Histórica bodega mendocina Casir Dos Santos cayó en concurso y pidió que no le cortaran la luz
Puntos importantes
Otra bodega mendocina afronta una complicada situación financiera que la llevó a presentarse en concurso preventivo. Se trata de Casir Dos Santos S.R.L., la sociedad que explota la histórica Viña Maipú, una de las bodegas más antiguas de Mendoza, que funciona en el mismo establecimiento desde 1862.
La empresa presentó el pedido ante la Justicia el 29 de mayo pasado, después de atravesar un fuerte deterioro de su liquidez, con dificultades para afrontar compromisos financieros y comerciales, deuda bancaria y cheques rechazados. La crisis se produjo después de varios años en los que la compañía había invertido para modernizar la bodega, ampliar su capacidad productiva y desarrollar sus propias marcas de vino.
El cuadro llegó a tal punto que la compañía pidió a la Justicia que se garantizara la continuidad del suministro eléctrico de EDEMSA. En el expediente advirtió que una eventual interrupción del servicio provocaría "la paralización total de la actividad". El tribunal hizo lugar al planteo y ordenó a la distribuidora mantener el suministro por las deudas anteriores a la apertura del concurso y restablecerlo si ya hubiera sido suspendido.
La situación financiera también aparece reflejada en los registros bancarios: la compañía acumulaba $384,2 millones de deuda con cinco entidades financieras, mientras que se registraron 21 cheques rechazados por más de $74 millones.
El caso se da, además, en un momento complejo para la industria vitivinícola. Un informe de IERAL muestra que Mendoza exportó en el primer semestre de 2026 un 36% menos de vinos varietales fraccionados que en 2010, mientras que el precio real obtenido por esas ventas se ubicó 7% por debajo de aquel año. A nivel global, el consumo de vino también cayó: pasó de 244 millones de hectolitros en 2017 a unos 208 millones en 2025, una baja del 15%.
Pero el escenario internacional no explica por sí solo las dificultades de las bodegas argentinas. La participación del país en las exportaciones mundiales de vino pasó de un máximo de 4,7% en 2008 a 2,1% en 2025, mientras que también perdió participación en mercados importantes como Estados Unidos y Brasil.
Una bodega de 164 años detrás del proyecto
Detrás de la sociedad que hoy atraviesa esta crisis hay una bodega con una historia mucho más extensa. Viña Maipú funciona desde 1862 en el departamento mendocino de Maipú y es uno de los establecimientos históricos de la provincia que continúa en actividad.
La etapa más reciente comenzó cuando Gustavo Casir y Alan Dos Santos adquirieron la antigua Viña Maipú, alrededor de 2014, y encararon un proceso de modernización de las instalaciones. La estructura histórica fue combinada con nueva tecnología y equipamiento para ampliar la capacidad productiva.
Según consta en el expediente judicial, a partir de 2016 la incorporación de un nuevo socio mayoritario y una serie de inversiones, especialmente durante 2019 y 2023, permitieron ampliar la capacidad de producción, incorporar líneas de fraccionamiento, sumar personal y abrir nuevos mercados.
La compañía también combinó la elaboración de vinos propios con servicios para otras empresas de la industria y, de acuerdo con lo declarado ante la Justicia, llegó a exportar a más de 20 países.
El proyecto se apoyó además en el desarrollo de viñedos propios. La bodega cuenta con 15 hectáreas de Malbec en Lunlunta, con plantas de más de 80 años, además de viñedos en Gualtallary y Agrelo. En Gualtallary desarrolla Cabernet Sauvignon, mientras que en Agrelo posee una finca ubicada a unos 950 metros sobre el nivel del mar.
En paralelo, la empresa fue ampliando su portfolio. Actualmente ofrece líneas como:
- Gran Corte
- Inspiración
- Reserve
- Estate
- Elijo Creer
- Avatar
- Distintas versiones de esta última marca
- Un espumante
La propuesta incluye vinos de distintos segmentos y se comercializa tanto en el mercado interno como en el exterior.
La elaboración está actualmente a cargo del enólogo Lucas Morán, quien cuenta con 22 vendimias de experiencia y formación en enología y agronomía, con especialización en suelos y viñedos en la Universidad Nacional de Cuyo.
De esta manera, el proyecto que comenzó con la recuperación de una bodega histórica fue sumando durante la última década infraestructura, tecnología, viñedos, marcas propias y mercados internacionales.
El deterioro de la caja de la bodega que terminó en el concurso
El problema comenzó a profundizarse en los últimos años. En su presentación judicial, la empresa describió una crisis de liquidez vinculada a la caída de las ventas, demoras en los pagos de clientes, cheques rechazados, aumento de costos y dificultades para acceder a financiamiento.
La compañía ubicó el deterioro dentro del escenario que atraviesa el negocio vitivinícola desde 2022. Según explicó en el expediente, la caída del consumo y de las exportaciones se combinó con un incremento de los costos estructurales, incluidos insumos, logística, energía y mano de obra, además de un fuerte costo financiero.
Frente al deterioro de la caja, Casir Dos Santos intentó renegociar condiciones comerciales, reducir costos operativos, priorizar las líneas más rentables y buscar fuentes alternativas de financiamiento. Sin embargo, las medidas no alcanzaron para recomponer la situación.
El expediente fija como fecha de cesación de pagos el 6 de octubre de 2025. Ese día fueron rechazados simultáneamente siete cheques emitidos por la compañía por un total de $13,67 millones, hecho que la empresa tomó como referencia para determinar el comienzo de su estado de insolvencia.
Desde entonces, la situación se profundizó con dificultades frente a entidades financieras, obligaciones impagas y una acumulación de compromisos comerciales que la empresa ya no podía renegociar de manera individual.
Uno de los puntos más sensibles terminó siendo el suministro eléctrico. Casir Dos Santos pidió expresamente que EDEMSA no interrumpiera el servicio, al considerar que un corte podía paralizar completamente la actividad y comprometer la continuidad del negocio.
La Justicia aceptó el planteo. EDEMSA quedó obligada a mantener el suministro eléctrico por las deudas anteriores al 29 de mayo de 2026 y, si el servicio hubiera sido interrumpido, a restablecerlo.
El tribunal también ordenó a las entidades financieras mantener abiertas las cuentas de la compañía y estableció restricciones para compensar deudas anteriores al concurso o realizar determinados movimientos sin autorización judicial.
Ahora, la histórica Viña Maipú atraviesa una etapa decisiva. La bodega que durante los últimos años había apostado por modernizar sus instalaciones, ampliar su producción, desarrollar marcas y ganar mercados externos deberá enfrentar una crisis financiera que ya llegó a los tribunales, en un contexto en el que las bodegas argentinas también enfrentan un mercado internacional menos dinámico y una pérdida de participación frente a otros países productores.