Cuánto cuesta pasar la noche en un domo de lujo en la Patagonia y dormir a metros de un glaciar
El glamping, esa combinación de "glamour" y "camping", se convirtió en los últimos años en una de las tendencias que más crece dentro del turismo de naturaleza, impulsada por viajeros que buscan desconectarse, disfrutar de paisajes únicos y vivir experiencias auténticas, pero con el confort y la privacidad de un hotel.
En ese escenario aparece Glamping Soul, una propuesta de alojamiento en la naturaleza que se distancia del concepto tradicional de hotelería para construir una experiencia más esencial a través de refugios pequeños, en su mayoría bajo formato de domo: una colección de estructuras livianas que forman campamentos de lujo ubicados en algunos de los paisajes más icónicos de la Patagonia.
La experiencia de dormir en un domo cuesta unos u$s600
Los campamentos se desarrollan en dos puntos de la Patagonia: El Chaltén Camp, al pie del Fitz Roy, y Moreno Camp, frente al glaciar Perito Moreno. Ambos comparten una premisa: integrarse al bioma y respetar sus condiciones.
Chaltén Camp está compuesto por doce eco-domos que se distribuyen en el bosque nativo, orientados hacia la montaña. Por su parte, Moreno Camp propone otra lectura donde los domos miran al hielo, al lago y al movimiento constante del glaciar con el refugio funcionando como un punto de observación.
Consultados sobre los servicios que ofrecen, desde Glamping Soul destacaron que no se trata solamente de una habitación sino de "una experiencia inmersiva en la naturaleza". La temporada para poder disfrutar de esta experiencia comienza en octubre y llega hasta marzo.
El valor de la tarifa varía según la temporada y la propiedad pero, como referencia, la experiencia ronda los u$s600 por persona por noche, incluyendo gran parte de servicios de primer nivel. La propuesta, que suele extenderse por 3 días, también es distinta en cada campamento.
En Chaltén Camp la experiencia está orientada al senderismo y al descubrimiento del destino, mientras que en Moreno Camp se complementa con trekking, kayak y excursiones exclusivas vinculadas al Glaciar Perito Moreno.
El desafío de construir en la Patagonia
Una de las razones por las que este tipo de propuestas tiene tanta aceptación es que los domos están diseñados para ofrecer el confort de un hotel de alta gama en entornos completamente naturales.
Sin embargo, desarrollar este tipo de proyectos en la Patagonia implica superar importantes desafíos, no solo por las condiciones climáticas extremas, sino también por una geografía compleja que condiciona la construcción.
Nicolás Di Costanzo, fundador y socio de Glamping Soul, explicó que, desde el inicio, buscaron "una alternativa que tuviera ventajas logísticas" y un sistema de construcción en seco que permitiera alcanzar "una terminación de alta calidad y que respondiera bien a la humedad".
En un territorio tan remoto como la Patagonia, la logística es una variable clave. Los accesos extensos, el clima cambiante y la disponibilidad limitada de recursos condicionan cada etapa de la obra.
En ese contexto, utilizar piedra tradicional no era una opción viable por los costos de transporte, los tiempos de ejecución y la complejidad logística. Como alternativa, el proyecto incorporó una lámina de piedra natural obtenida mediante un proceso de delaminación, que conserva las vetas, la textura y la profundidad del material original, pero con un espesor mínimo y un peso considerablemente menor.
"El impacto logístico cambia completamente porque se pueden transportar grandes superficies en vehículos livianos, manipular el material sin maquinaria pesada y reducir significativamente los tiempos de obra", explica Ignacio Serrot, socio de Revesticity, la empresa que desarrolló esta solución para proyectos de este tipo.
A la hora de crear una experiencia inmersiva en la naturaleza, la arquitectura cumple un rol fundamental. Un buen diseño no busca imponerse sobre el entorno, sino integrarse a él, respetando el paisaje y potenciando la conexión entre las personas y el lugar. "Por eso, la elección de materiales también forma parte de la experiencia arquitectónica y la piedra que ofrecimos permitió lograr una estética que dialoga con el entorno natural, combinando la apariencia del hormigón con un sistema liviano, flexible y de rápida instalación, contribuyendo a la visión arquitectónica definida por el proyecto", agrega Serrot.
Domos: construir con menor impacto
El caso de Glamping Soul ejemplifica cómo, de a poco, empieza a consolidarse un cambio en la forma de construir. La obra húmeda tradicional convive cada vez más con sistemas en seco, procesos más rápidos y soluciones que reducen tiempos, simplifican la logística y disminuyen la intervención sobre el entorno.
"Argentina todavía tiene una fuerte tradición constructiva, pero estos sistemas empiezan a ganar espacio porque simplifican la ejecución y permiten alcanzar terminaciones muy cuidadas", explica la arquitecta Julieta Sansó, del equipo de Revesticity.
La aplicación de estos materiales también modifica la dinámica de obra. Al no requerir procesos húmedos ni largos tiempos de secado, es posible avanzar en distintas etapas de manera simultánea, algo especialmente valioso en regiones con condiciones climáticas complejas como la Patagonia.
La eficiencia también se refleja en la sustentabilidad. Al reducir el transporte de materiales pesados y la necesidad de maquinaria e infraestructura auxiliar, disminuye la intervención sobre el terreno y el impacto ambiental durante la construcción.
Desde la mirada proyectual, esa flexibilidad amplía las posibilidades de diseño. "Permite trabajar con un material como la piedra en superficies, formas y situaciones donde antes se descartaba por complejidad", resume Sansó.
En el caso de Glamping Soul, esa lógica también atraviesa la operación de los campamentos. La sustentabilidad forma parte del diseño desde su concepción: ambos funcionan con sistemas de energía 100% off-grid alimentados por paneles fotovoltaicos, el agua se obtiene mediante sistemas de captación diseñados bajo criterios ambientales y los efluentes se tratan con biodigestores para minimizar el impacto sobre el ecosistema.
A pesar de estar ubicados en entornos remotos, los domos cuentan con baño privado, duchas con agua caliente y todas las comodidades de un alojamiento de alta gama, demostrando que es posible combinar confort, diseño y tecnología con un modelo de turismo de bajo impacto ambiental.