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Un médico "detective de virus mortales" anuncia nuevas olas de coronavirus

Un médico "detective de virus mortales" anuncia nuevas olas de coronavirus
"Cada país tendrá que experimentar olas diferentes. No se puede pensar que el brote pasó y que la pandemia se acabó", asegura Daniel Bausch
Por iProfesional
01.07.2020 12.56hs Actualidad

Daniel Bausch se especializa en la caza enfermedades infecciosas peligrosas. Confiesa que el COVID-19 constituye un terreno inexplorado para la ciencia y para los hombres: "No conocemos todo lo que este virus puede hacer y tenemos que irnos adaptando a cada momento".

Epidemiólogo y salubrista público, el doctor Bausch lleva varios lustros siguiéndole la pista en África, América Latina y Asia a amenazas mortales para la salud mundial como el ébola, el hantavirus y el coronavirus SARS.

Desde 2017, dirige el equipo de Apoyo Rápido en Salud Pública, un esfuerzo de Reino Unido para prevenir y controlar este tipo de virus. Radio Francia Internacional (RFI) habló con el experto sobre las razones de los nuevos brotes de coronavirus y el retorno al confinamiento.

Una de las grandes sorpresas no gratas de esta pandemia es su capacidad de retorno. Cuando ya se creía que países de Asia y de Europa habían logrado controlar la curva del contagio, surgen en su territorio nuevos brotes. Bausch explica que las pandemias se dan por olas y de forma no sincronizada.

"Cada país tendrá que experimentar olas diferentes. No se puede pensar que el brote pasó y que la pandemia se acabó", asegura.

A pesar de los cuidados de las personas, el virus no desaparecerá
A pesar de los cuidados de las personas, el virus no desaparecerá

Aprender a vivir con este virus

Luego de haber levantado progresivamente los períodos de cuarentena, algunos países como China y Corea del Sur o Portugal y Alemania, en los últimos días, volvieron a confinar a los habitantes de ciertas regiones tras detectar los nuevos casos de infectados.

No podemos confinar para siempre, opina el experto al tiempo que advierte una verdad aún difícil de asimilar: "El virus está con nosotros y tenemos que aprender a vivir con él hasta que estemos todos infectados o hasta que encontremos una vacuna; y eso no será un proceso rápido".

Para Bausch, el reto consiste en encontrar la manera de protegerse y controlar el contagio durante el largo periodo en que la humanidad estará confrontada a esta pandemia.

"Nunca el mundo había atravesado una situación de confinamiento como la que vivimos en este tiempo. Pero todavía tenemos la posibilidad de controlar el virus y cada país tiene que tomar esto muy en serio. Debemos buscar otras formas de confinamiento y otras maneras de distanciamiento social", detalla.

El especialista remarca que el aislamiento no puede durar para siempre
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Encontrar el confinamiento justo

Grandes sectores de la población mundial no pueden cumplir la cuarentena, bien sea porque corren el riesgo de perder su trabajo precario o porque no salir a diario a paliar su subsistencia los pone más cerca de la muerte que el mismo virus.

"En algunos países el confinamiento es una posibilidad pero para mucha gente, en América Latina por ejemplo, no lo es. Se trata de buscar un equilibrio entre evitar el riesgo de contraer el COVID-19 y los riesgos que implica guardar a la gente en la casa", describe el infectólogo.

Justamente el confinamiento conlleva otros riesgos, y el experto los alerta: "Existe también el impacto en la salud mental y en otras enfermedades. Hay mucha gente que puede morir de sida, diabetes o enfermedades similares porque durante la cuarentena no puede ir al médico o acceder a los medicamentos".

Sin minimizar la gravedad de la situación, Bausch insiste en que cada persona tiene que controlar lo que puede controlar a nivel individual. "Casi todos pueden lavarse las manos, guardar una distancia prudencial o fabricar un tapabocas de cualquier material. Los gobiernos tienen que dar información clara y cada persona tiene que tomar estas informaciones en serio".

"No podemos decir que el programa para los próximos seis meses o un año es el siguiente. Solo podemos decir lo que se va a hacer en cada país, en un determinado momento. Pero eso mismo en dos semanas puede cambiar", analiza.

"Cuando vemos de cerca las características de los países exitosos frente a este brote y que presentan menos casos de contagio, encontramos un liderazgo que tomó en serio el problema y una salud pública sólida que cuenta con la capacidad de hacer los exámenes en el laboratorio, así como epidemiólogos y personal para buscar los casos sospechosos y ubicar a los contactos", señala.

Además de la decisión política y la robustez del sistema público sanitario, existen otros factores, continua Bausch: "Una cosa es un país como Nueva Zelanda, que no tiene muchas fronteras y que hizo muy bien el trabajo, y otra cosa un país que limita con cinco o seis países".