¿ESNOBISMO O EL MEJOR ASA

La parrilla de barrio que eligen famosos y turistas: qué pedir y cuánto se gasta

La historia de La Cabrera está estrechamente vinculada con el crecimiento de Palermo como polo gastronómico. Ofrecen cortes de carne de calidad
Por YA
TURISMO - 07 de Junio, 2026

En las calles de Palermo, lo que inició como un proyecto de resistencia individual frente a la mayor debacle macroeconómica del país hoy opera como una corporación global que redefine el acceso al plato identitario que hoy atrae masas de turismo.

Esta mutación del negocio de las brasas introduce tensiones profundas sobre la autenticidad y la accesibilidad. Mientras las listas europeas celebran la estandarización del servicio y los exigentes procesos de selección del producto, los consumidores locales asisten a la transformación de la parrilla tradicional en un centro de experiencia exclusiva.

La inclusión de una empresa familiar argentina en las primeras posiciones del prestigioso listado británico World's 101 Best Steak Restaurants, donde La Cabrera se posicionó como la cuarta mejor Casa de Carnes con presencia global, responde a criterios técnicos que exceden la destreza del parrillero convencional.

El origen de un imperio gastronómico en el epicentro de la incertidumbre

La génesis de este proyecto comercial se remonta al período más complejo de la historia económica reciente de la Argentina, la crisis del año 2002. Tras el colapso del sistema financiero y la cancelación de proyectos internacionales en el exterior, el cocinero Gastón Riveira tomó la determinación de volcar los recursos remanentes de sus ahorros y los obsequios de su boda en el desarrollo de un concepto disruptivo para la época.

Riveira, cuya formación académica se inició con Alicia Berger y se perfeccionó en instituciones de elite como Lenôtre en Francia, además de pasantías en Italia, Inglaterra y Brasil junto a referentes como Alex Atala, rompió con el arquetipo del parrillero empírico.

Su enfoque combinó la formación clásica de la escuela culinaria europea con el insumo más representativo del mercado doméstico. El resultado fue la refundación de la parrilla palermitana, introduciendo un sistema de guarniciones artesanales servidas en pequeñas cazuelas y una atención meticulosa a la trazabilidad de los cortes.

El restaurante se transformó en una parada obligada para celebridades, empresarios, turistas y amantes de la carne argentina

¿Por qué La Cabrera es una referencia del turismo y la gastronomía argentina?

La historia de La Cabrera está estrechamente vinculada con el crecimiento de Palermo como polo gastronómico. Cuando abrió sus puertas, la zona todavía no tenía el atractivo turístico que exhibe en la actualidad.

La apuesta de Riveira fue ofrecer cortes de carne de calidad en un entorno más sofisticado que el de una parrilla tradicional. El concepto combinó producto, servicio y experiencia, una fórmula que terminó seduciendo tanto a porteños como a visitantes extranjeros.

Con el paso de los años, el restaurante se transformó en una parada obligada para celebridades, empresarios, turistas y amantes de la carne argentina. Su fama trascendió fronteras y la marca comenzó una expansión internacional que hoy incluye presencia en distintos mercados de América, Europa y Asia.

Turismo, ocio: ¿qué pedir en la parrilla favorita de visitantes y celebridades?

La propuesta gastronómica de La Cabrera mantiene algunos clásicos que explican buena parte de su éxito. Entre los platos más buscados aparecen las empanadas de recepción, el ojo de bife, el bife de chorizo, el costillar cocinado a la llama, el vacío y distintas achuras para compartir.

Uno de los rasgos distintivos de la marca es el servicio de pequeñas guarniciones que llegan a la mesa junto a los cortes principales. Esa combinación se convirtió en una especie de sello de identidad que los visitantes suelen destacar en sus experiencias gastronómicas.

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