México se suma al grupo de países que habilitan la venta de dispositivos electrónicos que calientan tabaco
La Secretaría de Economía de México habilitó la importación y venta de dispositivos electrónicos que calientan tabaco seco para todo su territorio, levantando así una prohibición que regía para este tipo de productos. Esta decisión se encuentra en línea con una serie de regulaciones que permiten la venta de estos dispositivos en el mundo.
México se suma así a una lista de más de 60 países que en el mundo permiten la comercialización de estas alternativas al cigarrillo, tras habilitar la venta de los considerados Sistemas Alternativos de Consumo de Nicotina (SACN), productos estrictamente de tabaco que funcionan a través de calentar el tabaco en lugar de quemarlo como el cigarrillo tradicional. Las prohibiciones se mantienen para los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN o cigarrillos electrónicos), y los Sistemas Similares sin Nicotina (SSSN que no son productos de tabaco).
En abril de 2019, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) había habilitado la venta de un dispositivo que calienta el tabaco en lugar de quemarlo (IQOS, de Philip Morris Internacional), en Estados Unidos. El organismo del país del norte fue inclusive más allá, cuando en julio de 2020 definió a este tipo de productos como productos de riesgo modificado a través de la certificación MRTP.
Adicionalmente, en marzo de 2021 otro país de la región, Uruguay, había levantado la misma prohibición para los dispositivos que calientan tabaco. En su momento, el gobierno uruguayo argumentó la decisión basándose en los avances tecnológicos científicamente probados que permiten avanzar en esta línea.
Según indicó la norma que habilitó la comercialización de dispositivos electrónicos que calientan tabaco "existen dispositivos electrónicos para la administración de nicotina que emplean una tecnología mediante la cual se calienta tabaco seco, respecto de los que existen datos científicos que indican que los mismos resultan en una menor exposición de los usuarios a las sustancias tóxicas asociadas al consumo tradicional de tabaco". Asimismo, indicaban que estos productos "cuentan con una validación científica suficiente para justificar su exclusión en la prohibición (de comercialización)".
Estos productos son alternativas a los cigarrillos convencionales. Si bien contienen nicotina, según diferentes estudios, reducen hasta 95% las toxinas en comparación con los cigarrillos tradicionales porque no generan combustión, por lo que resultan en mejores opciones para los fumadores.