Telefónica quiere cobrarle a Google, Microsoft y Yahoo por el uso de sus redes
La pelea planteada desde hace varios años entre las principales empresas de telecomunicaciones de los Estados y los gigantes de Internet, como Google, Yahoo y Microsoft, sumó un nuevo jugador por el lado de las "telcos", Telefónica, con lo cual la puja se extenderá, por lo menos, a Europa y América latina.
El planteo explicitado por el máximo directivo del grupo español, César Alierta, es claro: los operadores de las redes deben cobrarle a los buscadores la utilización de sus infraestructuras. "Es evidente que los buscadores de Internet utilizan nuestras redes sin pagarnos nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros", se lamentó Alierta.
En el léxico de las empresas, las autoridades y los académicos, esta polémica tiene nombre: neutralidad de la Red. Su trasfondo es el siguiente: el crecimiento de Internet generó dos modelos de negocio: los administradores de contenidos y los operadores, cuya red utilizan los primeros.
Las "telcos" invierten en infraestructura y los beneficiarios de esta mejora son los mencionados administradores. Por lo tanto, los proveedores buscan discriminar el tráfico en función de sus intereses.
Los partidarios de la neutralidad de la Red, como Google, Amazon.com y grupos de consumidores dicen que los proveedores de servicios de Internet deben de tener prohibido bloquear o ralentizar el tráfico en función de los ingresos que genera el contenido.
Sin embargo, las "telcos" dicen que el creciente volumen de los servicios acapara ancho de banda, tales como compartir video, requiere una mayor gestión activa de sus infraestructuras.
Reclamos de TelefónicaTelefónica impulsa, en ese sentido, poner freno a la estrategia de los buscadores, que se sirven de las redes desplegadas por los operadores de telecomunicaciones a costa de inversiones multimillonarias sin pagar nada a cambio.
Alierta considera que los operadores ponen los medios para que los buscadores puedan desarrollar su modelo de negocio, por lo que afirma legítimo que busquen obtener beneficios mediante el cobro de cuotas o la universalización de las aplicaciones para móviles independientemente de la marca de terminal a través de sus plataformas.
El directivo habló el viernes en la ciudad española de Bilbao en los Encuentros de PriceWaterhouseCoopers-La Comercial. En este sentido, se mostró radicalmente contrario a la continuidad de la actual situación y aventuró nuevas fórmulas: "Pero eso no puede seguir, las redes las ponemos nosotros (...), lo hacemos todo. Eso va a cambiar, estoy convencido".
Aquí, un fragmento del discurso de Alierta:
La estrategia de Telefónica, continuó Alierta, será buscar "alianzas intersectoriales". En su papel de distribuidores, remarcó que trabajan habitualmente con las empresas y las administraciones públicas y aseguró que ya se están buscando "las soluciones TIC mejores para cada una de ellas".
Palos para AppleComentó que "se ha abierto una oportunidad de generar aplicaciones y servicios a través de nuestras plataformas", en referencia a la venta de programas, juegos, etc. para terminales móviles. "El caso más claro es el tema del iPhone", aunque criticó para Apple no se trata de programas abiertos válidas para cualquier terminal.
Alierta ensalzó que el sistema de lanzamiento de aplicaciones de Movistar es abierto y virtualmente válido para cualquier marca fabricante de teléfonos móviles. "Es lo que queremos, nosotros y Samsung, Motorola, Nokia, Ericsson, HTC o el de la esquina". "Va a cambiar radicalmente para que cualquiera que tenga una idea y un servicio, la vuelque en nuestras plataformas y nosotros nos llevaremos una parte de eso", afirmó.
El directivo comparó el nuevo negocio que suponen las aplicaciones para móviles con lo que ocurrió con los SMS, que son válidos independientemente del terminal o el operador. Por eso, en su opinión, el nacimiento de las aplicaciones móviles es una "buena noticia para todos los operadores". "Los mercados piensan que no vamos a ver un duro (dinero), pienso que están totalmente equivocados". A juicio de Alierta, la eclosión de aplicaciones válidas para cualquier terminal a través de Movistar se va a producir "este año".
ContextoLa caída del consumo de telefonía de los últimos dos años retrasó la inversión de las empresas de telecomunicaciones en nuevas redes de fibra óptica, necesarias para que los consumidores puedan tener en sus hogares nuevos servicios, como la alta definición.
Mientras el sector de las telecomunicaciones ajustó sus márgenes para sobrevivir a la crisis económica, Google demostró su cuasi inmunidad a la recesión, con un incremento del 54% en sus beneficios a cierre de 2009.
Pero el contexto es diferente según el escenario: mientras en Estados Unidos, Google y Microsoft tiene una posición muy fuerte, porque son consideradas por la Casa Blanca como compañías estratégicas para el país, en Europa, operadores como Telefónica o Vodafone son protegidas por los estados.
En tanto, el tráfico que generan los buscadores y sitios como YouTube y otros, se transformaron en el mayor volumen de las redes. Por ejemplo, el año pasado en el 4º congreso NPlay que organiza el grupo Convergencia en la ciudad de Córdoba, uno de los directores de Telecom Argentina, Edmundo Poggio, expuso la situación: este ejecutivo llamó la atención sobre la saturación de la capacidad, y anunció que las infraestructuras entrarían en crisis ya que los operadores no monetizaban ese tráfico y, por lo tanto, no ingresaba dinero como para hacer las ampliaciones de infraestructura que demandaba el nuevo escenario. La disyuntiva expresada fue: se hacen sus propias redes o pagan por lo que usan.
El problema para Telefónica y el resto de los proveedores de servicios de Internet (ISP) es que no pudieron montar servicios con éxito, competir con tiendas de contenidos (como iTunes), ampliar el negocio hacia servicios, en estos tiempos donde el valor de la transmisión de la voz tiende a ser cercano a nada y el precio de la conexión sigue en descenso.
Por ejemplo, en la computación en la nube ("cloud computing", un paradigma que permite ofrecer servicios de computación a través de Internet), los que lideran el mercado son empresas como SalesForce, Amazon y Google.
Posturas de Obama y Bruselas¿Cuál es la postura de la Casa Blanca? En octubre pasado el regulador de las telecomunicaciones de EE.UU. votó por unanimidad apoyar una norma sobre Internet abierta que impide a los operadores y proveedores de infraestructura cualquier restricción o bloqueo de contenidos por razón de competencia o de volumen de uso de banda. Así, el Gobierno estadounidense busca garantizar la neutralidad de la Red y el acceso igualitario a Internet.
La norma propuesta se presentó al público para comentarios hasta el 14 de enero. Después de ese día, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) comenzó a revisar dichos comentarios y buscará más opiniones. No se espera que se apruebe una norma final y definitiva hasta antes de la primavera boreal de este año.
"Me alegro de que exista un amplio consenso dentro de la Comisión sobre que debemos avanzar en un proceso sano y transparente hacia una Internet abierta", dijo en esa ocasión el presidente de la FCC, Julius Genachowski.
Este resultado se produjo a pesar de las presiones de los proveedores de servicios de telecomunicaciones como AT&T, Verizon Communications y Qwest Communications International, que aseguran que estas normas les va a privar de la capacidad de gestionar sus infraestructuras de manera efectiva, y perjudicará la innovación y la competencia.
Estas nuevas normas, una vez aprobadas, impedirán a los operadores discriminar ningún contenido legal en las redes de telecomunicaciones, aunque se permite la "gestión razonable" para solucionar la congestión de Internet, los virus y el "spam", así como bloquear contenidos ilegales como pornografía infantil o la transferencia de contenidos "pirateados".
Por su lado, la Comisión Europea ya dejó vía libre al reconocer que la neutralidad de Internet no significa impedir a las telefónicas una "legítima gestión de Internet", según dijo la comisaria Viviane Reding. Neelie Kroes, comisaria encargada de la agenda digital, parece más dispuesta a no permitir la discriminación comercial.
El compromiso de la Comisión Europea pasa más por sostener la neutralidad de Internet con una garantía de acceso a un mínimo de servicios y la interoperabilidad de las redes, pero no excluye el pago y las licencias por servicios avanzados.César Dergarabedian© iProfesional.com