La familia argentina que lidera el negocio del aceite apuesta fuerte al vino: planea vender más de 1 millón de botellas

La familia Urquía, referente de la agroindustria, lanza su propia marca de vinos tras una fuerte inversión en fincas y bodega. Los detalles del proyecto
Por Juan Diego Wasilevsky
22/09/2022 - 19,29hs
La familia argentina que lidera el negocio del aceite apuesta fuerte al vino: planea vender más de 1 millón de botellas

El apellido Urquía está fuertemente relacionado con la agroindustria argentina: la familia, originaria de Córdoba, con Roberto Urquía a la cabeza, comanda el grupo Aceitera General Deheza (AGD), uno de los gigantes en lo que se refiere a producción y exportación de aceites y granos.

De hecho, según datos publicados por la compañía, tres de cada diez litros de aceite envasado que se envían al mundo desde la Argentina llevan el sello AGD.

Se trata, igualmente, de una compañía que además de comercializar commodities también suma valor agregado, a partir de un portfolio bien diversificado, que incluye conocidas marcas de aceite de oliva, aderezos (mayonesa y ketchup) y maní en diversos formatos.

Y a esta larga lista de alimentos hay que sumar otro producto: vinos. Es que la familia Urquía acaba de presentar en sociedad su bodega, bautizada Urqo, y sus primeros vinos con marca propia: Palo Santo.

Cabe aclarar que la familia hace tiempo que apostó por la industria vitivinícola. De hecho, hace15 años compraron las primeras fincas, emplazadas en el Valle de Uco; mientras que en 2016 levantaron la bodega con capacidad de guarda de 3 millones de litros y tecnología de punta.

Sin embargo, hasta el momento producían y exportaban vinos a granel (sin marca) y elaboraban para terceros. De modo que el lanzamiento de sus vinos embotellados y con marca propia implica un punto de inflexión en la trayectoria de la familia en esta industria.

Vinos de familia: Dolores Urquía comanda la bodega Urqo, con foco en el Valle de Uco

"La primera de las fincas, en Tupungato, la adquirimos hace 15 años. Y decidimos arrancar con este negocio porque le teníamos muchas ganas y también admiración. Es un negocio que siempre nos interesó y por eso decidimos incursionar de la mano de nuestro ingeniero agrónomo, Gustavo Soto, quien nos acompaña desde el inicio y nos asesoró para elegir los mejores terroirs", explica a iProfesional Dolores Urquía, propietaria de la bodega junto a sus hermanas Soledad, Cecilia y Lucía y su Padre, Roberto.

Vinos con foco en el Valle de Uco

El nombre "Urqo" es un juego de palabras entre el apellido de la familia y Valle de Uco, donde se emplazan la bodega y las tres fincas, que suman más de 250 hectáreas y están ubicadas en algunos de los grandes hotspots para la producción de vinos de clase mundial: Tupungato, Gualtallary y Los Chacayes.

El 70% de la superficie está destinada a la producción de Malbec, mientras que el 30% restante se reparte entre las variedades Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Sauvignon Blanc.

Si bien la familia prefiere no dar cifras, Dolores sí destaca que se trató de "una inversión importante, sin dudas, incluyendo la adquisición de tierras, la plantación de los viñedos y la construcción de la bodega, con 3 millones de litros de capacidad de guarda y tecnología de punta".

Y los planes no se detienen allí: la familia en breve estará plantando otras 100 hectáreas y, además, está trabajando en los protocolos para obtener la certificación orgánica para unas 50 hectáreas.

Palo Santo, el nombre de los nuevos vinos de la boda Urqo

Bajo la enología de Leonardo Pisano, hoy la bodega está presentando en sociedad sus dos primeros vinos: Palo Santo Malbec cosecha 2021, de la zona de Tupungato y Palo Santo Cabernet Franc, también 2021, de Los Chacayes, ambos con un precio sugerido de venta de $1.800 en vinotecas, si bien uno de los principales focos para hacer crecer el negocio estará puesto en los mercados internacionales.

"Veníamos produciendo unos 2 millones de litros con uvas de nuestras fincas, que se comercializaban a granel. Y en esta vendimia, con nuestra marca, ya embotellamos los primeros 100.000 litros, pero tenemos un sueño ambicioso a mediano y largo plazo: comercializar 1 millón de litros de vino en botella", completa Dolores.

"Vinos que sean fáciles de entender"

"Nuestra idea y nuestra intención con el proyecto Urqo es transmitir una gran calidad; producir vinos de la mejor manera posible, con procesos sustentables, cuidando el entorno y a la gente que trabaja con nosotros y también el producto que llega a manos del consumidor. Queremos transmitir que la calidad nos importa, pero también tener productos que sean simples, que sean fáciles de entender para la gente", agrega la empresaria.

Cuando se le pregunta a Dolores qué estilo de vinos le gusta a la familia, no duda al responder: "Tenemos gustos muy clásicos. Nos gustan los vinos que se conectan con la tierra. Somos una familia del interior que busca lograr vinos ricos, hechos con buenas uvas".

Al respecto, sobre el proceso de elaboración, el enólogo de Urqo, Leonardo Pisano, detalla que "trabajamos con uvas de nuestras propias fincas, que se ubican en distintos puntos del Valle de Uco. Eso nos permite obtener vinos auténticos y puros de cada lugar. Tenemos la posibilidad de estar en los detalles, como la elección del punto de cosecha óptimo para cada finca y cada sector".

"El hecho de poder elegir distintas temperaturas, tecnologías, tiempos de maceración, fermentación o remontajes, nos favorece para lograr componentes y obtener vinos auténticos, que nos proporcionan un abanico de aromas amplio con toda la elegancia y potencia del Valle de Uco", completa.

La bodega Urqo tiene capacidad para producir 3 millones de litros de vino

La familia Urquía tiene algo muy claro: se sienten orgullosos de su origen y, más allá de que para el desembarco en la industria vitivinícola supieron apoyarse en profesionales experimentados del sector, sí consideran que pueden sumar mucho del expertise que adquirieron en sus otros negocios.

"Al mundo del vino le podemos aportar una mirada industrial e internacional, con mucho foco en la calidad y en el largo plazo y en el desarrollo de los mercados externos. Estos fueron los pilares del éxito en nuestros otros negocios y muchos de estos conceptos pueden aplicarse en la industria vitivinícola", recalca Dolores.

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