Algunas lecciones que dejó Henry Ford para evitar el desastre del desabastecimiento en la cadena de suministro

Ford reconocía que la cadena de suministro, incluso entonces, estaba llena de riesgos. Por eso, tenía prácticas que evitaban la falta de componentes
Por iProfesional
11/06/2022 - 09,32hs
Algunas lecciones que dejó Henry Ford para evitar el desastre del desabastecimiento en la cadena de suministro

Henry Ford, un nombre asociado con la producción en serie, estaba obsesionado con la posibilidad de quedarse sin partes automotrices y materias primas, algo que es tan común hoy en nuestro país. Por eso sentía la necesidad de acumular suficientes materiales para garantizar que sus líneas de ensamblaje pudieran seguir operando sin déficits.

Para evitar esto, Ford llevó adelante varias acciones, como comprar sus propias minas de carbón en Kentucky y Virginia, junto con vías ferroviarias para transportar la producción a sus fábricas y reunir una flota de barcos que navegaba por los Grandes Lagos y cargaba un suministro constante de mineral de hierro y madera extraída en la Península Superior de Míchigan.

Incluso erigió una enorme planta en las afueras de Detroit en River Rouge, un complejo de fábricas diseñado para sustentar todas las etapas de operación que convierten la materia prima en un automóvil terminado.

Si bien un siglo después, la planta de Rouge sigue en funcionamiento, ahora protagoniza la escasez de un componente: los chips de computadora que representan el cerebro del auto moderno y que están en escasez a nivel global, por lo que tanto Ford como otros fabricantes de autos debieron suspender su producción de manera intermitente.

La filosofía de Ford en la actualidad

Ford estaba obsesionado con la posibilidad de quedarse sin autopartes

En un reciente artículo de The New York Times, señalan que Ford comprendía que las cadenas de suministro eran frágiles, por lo que requerían revisiones constantes y planes de respaldo. Pese a su hostilidad hacia los sindicatos, entendía el valor de los salarios generosos para motivar a los trabajadores. Además, advertía que las demandas de beneficios a corto plazo por parte de los inversionistas podían amenazar la capacidad de recuperación a largo plazo.

"Ford reconocía que la cadena de suministro, incluso en aquel entonces, estaba repleta de riesgos", comentó Mike Skinner, fundador de la Henry Ford Heritage Association, a dicho medio. Si estuviera vivo el día de hoy, "Ford estaría fabricando sus propios chips. Sin duda alguna", agregó Skinner.

Los directivos de Ford dicen que esa es una visión demasiado simplista. Las camionetas "pick-up" F-150 que se producen en Rouge usan más de 800 tipos de chips, por lo que dependen de especialistas. Además, los chips tienen vidas útiles limitadas, lo cual dificulta acumular reservas.

"Es un proceso bastante complejo", declaró el director de plataformas industriales de Ford, Hau Thai-Tang, durante una entrevista reciente. Para Ford, fabricar sus propios chips, o incluso limitar sus proveedores a América del Norte, sería "una tarea titánica que requeriría muchos activos y capital, y simplemente no es realista", agregó.

Destinar las ganancias a la expansión, uno de los pilares de Ford

Henry Ford, uno de los pioneros de la fabricacióin en masa en autos

Henry Ford generalmente esquivaba las demandas de dividendos -pagos que enriquecen a los inversionistas- pues prefería destinar sus ganancias a la expansión.

Esa tensión irrumpió en el ámbito público en 1916, cuando Ford tuvo un enfrentamiento con algunos de sus primeros inversionistas, los hermanos Dodge, quienes también fueron innovadores emergentes en la incipiente industria automotriz.

En 1915, las utilidades de Ford habían alcanzado los 16 millones de dólares, y la empresa tenía más de 50 millones de dólares en efectivo en el banco. Ford estaba decidido a destinar ese dinero a la expansión de su nueva fábrica, el complejo de River Rouge.

Los hermanos Dodge insistían en recibir sus dividendos, y entablaron una demanda para lograrlo. Le solicitaron a un tribunal un requerimiento judicial que congelara los planes de expansión de Ford en River Rouge. El tribunal lo concedió y Ford enfureció: los hermanos Dodge estaban poniendo en peligro no solo sus planes para el complejo de River Rouge, sino también el principio organizativo central de su empresa.

Un conflicto por la demanda de dividendos

En la actualidad, suele haber desabastecimiento de algunos componentes de autos

El conflicto estuvo motivado en parte por la decisión que Ford tomó unos dos años antes de casi duplicar el salario de sus trabajadores a 5 dólares al día, una suma sin precedentes para la época. 

Ford insistió en que su decisión era meramente pragmática. La llegada de la línea de ensamblaje transformó las labores de fabricación de automóviles en algo rutinario. Muchos trabajadores se sintieron frustrados por lo que parecía ser una degradación a tareas robóticas y repetitivas, y renunciaron en masa. Ford retrató el aumento de salarios -cuyo objetivo parcial era prevenir una campaña sindical- como el medio para atraer suficientes manos para producir volúmenes cada vez mayores de automóviles.

"Un negocio con salarios bajos nunca es seguro", afirmó.

Ford declaró que el objetivo fundamental de su negocio era ofrecer empleos y construir autos asequibles, y que el dinero era solo un resultado secundario. "Un negocio es un servicio, no una bonanza", declaró Ford.

El tribunal falló a favor de los hermanos Dodge y le ordenó a Ford distribuir alrededor de 25 millones de dólares en dividendos, aunque Ford aseguró el derecho de continuar la construcción del complejo de River Rouge.

Después, Ford expulsó a los hermanos Dodge, adquiriendo sus acciones, y así recuperó el control de su empresa.