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¿Quién fue el "traidor" de Maduro que pudo cobrar la recompensa?

Estados Unidos elevó la recompensa por Nicolás Maduro a 50 millones de dólares. La captura reabrió el debate sobre el rol de informantes y exfuncionarios
05/01/2026 - 10:57hs
¿Quién fue el "traidor" de Maduro que pudo cobrar la recompensa?

El gobierno de Estados Unidos, a través del Departamento de Estado, había actualizado recientemente el monto de la recompensa ofrecida por información que permitiera localizar, detener o lograr la condena de Nicolás Maduro. La cifra pasó de 15 a 50 millones de dólares bajo el programa de recompensas vinculado a causas federales de narcotráfico y crimen organizado. Horas después de ese incremento, se confirmó la captura del dirigente venezolano, ocurrida durante la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 en el marco de una operación internacional.

La recompensa es administrada bajo un sistema que no permite que funcionarios gubernamentales reciban fondos, de acuerdo con las normas del programa de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Sin embargo, sí contempla pagos a ciudadanos o individuos que aporten datos verificables que conduzcan a un arresto o sentencia judicial. Esto ha derivado en hipótesis sobre la posible participación de un informante civil o miembro de su entorno no formalmente integrado a la estructura estatal.

Si bien no existe confirmación oficial sobre la persona que habría colaborado, la ampliación de la recompensa reactivó análisis en torno a figuras que en el pasado brindaron información a la justicia estadounidense relacionada con el funcionamiento del poder político y militar venezolano.

Colaboradores previos en causas federales

Distintos exfuncionarios venezolanos han aportado datos en investigaciones federales abiertas en tribunales de Estados Unidos. Entre ellos, uno de los nombres más citados ha sido el de Hugo "El Pollo" Carvajal, exdirector de inteligencia militar. Carvajal fue extraditado desde España a Estados Unidos en 2023 y, en 2025, se declaró culpable de cargos vinculados al narcotráfico. Durante el proceso judicial, se convirtió en una de las principales fuentes de información sobre el entramado de poder militar y policial vinculado al denominado "Cártel de los Soles", una estructura señalada por las autoridades estadounidenses como eje del tráfico de drogas desde Venezuela hacia otros destinos internacionales.

Otro caso relevante es el de Tareck El Aissami, exvicepresidente y exministro de Petróleo. En 2024 fue detenido en Venezuela acusado de integrar una trama de desvío de fondos vinculada a operaciones energéticas y criptomonedas, conocida como "PDVSA-Cripto". El proceso judicial fue impulsado por autoridades locales, en el marco de investigaciones internas. Si bien no hay registros públicos de su participación directa en programas de recompensas estadounidenses, su figura ha sido incluida en informes y sanciones internacionales.

Estos antecedentes ayudaron a consolidar un escenario en el que exfuncionarios de alto rango han sido incorporados como colaboradores, informantes o testigos, en algunos casos en el marco de estrategias judiciales para la reducción de condenas o acuerdos de cooperación.

El rol de los informantes anónimos

Tras la confirmación de la captura de Maduro, se multiplicaron las especulaciones sobre la existencia de informantes anónimos operando en Venezuela, presuntamente vinculados a agencias de inteligencia extranjeras como la CIA. Las versiones coinciden en que las fuentes habrían integrado o tenido acceso al círculo de seguridad presidencial. Sin embargo, ninguna autoridad estadounidense o venezolana confirmó identidades, presuntamente por criterios de confidencialidad y protección.

Los programas de recompensas federales contemplan sistemas de reserva de identidad y protocolos de seguridad para los informantes, en especial en contextos donde se investiga crimen organizado o estructuras estatales. En este caso, se descarta oficialmente que el pago pudiera corresponder a funcionarios públicos en ejercicio o bajo nómina estatal, aunque no se excluye la participación de civiles en tareas de inteligencia o apoyo logístico.

Un sistema diseñado para obtener cooperación judicial

La recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos ubicó el caso entre los de mayor valor económico de la última década dentro del sistema de recompensas federales. Este programa fue creado con el objetivo de estimular la colaboración en procesos criminales de alto impacto, especialmente en delitos transnacionales.

Las autoridades estadounidenses priorizan la cooperación de testigos, informantes civiles y exmiembros de redes criminales que buscan beneficios procesales. En la mayoría de los casos, los montos ofrecidos se reservan para individuos que entreguen información verificable, documenten operaciones internas o faciliten la captura de líderes vinculados a delitos federales.

Hipótesis sobre la delación y ausencia de confirmaciones

Hasta el momento, no hay registro de un único individuo identificado como la persona que habría entregado información clave para la localización de Maduro. Tampoco hay informes públicos de un pago efectivo vinculado a la recompensa. Lo que sí está confirmado es la existencia de una red de testimonios previos, entre ellos el de Carvajal, que contribuyó a sostener las acusaciones federales abiertas contra dirigentes venezolanos.

Diversas investigaciones periodísticas y judiciales coinciden en que la presión internacional y los acuerdos de cooperación con exfuncionarios generaron un flujo sostenido de datos hacia agencias de seguridad estadounidenses durante los últimos años. Este escenario habría configurado un entramado de información que facilitó las operaciones de seguimiento y posterior captura.

Tras la operación militar en Caracas: el rol de la FANB y la disputa interna en el chavismo

Las imágenes tomadas en Fuerte Tiuna circularon el sábado por distintos canales de mensajería. En ellas se observaron daños en instalaciones militares, vehículos alcanzados por impactos y personal uniformado afectado. El hecho se produjo tras la operación militar de fuerzas estadounidenses en Caracas, en el marco de la denominada Operación Resolución Absoluta, y abrió un escenario de reconfiguración del poder político y militar en Venezuela.

Durante los últimos años, el gasto militar bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro fue señalado como una de las principales apuestas estratégicas del oficialismo para modernizar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Diversos acuerdos incluyeron compras en Rusia y posteriormente en China, con la incorporación de equipamiento y sistemas de defensa. Parte de estos sistemas formaron parte de las primeras estructuras neutralizadas durante la operación.

Compras militares y vínculos internacionales

Las adquisiciones realizadas en Rusia estuvieron vinculadas a visitas oficiales y encuentros bilaterales. Las negociaciones incluyeron sistemas de defensa, aeronaves y armamento. Posteriormente se ampliaron los acuerdos con China, con la compra de equipamiento para defensa aérea y sistemas de vigilancia.

La operación del 3 de enero impactó sobre estructuras asociadas a estos sistemas. La situación abrió interrogantes en torno a la operatividad, el mantenimiento y el grado de preparación real de las fuerzas armadas venezolanas frente a operaciones de carácter externo. Al mismo tiempo, reactivó el debate sobre la dependencia tecnológica y logística de proveedores extranjeros y la relación de Caracas con Moscú y Beijing.

La posición de Vladimir Padrino López y la cúpula militar

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, reconoció afectaciones en personal de seguridad y en estructuras estratégicas. Su figura concentra parte de la atención interna debido a su influencia en la FANB y a la recompensa ofrecida por el gobierno de Estados Unidos, que asciende a 15 millones de dólares.

Analistas señalan que el peso político de Padrino no se explica solo por su rol operativo, sino por su capacidad para mantener cohesión dentro de la estructura militar. De acuerdo con el politólogo Enderson Sequera, el control de la disciplina y la prevención de fracturas internas constituyen factores centrales para comprender su permanencia en el cargo. Según su evaluación, la conducción política busca preservar continuidad institucional y estabilidad dentro de las fuerzas armadas.

Disputa interna: Rodríguez, Cabello y Padrino

La conformación de un espacio de transición, impulsado desde Washington, ubicó en el centro de la escena a Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López. Los hermanos Rodríguez parten con ventaja de cara a la conformación del nuevo esquema político, mientras que Cabello, también con orden de recompensa por parte de Estados Unidos, conserva influencia dentro del oficialismo y respaldo en sectores militares.

La relación entre estos actores define hoy el mapa de poder en el chavismo. El primer punto de tensión visible se produjo con la elección de autoridades de la Asamblea Nacional surgida de las elecciones de 2024. Tanto Jorge Rodríguez como Diosdado Cabello aspiraban a encabezar el cuerpo legislativo, en un contexto donde Estados Unidos observa de cerca los movimientos institucionales y los liderazgos emergentes.

Desde su reorganización bajo Chávez, la FANB ha tenido participación en tareas de control interno, resguardo de instalaciones estratégicas y participación en operativos de seguridad. En ese marco, organismos como la Guardia Nacional Bolivariana y la Dirección General de Contrainteligencia Militar intervinieron en protestas y situaciones de conflictividad social.

La operación del 3 de enero volvió a ubicar en primer plano la discusión sobre la capacidad de respuesta frente a fuerzas externas. El politólogo Walter Molina Galdi sostuvo que, tras lo ocurrido, los mandos militares se alinearon con el mensaje emitido por el gobierno de Estados Unidos y consideró que las fuerzas armadas priorizarán la preservación de su posición dentro del nuevo escenario político.

Vínculos con Rusia y efectos en el alto mando

Vladimir Padrino López es identificado como uno de los principales contactos del chavismo con Moscú. Su relación con la estructura militar rusa y los acuerdos bilaterales en materia de defensa han sido señalados como un aspecto relevante de su trayectoria.

La ausencia de pronunciamientos inmediatos de alto nivel por parte del Kremlin tras la operación generó distintas interpretaciones en el entorno del oficialismo. Algunos sectores evalúan el grado de apoyo efectivo de Rusia en caso de una escalada, mientras otros consideran que la prioridad del liderazgo venezolano será sostener la cohesión interna independientemente del respaldo externo.

En las horas posteriores, distintos dirigentes del oficialismo realizaron llamados a la unidad. Diosdado Cabello afirmó que existe un único presidente en funciones, Nicolás Maduro, y pidió evitar acciones que fueran interpretadas como alineamiento con intereses externos.

Sin embargo, casi en simultáneo, Edmundo González Urrutia se dirigió al país y se presentó como presidente legítimo. Reiteró el pedido a la FANB para que acate órdenes de autoridades civiles y recordó el carácter constitucional del mando militar subordinado al poder civil. También sostuvo que su objetivo es encaminar un proceso de transición institucional.

Definición de la transición y papel de Delcy Rodríguez

De acuerdo con fuentes políticas, la posición de la Casa Blanca se inclinó por Delcy Rodríguez para la conducción inicial del proceso de transición, estimado en un período de uno a dos años, con eventual convocatoria a elecciones presidenciales. La decisión se basa en el rol que puede cumplir en la articulación entre el oficialismo, la FANB y los actores internacionales que participan en la negociación.

Sectores vinculados a María Corina Machado aseguraron que mantuvieron conversaciones con funcionarios estadounidenses para encabezar un eventual traspaso de poder. Sin embargo, la juramentación de Rodríguez como presidenta encargada y el respaldo internacional recibido indican que no lograron desplazar esa opción en esta etapa.