahoo no estuvieron inmediatamente disponibles para comentar el caso.
Abogados familiarizados con investigaciones similares dijeron que el tipo de requerimientos legales emitidos por el Departamento de Justicia en este caso - "exigencias investigativas civiles" - no son usadas en asuntos rutinarios, añadió el periódico.
La colaboración entre Google y Yahoo no necesita aprobación directa de las autoridades antimonopolio de EE.UU., pues las compañías no se están fusionando. Sin embargo, el Gobierno podría llevar el acuerdo a los tribunales si concluye que podría restringir la competencia entre ambos.