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El terruño habla y estos vinos Malbec te lo cuentan en la copa

El terruño habla y estos vinos Malbec te lo cuentan en la copa

El terruño habla y estos vinos Malbec te lo cuentan en la copa
A través del enólogo Germán Di Cesare, Trivento presentó las nuevas cosechas de su línea Gaudeo, que sumó un nuevo integrante. ¿Qué propone cada etiqueta?
Por Juan Diego Wasilevsky
28.08.2020 16.00hs Vinos & Bodegas

Hay un dicho muy difundido en el mundo del vino que dice que "el terruño habla". Y otro, que va un paso más allá, agrega otro concepto para nada menor: "Habla, pero habla muy bajito".

¿Qué quieren decir con esto? Básicamente, que el terruño, terroir o lugar donde está emplazada una finca le imprimirá un carácter, un ADN o una huella a los vinos que se elaboren con las uvas que allí nacen, en función de la interacción entre clima, altura, suelo y el factor humano.

Pero, esa huella, se puede borrar o tapar muy fácilmente. ¿Cómo? Básicamente por variables como punto de cosecha o técnicas de vinificación (como por ejemplo, si se busca una excesiva concentración o se abusa de la madera).

Por eso, cuando alguien habla muy bajo, lo mejor para escuchar bien es hacer silencio, bajar un poco el ritmo, serenarse y poner atención. Todo ruido externo puede interferir en el mensaje y cambiar su significado.

En este camino de hablar más y de manera más clara sobre el terroir, hay un consenso ya instalado acerca de que la variedad Malbec es la uva más plástica para cumplir ese objetivo: es como una hoja donde se van calcando, en función de la sensibilidad de los ingenieros agrónomos en la finca, y de los enólogos en la bodega, esas particularidades que le imprimen el suelo, la altura y el clima.

Por eso, desde Vinos & Bodegas aplaudimos cuando más bodegas avanzan en ese camino. En un contexto en el que se revaloriza tomar vino de la manera que se quiera (lo cual es válido), es muy constructivo que una parte de la industria se siga enfocando en investigar y en entablar un diálogo con aquellos consumidores que tal vez no se conformen con servir un vino en copa o vaso y fin de la historia.

Una de esas bodegas es Trivento que, a través del experimentado enólogo Germán Di Cesare, está presentando las nuevas añadas de su muy interesante familia de vinos Gaudeo, que está sumando una nueva etiqueta (ver reseña de iProfesional). En total, son cuatro vinos, que llegan a un precio sugerido de $1.700 cada uno.

Germán Di Cesare, enólogo de Bodega Trviento

"Hemos logrado muchos avances en términos de precisión. Hay una mayor definición de los vinos que estoy buscando", apunta Germán.

"La idea es enlazar estos sitios. Es como un paseo por diferentes terruños y, desde un punto de vista romántico, el objetivo es que los consumidores sientan lo mismo. Desde una visión técnica, es la apuesta de Trivento a la diversificación de terruños, una contribución al gran trabajo que se está haciendo tanto ingenieros agrónomos como enólogos para mostrar la expresión de los lugares", agrega.

Gaudeo Los Sauces 2018

 

Di Cesare cuenta que "Los Sauces, en Tunuyán, es una zona bellísima para mí. Ahí tenemos unas 300 hectáreas, muy cerca de la montaña, de la cordillera frontal. En términos geológicos, es una zona similar a Los Chacayes, con pendientes marcadas y heterogeneidad de rocas. Es una zona relativamente cálida dentro del Valle de Uco, pero cosechamos temprano y hacemos mucho trabajo de microvinificación, a partir de cuarteles de cinco hectáreas".

¿Qué propone?: vino con exuberante fruta negra, de sana madurez y capas que suman especias, flores y dejos herbáceos. Taninos que lo sostienen y le dan soporte al vino, con un graso que le da elegancia. Final con una hermosa textura.

Gaudeo Paraje Altamira 2017

 

Germán explica que el viñedo data de 2005 y asegura que "es una de las fincas más lindas y de la que tenemos más conocimiento". Allí trabajaron con selecciones masales, en su mayoría en pie franco, a partir de viñedos históricos de Mendoza. 

"Es tremendamente heterogéneo: son suelos franco arenosos, con diferencias muy marcadas cada 15 o 30 metros. Pero en general el terruño se traduce en mucha textura y frescor", detalla.

¿Qué propone?: apenas lo sirvas vas a sentir una linda fruta roja y toques florales. Su aromática es profunda pero delicada. Al paladar premia con buen volumen y estructura pero tiene un paso texturado bien definido, con taninos de grano fino, que lo llevan definitivamente a otro nivel; esa misma textura que se percibe en los grandes vinos de Altamira. Hay una energía ácida constante pero manejada con mucha sensibilidad. Uno de los puntos altos de la línea.

Gaudeo Tupungato 2017

 

"Son 20 hectáreas en Gualtallary y es increíble la variabilidad que encontramos. Las parcelas ubicadas hacia el este son totalmente diferentes a las que encontramos hacia el oeste y por eso trabajamos mucho con microvinificaciones", apunta Germán.

¿Qué propone?: para explicarlo de manera simplificada, podríamos trazar una línea divisoria en Gualtallary, en función de la cercanía a la montaña (con más calcáreo o menos calcáreo) y también en función del estilo de elaboración. De un lado de la línea imaginaria estarían los vinos de Gualtallary extremadamente "minerales", con una tiza llevada a un nivel que muchos consumidores jóvenes (no hablando de edad, claro) pueden encontrarlos un tanto incómodos. Del otro lado de la línea, puede aparecer un estilo más amigable, con un poco más de jugosidad. Todo depende de factores como la zona donde esté ubicado el viñedo, el punto de cosecha, la forma de vinificación y, claro, cómo se comportó el clima. Pero esta idea sirve para poner en contexto este vino, que va por el centro, alejándose de los blancos y negros: hay textura elegante, taninos marcados pero mucha fluidez, frescura (sin cortar como un cuchillo) y una rica nariz, que conjuga frutas brillantes rojas y negras, flores y toques herbáceos que le dan un toque de frescura.

Gaudeo Tunuyán 2017 

 

"Es lugar maravilloso San Pablo", explica Germán sobre el lugar del cual proviene este vino. 

"Tenemos un contrato con un productor al que le compramos las uvas. Es una finca que es como un triángulo y es una zona en la que todo ocurre despacio, todo es lento: la brotación, la floración, la madurez… todo es muy lento", enumera el enólogo, esto en parte por sus temperaturas máximas que son más bajas frente a otros terroirs de Uco.

¿Qué propone?: este vino, cuando lo sirvas, seguramente revele notas de frutas rojas bien potentes y hierbas silvestres. En boca, se destaca por un buen graso, si bien es un vino de pulso seco. Tiene un andar bien preciso, por el centro del paladar, como si se agarrara a él. De muy largo recorrido.

Estos vinos, entonces, proponen un recorrido por diferente terruños. Como dijimos, el lugar habla bajo y el Malbec, en este caso, es el hilo conductor para llevar el mensaje a la copa. A veces, son detalles, pinceladas, y requiere mucha atención tratar de descifrar esas huellas.

Por eso Germán tiene como objetivo que ese "descubrimiento sea placentero". Pero no se olvida de los que, simplemente, quieren disfrutar de un vino que se ajuste a su estilo de paladar: "Quiero que cada uno saque su conclusión y que lo disfrute. Con eso me quedo contento".