El fascinante vino blanco que puede oler a kerosene y que también se produce en Argentina

Cada 13 de marzo se celebra el día mundial del Riesling, un vino blanco que no todos conocen. Descubrí qué etiquetas de Argentina probar
Por Juan Diego Wasilevsky
13/03/2022 - 17,44hs
El fascinante vino blanco que puede oler a kerosene y que también se produce en Argentina

Si hay un vino blanco que genera fascinación, ese es el Riesling, una variedad multifacética, típica de la zona del Valle del río Rin, en Alemania, donde se lo elabora con diferentes perfiles. Y este 13 de marzo, se cumple su día a nivel mundial. Por eso, no es una mala idea repasar un poco las particularidades de esta variedad extremadamente singular y que desde hace unos 90 años se produce en la Argentina. 

En Alemania se producen Riesling secos y bien dulces y con aromas de los más exóticos. Realmente exóticos. Tan exóticos que en algunos casos, a medida que el vino envejece y permanece más tiempo en botella, pueden recordar al kerosene o gasolina. Y esto llega a emocionar a los fanáticos de esta cepa.

Pero no podemos resumirlo solo en ese descriptor. Para comprender la complejidad de esta variedad veamos el manual que se estudia en el Curso Superior de Degustación de Vinos que da el INTA en Mendoza, donde explican que el aroma del Riesling posee un carácter varietal muy marcado, aunque con una amplia gama de matices, según el lugar donde se halla implantado.

"En Alemania y Alsacia se los describe con notas de manzanas con un ápice de limón y con notas de damasco y melones en los vinos más dulces", plantean los expertos, que aclaran que "con la edad desarrolla un muy particular olor a gasolina y notas de miel y pan tostado".

¿Por qué este vino huele a kerosene?

Sin ánimos de ponernos muy técnicos, la razón que dan desde el INTA Mendoza es que el Riesling desarrolla aromas de la familia de los norisoprenoides, entre los cuales se encuentra el TDN, "que está asociado con el descriptor ‘kerosene’ de los vinos de cierto envejecimiento".

En un reciente posteo en el famoso consultorio "Ask Dr. Vinny", de Wine Spectator, hablaban de un abanico extrañísimo de aromas para el Riesling, como la gasolina, el kerosene, el diesel o el vinilo.

"Prefiero un poco de carácter a gasolina en mis Riesling, me recuerda a ese olor a ‘auto nuevo’", plantea Dr. Vinny, no sin antes recordar que muchos productores de esta variedad vienen trabajando para tratar de mitigar el impacto del famoso TDN en los vinos de guarda.

En resumen: un poquito de aroma a kerosene en tu vino Riesling se banca; demasiado, ya pasa a incomodar.

El Riesling, un vino cautivante que tiene su cuna en Alemania

Y en esto, influye mucho el lugar. Lo explica muy bien Martín Kaiser, gerente de viticultura de bodega Doña Paula cuando afirma que "los mejores terroirs para la variedad son aquellos de clima templado a frío, porque si bien los aromas a kerosene o apetrolados son característicos de la variedad, en lugares más cálidos se vuelven muy dominantes y el vino pierde complejidad. En los lugares más frescos, en cambio, estas notas están más balanceadas con notas a fruta y florales".

Pero como decíamos, esta uva, cuyos primeros registros datan de principios del siglo XV, también tiene un carácter a fruta bien marcado, al tiempo que, por sus terpenos, puede desarrollar también ligeros aromas a moscatel.

La clave de por qué fascina este vino blanco está en los diferentes matices que puede mostrar, en función de la zona, el clima, las técnicas agronómicas, el trabajo en bodega y el tiempo de guarda.

En Argentina también se producen estos vinos

En la Argentina, el Riesling es un vino de nicho. Básicamente porque hay pocas bodegas que lo elaboran y no hay mucha superficie. Sumémosle a este combo que durante muchos años en la Argentina, según explican desde el INTA Mendoza, el Riesling "estuvo confundido con otros cepajes, especialmente el Tocal Friulano, con el cual no tiene nada que ver. Cuando se logró la correcta identificación del cepaje se encontró que existía una escasa superficie implantada y que actualmente está en disminución".

En efecto, según el Observatorio Vitivinícola Argentino, en el 2002 había 150 hectáreas de Riesling, mientras que en la actualidad se cuentan apenas 74 hectáreas, 65% de las cuales están emplazadas en Mendoza. Así cayó la superficie en las últimas dos décadas:

 

Para ponerlo en perspectiva, de otra variedad blanca como Chardonnay hay casi 6.000 hectáreas.

De modo que Argentina ocupa una pequeñísima porción en el universo Riesling. De hecho, según datos de Wines of Germany, en Alemania hay más de 24.000 hectáreas plantadas, lo que representa un 40% de toda la superficie mundial de Riesling.

Lo interesante es que, pese a la escasa superficie, en los últimos años se han venido plantando algunos cuarteles en zonas muy disímiles entre sí, como puede ser Chapadmalal, en la provincia de Buenos Aires, o Cafayate, en Salta.

"Es una variedad que empezó a plantarse antes de la segunda guerra mundial en Argentina, allá por los años 30 y se hizo bastante popular en la década del 70 y 80 para hacer vinos blancos, en la provincia de Mendoza. Posteriormente, se ha ido perdiendo, a punto tal que hoy quedan alrededor de 80 hectáreas, pero hay un renovado interés por la variedad y se han ido plantando en diferentes regiones del país", plantea Martín, de Doña Paula.

Es decir que el Riesling puede estar perdiendo terreno a nivel superficie, pero lo positivo es que hay un pequeño grupo de bodegas que vienen haciendo fuerza para que más consumidores se contagien de esa fascinación por esta variedad blanca.

Vinos Riesling de perfil océanico

En Chapadmalal, a poquísimos kilómetros de Mar del Plata y a escasos metros del mar, se encuentra uno de los viñedos más fascinantes de la Argentina: el de bodega Costa & Pampa. Es uno de los poquísimos emprendimientos frente a la costa del Atlántico y eso, sin dudas es un diferencial.

Allí, actualmente cuentan con 1,5 hectáreas de plantadas, distribuidas en dos cuarteles con distintas orientación de hileras.

En diálogo con Vinos & Bodegas, el enólogo Ezequiel Ortego no duda al definir a esta variedad como "desafiante".

"Es de clima continental en la que somos pioneros en la Argentina en producirla en clima oceánico. Sus racimos son compactos, con los granos muy apretados, lo que nos lleva a ser guardianes de las uvas, para cuidarlas y que lleguen en el estado óptimo para la cosecha", indica, dejando en claro que hay que ser muy obsesivo en el cuidado para evitar que se pudra.

Ezequiel Ortego, enólogo de bodega Costa & Pampa

En cuanto a sus características organolépticas, Ezequiel detalla que "en nuestra zona se presenta como una variedad súper fresca, con una marcada tendencia hacia los aromas cítricos y frutas de carozo".

"El Riesling de Costa & Pampa suele ser muy fresco en sus primeros años de guarda en la botella y con el pasar del tiempo va evolucionando hacia otras paletas aromáticas", agrega.

¿Y qué hay de los aromas a kerosén o gasoil? El enólogo explica que Chapadmalal, al ser una zona de gran nubosidad, recibe poca exposición solar, lo que protege a los granos de la radiación UV. "Esto permite que la presencia de los aromas a caucho tan característicos de los Riesling alemanes no aparezcan hasta varios años de pasada su guarda. Lo que lo hace un vino muy versátil y complejo", completa.

Chequeá este vino: Costa & Pampa Riesling 2018

Costa & Pampa Riesling

Costa y Pampa Riesling 2018 es un vino que propone una aromática apoyada en la fruta de carozo, como duraznos o damascos. Suma además, toques florales y una nota de miel que empieza a ganar terreno. Decimos siempre que la mineralidad se percibe más en boca que en nariz. Y este es el caso: La textura de este vino se adueña del paladar. Muestra excelente fluidez, fruta de sana madurez, pero todo esto apoyado en una acidez siempre presente, ensamblada, que gana más presencia al final y estira la experiencia. Un vino puramente gastronómico. 

Precio sugerido: $2.320

Vinos Riesling de altura

En Cafayate, Salta, bodega Amalaya tiene una pequeña joya: 3,5 hectáreas plantadas en el año 2010, en sistema de parral. ¿Lo interesante? Que planean incrementar la superficie en breve.

"Riesling es una variedad blanca que se caracteriza por su frescura y mineralidad. Esta variedad me atrapa por tener características propias que, estando dentro de un varietal blanco, hacen que se diferencie mucho de nuestro varietal autóctono, el Torrontés", plantea el enólogo Jorge Noguera.

"El Riesling tiene identidad propia", recalca.

Jorge Noguera, enólogo de bodega Amalaya

Sobre las particularidades de la zona y su impacto en los vinos elaborados a partir de esta cepa, Jorge se muestra concluyente: "El Riesling del Valle ha encontrado la altura justa para ser un vino equilibrado y de balance propio, digo esto porque nuestro Riesling se cosecha de mediados a fines de enero con una buena madurez y acidez que nos permite lograr un exquisito vino de acidez natural.

Y agrega: "La altura de Salta aporta sin lugar a dudas complejidad y estructura a sus vinos pero cuando hablo de Riesling me gusta destacar que estamos frente a un vino de buen equilibrado y frescura natural".

Chequeá este vino: Amalaya Single Vineyard Riesling

Amalaya Single Vineyard Riesling

Sin dudas, este ejemplar es una de las sorpresas del año: hallar un Riesling de altura y de Salta no es algo común, pero es como si la variedad hubiese encontrado su lugar en el mundo en esa zona de los Valles Calchaquíes. Muestra un carácter fresco notable, con fruta de pepita que se anticipa crujiente y una atmósfera floral bien evidente. En boca hay un juego dual entre una linda acidez, bien ensamblada, nada forzada, y un interesante volumen, que le da balance. Perfecto para beber ahora pero muy interesante para tener un par de botellas guardadas para ver cómo evoluciona en los próximos años.

Se comercializa exclusivamente en el ecommerce Cava Colomé a un precio sugerido de $6.720 la caja de 6 botellas, con un 20% off.

Vino Riesling del Valle de Uco

Doña Paula es una de las bodegas cuyo nombre más está asociado al Riesling en Argentina. Elaboran esta variedad bajo la línea Estate a partir de un viñedo ubicado en Finca Alluvia, en la zona de Gualtallary, Valle de Uco.

Martín Kaiser, gerente de viticultura de bodega Doña Paula

Martín Kaiser destaca que el Riesling mendocino se caracteriza por su carácter varietal, no tan diferente al que se obtiene en su continente de origen, con notas de peras, flores blancas y herbales, mientras que con el añejamiento primero aparecen los aromas que recuerdan a la miel y luego, con más de un año de botella, empieza a percibirse ese aroma tan exótico que remite al kerosene.

Chequeá este vino: Doña Paula Estate Riesling 2021

Doña Paula Estate Riesling 2021

Lo que nos gusta de este vino, que proviene del Valle de Uco, es su complejidad: en sus diferentes capas aparecen notas de frutas blancas y toques cítricos; se percibe además una atmósfera floral y empieza a aparecer algo del toque exótico de la variedad. Lo interesante es que es expresivo pero no explosivo: hay cierta austeridad. Es un vino que necesita su tiempo para que se vaya abriendo y expresando. Y darle ese tiempo al vino en la copa bien vale la pena. En boca es un vino de largo desarrollo, con un buen juego entre la acidez (que muestra algo de filo y le da persistencia) y su marcada textura. Final fresco, perdurable, pero delicado. Gran exponente de la variedad. 

Precio sugerido: $1.112

Según Martín, "es un vino que evoluciona muy bien en botella por su acidez elevada. Nosotros lo embotellamos con tapa a rosca y hemos degustado vinos de 8 a 9 años y están súper vivos. Es un vino que se va poniendo cada vez más interesante. El Riesling envejece de forma maravillosa".