Un verano sin redes sociales en Australia: aseguran que los adolescentes disfrutan más del aire libre y duermen mejor
Desde el 10 de diciembre, una ley aprobada por el Gobierno australiano prohíbe a los menores de 16 años acceder a redes sociales como Instagram, TikTok o Snapchat.
La norma, impulsada por el Ejecutivo laborista del primer ministro Anthony Albanese, establece fuertes sanciones económicas -de hasta 49,5 millones de dólares australianos- para aquellas plataformas que no adopten medidas "razonables" de verificación de edad y no suspendan las cuentas de usuarios menores. A poco más de un mes de su implementación, el Gobierno informó que cerca de 4,7 millones de cuentas fueron desactivadas en una decena de servicios digitales.
La nueva regulación alteró la rutina de millones de jóvenes, indicó el diario español El País. Luego mencionó algunos casos particulares, como Jamie, de 14 años, quien reconoce que el alejamiento de las pantallas mejoró su descanso y los empujó a actividades al aire libre. Sin embargo, también admitió dificultades para sostener vínculos sociales en un contexto donde la organización cotidiana pasaba, en gran medida, por aplicaciones de mensajería y redes sociales.
El propio Albanese defendió la medida al señalar que, durante las vacaciones, muchos adolescentes retomaron hábitos como la lectura, el deporte y el contacto familiar. Para el mandatario, la ley representa un "motivo de orgullo nacional" y un posible modelo para otros países. De hecho, iniciativas similares ya comenzaron a debatirse o aprobarse en Francia, Nueva Zelanda, Dinamarca y Malasia.
Vacíos tecnológicos y estrategias de evasión
Pese a los datos oficiales, el Gobierno reconoce que la implementación no es perfecta. Muchos adolescentes lograron eludir los controles de verificación facial, abrieron nuevas cuentas con datos falsos o continuaron consumiendo contenido en plataformas como YouTube sin necesidad de iniciar sesión, señaló el citado matutino español.
La comisionada de Seguridad Digital, Julie Inman Grant, relativizó estas infracciones y comparó la situación con otras normas regulatorias. "Las leyes no eliminan por completo las conductas indebidas, pero establecen límites claros", afirmó. Según la funcionaria, el objetivo no es restringir el acceso a la tecnología, sino limitar el accionar de empresas que diseñan productos altamente adictivos para menores.
La reacción de las plataformas digitales
Las empresas tecnológicas, en especial Meta, manifestaron fuertes objeciones. La compañía informó la eliminación de unas 500.000 cuentas de menores en Instagram, Facebook y Threads, pero cuestionó el fundamento de la ley. Según Meta, impedir el acceso no evita el uso de algoritmos, ya que incluso los contenidos consumidos sin cuenta siguen siendo seleccionados de manera automatizada, aunque con menor personalización.
Además, la empresa sostuvo que la medida podría aislar a jóvenes vulnerables y empujarlos hacia espacios digitales con menos controles. Una crítica similar fue expresada por Reddit, que presentó una demanda ante la Corte Suprema australiana, añadió El País de España.
Un debate que llega a la Justicia
Reddit argumenta que la norma vulnera la libertad de comunicación política de los adolescentes, un derecho protegido por la Constitución australiana, y sostiene que su plataforma no debería ser regulada como una red social tradicional. La Justicia deberá resolver este planteo, junto con otros recursos presentados por organizaciones libertarias y activistas digitales, en las próximas semanas.
Mientras tanto, familias y educadores observan con atención los efectos de la ley. Algunos padres celebran la reducción del tiempo frente a las pantallas, aunque advierten que el consumo digital se trasladó a otras plataformas y formatos. El debate sobre el equilibrio entre protección, libertad y regulación tecnológica sigue abierto.