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Coronavirus: estas cosas cambiarán nuestras vidas para siempre

Coronavirus: estas cosas cambiarán nuestras vidas para siempre

Coronavirus: estas cosas cambiarán nuestras vidas para siempre
La pandemia trajo una gran cantidad de cambios y muchos de ellos se mantendrán después del estado de emergencia, tanto en Argentina como en el mundo
Por iProfesional
26.06.2020 12.38hs Actualidad

La pandemia de coronavirus y las medidas que se tomaron en consecuencia han traído una gran cantidad de cambios en la vida cotidiana de todos los ciudadanos del mundo.

Incluso cuando se alivien las restricciones impuestas para hacer frente a la pandemia, el coronavirus seguirá afectando las vidas de todos los ciudadanos del mundo de muchas maneras.

¿Qué volverá a ser como era antes y qué podría cambiar para siempre?

La cadena de noticias británica BBC publicó recientemente un artículo en el que hace hicapié en los cambios que se produjeron a partir de la pandemia y del aislamiento y que podrían permanecer para siempre. O que al menos podrían mantenerse durante un tiempo más prolongado de lo esperado. 

Si bien sus análisis estan circunscriptos a las realidades europeas, en muchos casos británicas específicamente, hay elementos que se pueden utilizar para trasladarlos a la situación argentina o latinoamericana. Aunque las diferencias estructurales, sociales, políticas y económicas son grandes, la pandemia de coronavirus ha demostrado que muchos países se pueden ver afectados de maneras similares ante un mismo estímulo, independientemente de su preparación o situación previa. 

¿Desaparecerá la hora pico?

La mayoría de los trabajadores que desempeñan sus tareas en horarios estándar -de oficina, se podría decir- está habituado al alto tránsito de las horas pico. Desde mucho antes de la aparición del coronavirus en el mundo -desde siempre en realidad-, las horas pico han sido la pesadilla de muchos.

Medio de transporte público en los que se viaja de manera casi inhumana y tramos cortos que se tarda el doble e incluso el triple en atravesar; problemas a los que hay que agregarle los potenciales inconvenientes que puedan aparecer, que son de lo más diversos. Cortes en los pasos de un distrito a otro, fallas técnicas en trenes, subtes o colectivos, accidentes viales, entre otros.

Parece un infierno. Un infierno que podría terminarse luego de la pandemia de coronavirus. Pero, ¿por qué desaparecería la hora pico si en algún momento se va a retornar a la normalidad?

Es allí donde está, precisamente, la clave. La "nueva normalidad" de la que tanto se habla puede llegar a reducir el tránsito de personas, al menos por un tiempo -quizá hasta que aparezca la vacuna contra el coronavirus o hasta que la circulación del coronavirus sea menor-.

Las horas pico podrían desaparecer si disminuye la circulación de personas
Las horas pico podrían desaparecer si disminuye la circulación de personas

Es probable que para evitar los contagios y un nuevo brote de coronavirus los gobiernos dispongan el trabajo remoto obligatorio en todos aquellos casos en los que sea posible. Esto involucraría a todos los empleados que hacen trabajos de oficina, pasivos, que no requieren la presencia en un establecimiento fijo. Si se tiene en cuenta que ese porcentaje de empleados es alto es probable que las horas pico ya no existan, precisamente porque habrá tanta circulación de personas para llegar a copar el transporte público o llenar las calles y autopistas de autos.

Este último punto es esencial al momento de pensar en los potenciales cambios que podrían quedar después de esta pandemia de coronavirus. Es probable que sean muchas las personas que elijan el uso de sus propios vehículos -ya sean motos o autos- en lugar de los medios de transporte público, como el subte, el tren o el colectivo. La distancia social y la prevención de la aglomeración de personas son medidas que van a permanecer durante mucho tiempo, sobre todo hasta que se reduzca la circulación del coronavirus y hasta que la población pueda inmunizarse. Es por eso que gran parte de los ciudadanos van a tender al uso de sus propios medios de transporte, de los taxis o autos que se pidan a través de apps, y de las motos.

¿Clases online para siempre?

Otro de los grandes cambios que la pandemia trajo fue el paso de las clases presenciales a las clases virtuales, algo que para muchas personas puede ser molesto, difícil de llevar. La realidad es que, si bien muchas universidades habían comenzado a poner en práctica esta modalidad, la mayoría de los estudiantes no estaba habituado a estudiar, aprender, leer de esta manera. Mucho menos sus familias, en caso de los niños y adolescentes en edad escolar. 

Las aulas, al igual que muchos otros ámbitos, son uno de los espacios de aglomeración de personas. Todas tienen muchos alumnos adentro, que a su vez permanecen allí por, al menos, una hora y media o dos de corrido. Son pocas las que tienen espacio para mantener la distancia social entre estudiantes y esta situación se agrava todavía más cuando se piensa en la educación pública, en cualquiera de sus niveles -por la cantidad de concurrentes que tienen las escuelas y universidades por turno-. 

Las clases virtuales podrían haber llegado para quedarse
Las clases virtuales podrían haber llegado para quedarse

Dado que la circulación del coronavirus permanecerá por mucho tiempo, la pregunta es ¿cuándo se podrá volver a las aulas? Allí es donde está el problema, es una pregunta que todavía nadie ha sabido responder con certeza. 

Por su parte, el Ministerio de Educación argentino apunta a que el retorno a los ámbitos educativos sea en agosto. Desde la cartera dirigida por Nicolás Trotta se planteó este mes como una fecha posible, aunque todavía hay muchos elementos por definir. La pandemia de coronavirus ha demostrado, entre otras cosas, que tiene la capacidad de patear los tableros constantemente y cambiar las reglas de juego a su gusto. 

Esta situación va más allá de las fronteras argentinas y se extiende por todo el mundo; cada país tiene su problemática particular y resolverá este punto a su manera y con los recursos que tiene disponibles. 

Después del coronavirus, ¿qué va a pasar con el fútbol?

El fútbol es un deporte muy difundido a nivel mundial, y sobre todo en algunas sociedades en particular. Argentina es uno de los países en los que se trata de un deporte clave, un deporte que atraviesa la vida de la mayoría de las personas, no solo a nivel personal de la práctica, sino también a nivel cultural. 

El fútbol es uno de los deportes más difundidos y ha quedado suspendido en todos sus niveles por la pandemia de coronavirus
El fútbol es uno de los deportes más difundidos y ha quedado suspendido en todos sus niveles por la pandemia de coronavirus

La práctica deportiva es vital para muchas personas. De hecho, desde hace tiempo la necesidad de hacer actividad física es una de las demandas de la sociedad hacia las autoridades locales y nacionales. Hasta ahora el único Gobierno que ha escuchado estas demandas es el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se ha dispuesto un régimen de salidas para hacer ejercicio. Las autoridades de dicha jurisdicción han dispuesto horarios y días -establecidos por el número de DNI- para que los ciudadanos, con una serie de restricciones, puedan hacer deporte en los espacios verdes y alrededores.

Mientras tanto, otros distritos mantienen esta actividad restringida, es decir, que las personas no pueden salir a hacer ejercicio en los parques o en las calles de su ciudad. Todo varía en función de la situación frente a la expansión de coronavirus, al tiempo que puede modificarse de acuerdo a los criterios de las autoridades y de los consejeros que hayan elegido. 

Es por eso que, por el momento, el consejo de las autoridades y de los especialistas es mantener la actividad física dentro del hogar. Parece una tarea difícil por muchos motivos: el espacio, la motivación, entre otros elementos fundamentales para hacer deporte. Sin embargo, es importante encontrar la forma de mantener el cuerpo activo. 

En este punto es necesario destacar que el cuidado de la salud siempre está por delante. Esto significa que se recomienda no poner en riesgo la integridad física a partir de ejercicios que no sean adecuados para el espacio, la edad de la persona o sus características físicas. Una práctica sencilla, que contribuya a mantener el cuerpo activo, es el consejo general. De todos modos hay especialistas del deporte que están trabajando de manera virtual y son ellos quienes pueden aconsejar de la mejor manera a todos aquellos que quieran hacer ejercicio en casa. 

Las rutinas de ejercicio en casa pueden ser buenas para el cuerpo
Las rutinas de ejercicio en casa pueden ser buenas para el cuerpo

Otro de los aspectos del deporte son las competencias. Hasta ahora todo lo relacionado a ellas está suspendido a nivel local. Solo en Europa han vuelto los entrenamientos -en países como España, por ejemplo- y los partidos oficiales -en la Bundesliga, por ejemplo-. Se han pensado protocolos de entrenamiento que respeten las normas de distanciamiento y de seguridad sanitaria, pero todavía no se han puesto en práctica, ni en Argentina ni en la mayoría de los países de la región. 

Eventualmente, los entrenamientos y las competencias van a volver, de hecho es lo que les interesa a las entidades regulatorias del fútbol y de otros deportes a nivel mundial. Sin embargo, el público es aquello que sí va a cambiar y es probable que las consecuencias del coronavirus se mantengan por un tiempo. No hay dudas de que los estadios y las tribunas son un gran foco de aglomeración de personas, lo cual podría derivar en una ola masiva de contagios, que es precisamente lo que se trató de evitar con la cuarentena. 

Así como la Bundesliga empezó a jugar sus partidos sin público, es probable que otras ligas copien su condcucta. Serán las autoridades locales, de acuerdo a la situación epidemiológica de cada lugar, quienes determinen cuándo puede retornar el público a las canchas. ¿Cuándo se van a poder escuchar las canciones de cancha, los gritos de gol y las quejas por penales mal cobrados? Es una respuesta que por ahora nadie tiene. 

El mundo artístico después del coronavirus

El mundo artístico es uno de los que más ha sufrido durante el transcurso de la pandemia de coronavirus. Todas las actividades se llevan adelante con público, precisamente allí está la esencial del espectáculo, que se realiza con la idea de que alguien lo vea y lo disfrute. Todo eso ha quedado suspendido desde el momento en que se declaró la pandemia de coronavirus y el aislamiento decretado en consecuencia. La aglomeración de personas que se produce en una sala de cine o en un teatro hace que sa imposible desarrollar ese tipo de actividades. 

En todo el mundo los cines y teatros han quedado cerrados, lo cual ha llevado a la preocupación de los protagonistas del rubro. Como cualquier otra persona son trabajadores y necesitan de sus ingresos para poder llevar adelante sus vidas. 

En este sentido hubo una gran cantidad de espectáculos que han buscado afrontar la crisis desde la reinvención. De alguna manera han tratado de llevar el arte a los hogares, donde la mayoría de las personas están recluidas por la pandemia de coronavirus. Esta realidad aplica incluso para aquellos países que ya han superado todas las fases de aislamiento -como los europeos, por ejemplo-, dado que en muchos de ellos todavía no han reabierto las salas de cine y teatro. 

Es probable que, por el mismo motivo que las clases presenciales en todos los niveles educativos, esta situación se mantenga por más tiempo que el aislamiento, es decir, hasta que la circulación del coronavirus se reduzca y gran parte de la población haya adquirido inmunidad o, al menos, haya tenido contacto con el coronavirus. Aunque no sea el ideal al que aspira la industria del espectáculo ni los espectadores que la consumen, es probable que sea la vía de salida más adecuada en este contexto.