Cayó una socia de Cositorto y uno de los presuntos cerebros detrás de la estafa de Generación Zoe
Una ciudadana venezolana de 28 años, conocida en el ambiente cripto como la "trader buñuelos", fue detenida en San Cristóbal, en el estado de Táchira, tras un operativo conjunto entre Interpol y fuerzas de seguridad locales. Se trata de Rosa María González Rincón, socia de Leonardo Cositorto, quien estaba prófuga y figuraba como la más buscada en la causa judicial por el caso Generación Zoe, uno de los mayores escándalos financieros de los últimos años en la Argentina.
La captura se concretó luego de cuatro años de búsqueda y a partir de una alerta roja internacional solicitada por la Fiscalía de Villa María, Córdoba. La Justicia la señala como una de las figuras clave del entramado delictivo, con acusaciones por asociación ilícita y por haber tenido un rol central en el esquema piramidal que prometía rendimientos extraordinarios mediante cursos de coaching, trading y supuestos bots de inversión.
Según la investigación, González Rincón se presentaba como especialista en criptoactivos y desarrolladora de algoritmos de inversión de alta rentabilidad. Para atraer inversores, utilizaba plataformas de simulación que mostraban operaciones exitosas y ofrecía ganancias que podían llegar hasta el 70% mensual. En los hechos, el sistema funcionaba como una estafa piramidal, donde los pagos se sostenían con el ingreso de nuevos aportantes.
Cuando el grupo colapsó en 2022, González Rincón desapareció. De acuerdo con la versión de Leonardo Cositorto, fundador de Generación Zoe y actualmente detenido, ella se habría llevado 611 bitcoins, que en ese momento equivalían a unos u$s23 millones y que hoy superarían los u$s56 millones. Desde la cárcel, Cositorto la acusa de haber vaciado la estructura financiera del grupo y de traicionarlo.
De Monte Castro a la fuga: el recorrido de la "trader buñuelos"
González Rincón llegó a la Argentina en 2019 y se instaló en el barrio porteño de Monte Castro. Antes de integrarse a Generación Zoe, tuvo un paso por IM Mastery Academy, una firma internacional de educación financiera que en distintos países fue cuestionada por sus métodos y promesas de rentabilidad.
Previo a la pandemia comenzó a trabajar con Cositorto en un coworking de Villa Crespo, inicialmente en tareas administrativas. Con el tiempo, ganó influencia dentro del grupo y fue quien impulsó el uso de algoritmos de trading, lo que la convirtió en una de las personas de mayor confianza del líder de Zoe. En redes sociales comenzó a circular el apodo de "Buñuelos", vinculado a una historia personal que terminó reforzando su perfil público dentro de la comunidad cripto.
Tras la caída de Generación Zoe, lejos de abandonar la actividad, volvió a escena con un nuevo proyecto: Kurzena Limited, un broker registrado en San Vicente y las Granadinas, considerado un paraíso fiscal. Junto a exbrokers de Zoe, salió nuevamente a captar inversores con la promesa de ganancias del 5% mensual, basadas en robots de trading, futuros y operaciones en dólar cripto.
El esquema volvió a fracasar. Según fuentes judiciales, al menos una decena de personas resultaron damnificadas, con pérdidas estimadas en unos u$s300.000. Uno de esos afectados aportó información clave sobre su paradero, lo que permitió a los organismos de inteligencia localizarla y concretar la detención en Táchira, a través de la oficina de Interpol en Caracas.
Un arresto que abre un problema diplomático y judicial
La detención de González Rincón plantea ahora un escenario complejo para la Justicia argentina. Argentina y Venezuela no mantienen relaciones diplomáticas formales, la embajada argentina en Caracas está cerrada y Brasil, que hasta hace poco oficiaba como intermediario consular, dejó de hacerlo tras el conflicto político entre Javier Milei y Lula da Silva. En este contexto, no hay un canal claro para tramitar la extradición solicitada por Interpol Buenos Aires.
A esto se suma la preocupación por la seguridad del personal argentino que eventualmente debería intervenir en el proceso, especialmente luego del reciente caso del gendarme Nahuel Gallo.
Mientras tanto, Leonardo Cositorto continúa detenido en Corrientes, con una condena firme por asociación ilícita y estafa. También fue declarado culpable en Salta y aguarda la fecha de juicio en Villa María. Desde su entorno, se presentó una denuncia federal contra González Rincón y otros exsocios, a quienes acusan de haber conspirado para quedarse con el control del dinero y precipitar la caída definitiva de Generación Zoe.