Adiós a Luis Brandoni: la trayectoria del gran actor que marcó seis décadas de cine, televisión y teatro
Luis Brandoni murió esta madrugada en el Sanatorio Güemes. El actor tenía 86 años y llevaba internado desde el 11 de abril. Un accidente doméstico había cambiado su vida en cuestión de segundos.
La caída en su casa le provocó un golpe en la cabeza. El hematoma subdural desencadenó complicaciones que su organismo no pudo superar. Aunque en los primeros días parecía que se recuperaría, su salud se resintió hasta el desenlace fatal.
Sus restos recibirán el último homenaje en la Legislatura Porteña. El velatorio comenzará al mediodía de este lunes. El martes por la mañana continuará en el Panteón de Actores del Cementerio de Chacarita.
De Dock Sud a los escenarios: los primeros pasos de Beto Brandoni
Adalberto Luis Brandoni nació el 18 de abril de 1940 en Dock Sud. Su vocación artística se despertó a los ocho años, cuando organizó una obra de títeres en su casa y poco después debutó en la radio, en un ciclo de teatro infantil.
El barrio porteño moldeó su carácter y su visión del mundo. Tras terminar la escuela secundaria, eligió estudiar en el Conservatorio Nacional de Música y Arte Escénico.
Allí recibió clases de maestros como Cunil Cabanellas, Osvaldo Bonet y Camilo Da Passano. La formación fue rigurosa y fundacional para todo lo que vendría después.
En su adolescencia soñó con cantar tangos o jugar al fútbol profesionalmente. El bar Obrero, en Libertador y Monroe, se convirtió en su segunda escuela. Ahí se juntaba con amigos como Ulises Dumont, quien lo bautizó "Beto".
Ese apodo lo acompañó toda su vida. Las charlas en ese bar le dieron sus primeras lecciones de vida y política, temas que nunca abandonaría.
Su debut profesional llegó el 2 de mayo de 1962. La comedia musical "Novio" se estrenó en el Teatro Coliseo con Brandoni en el elenco. Poco después ingresó a la Comedia Nacional bajo la dirección de Armando Discépolo.
Esa experiencia fue el cimiento de todo. Brandoni siempre le asignó un valor enorme a ese período de formación inicial.
Películas que construyeron el cine argentino
Brandoni estrenó su primera película hace 60 años. "Escala musical" llegó a las salas en 1966, con Osvaldo Miranda y Beatriz Taibo en el reparto.
Los primeros años lo tuvieron en títulos como "La cigarra está que arde", "Tute cabrero" de Juan José Jusid, "La guita" y "Autocine mon amour". Pero 1974 marcó un antes y un después.
"La tregua", de Sergio Renán, fue la primera película argentina candidata al Oscar a mejor film extranjero. Brandoni interpretó a Esteban Santomé, el hijo mayor de Héctor Alterio, que intentaba comprender la relación de su padre con una mujer mucho menor.
Ese mismo año llegó "La Patagonia rebelde", de Héctor Olivera. Brandoni dio vida a Antonio Soto, empleado rural y sindicalista. Nuevamente junto a Alterio, quien debió quedarse en España tras el Festival de San Sebastián, amenazado por la Triple A.
Su regreso definitivo al país trajo películas que marcaron época. "Esperando la carroza" lo convirtió en uno de los hijos de China Zorrilla. La escena de las "tres empanadas" se grabó a fuego en el imaginario colectivo.
Él siempre la consideró más triste que graciosa. Pero el público la transformó en un clásico de la comedia argentina.
"Cien veces no debo" lo mostró como el padre que gritaba "le llenaron la cocina de humor" y "le inflaron el bombo". Su personaje explotaba al enterarse del embarazo de su hija, interpretada por Andrea del Boca.
También brilló en "Convivencia", adaptación de la obra de Oscar Viale que hizo junto a José Sacristán. Y en "Una sombra ya pronto serás", de Héctor Olivera, sobre el libro de Osvaldo Soriano.
En total, participó en 60 películas a lo largo de su carrera. Títulos como "Juan que reía", "Seré cualquier cosa pero te quiero", "Darse cuenta", "La Odisea de los giles" y "El cuento de la comadreja" completan su filmografía.
Cada personaje fue una construcción minuciosa. Brandoni nunca actuaba igual dos veces.
La televisión le dio popularidad masiva
La pantalla chica sumó participaciones a su haber. "Lo que más me gusta es el teatro, porque uno puede ver realmente qué pasa con su trabajo. La televisión da popularidad y el cine, la perpetuidad", declaró alguna vez.
"Mi cuñado" lo unió a Ricardo Darín en los años 90. Su Roberto Cantalapiedra quedó en la memoria de toda una generación de televidentes argentinos.
"Buscavidas" lo mostró como vendedor ambulante junto al actor chileno Patricio Contreras. El formato de comedia popular funcionó y consolidó su llegada a millones de hogares.
En "Durmiendo con mi jefe" compartió cartel con Guillermo Francella. Su Enzo Tempone fue otro de esos personajes que el público recordaría por años.
"Un gallo para Esculapio" lo tuvo como Marcelo Chelo, jefe de una banda de piratas del asfalto. Y en "El hombre de tu vida" volvió a trabajar con Francella, esta vez como el entrañable padre Francisco.
Su último gran éxito televisivo llegó en 2023. "Nada", la serie estrenada por Star , lo puso junto a Robert De Niro. La amistad con el actor estadounidense venía de lejos.
Se conocieron a través de Lito Cruz en 1986. Ese año Brandoni viajó a Nueva York para filmar parte de "Made in Argentina". De Niro lo invitó a pasar Nochebuena en su casa.
"Era porque estábamos en vísperas de Nochebuena, un 21 de diciembre, y él temía que yo pasara las fiestas solo", recordó Brandoni años después. "Surgió una relación y nos vimos muchas veces. La última vez que vino a Buenos Aires estuvo en mi casa."
El teatro como gran pasión y hogar artístico
Pero fue sobre las tablas donde Brandoni encontró su verdadero hogar. Participó en casi 70 títulos teatrales a lo largo de seis décadas. Cada temporada era una renovación del compromiso con su oficio.
En 1969 tomó una decisión clave. Mientras formaba parte del elenco de "La pucha", escrita por Oscar Viale, eligió priorizar obras de dramaturgos argentinos. Esa elección marcó toda su trayectoria posterior y se convirtió en un sello distintivo de su carrera teatral.
Dejó su huella en "Stéfano", "La Fiaca", "Chúmbale", "Convivencia" y "Segundo tiempo". También en "Gris de ausencia", "El pan de la locura" y "Made in Lanús", esta última como actor y director.
"Parque Lezama", dirigida por Juan José Campanella, fue otro de sus grandes trabajos. La obra también tuvo versión cinematográfica con Brandoni en el protagónico.
"El teatro es un arte vivo que me sigue sorprendiendo, incluso después de tantos años", declaró en una de sus últimas entrevistas. La Secretaría de Cultura de la Nación lo reconoció como Personalidad Emérita de la Cultura en una ceremonia en el Palacio Libertad.
Ese título oficial nunca cambió su forma de trabajar. Brandoni seguía siendo el mismo actor riguroso y apasionado de siempre.
Los últimos años entre ovaciones y problemas de salud
En los años recientes mantuvo su actividad constante. Junto a Soledad Silveyra protagonizó "Quién es quién", con funciones agotadas y ovaciones de pie noche tras noche.
Sin embargo, debió afrontar complicaciones de salud. A finales de 2025 fue hospitalizado por un pico en su presión arterial. Las funciones debieron suspenderse temporalmente.
Colegas como Gerardo Romano y Ana María Picchio cedieron sus escenarios. El gesto solidario le permitió continuar actuando en Buenos Aires mientras se recuperaba.
En abril de 2026 sufrió el accidente doméstico que cambió todo. La caída le provocó el hematoma en la cabeza. Aunque en los primeros momentos parecía que se recuperaría, su salud se resintió hasta el desenlace fatal.
Las dificultades nunca menguaron su compromiso con el oficio. Era un abuelo presente y celebró sus 85 años en el escenario, rodeado de familia y colegas.
La pasión por el tango y el fútbol formaba parte de su visión de la vida. La importancia de la amistad era un valor que predicaba con el ejemplo.
Su vida, entre el arte, la ética política y el afecto familiar, persiste como recuerdo vivo en la cultura nacional. Luis Brandoni permanecerá, más allá de la escena, en la emoción de quienes lo aplaudieron y en el eco de una voz honesta que marcó seis décadas de historia artística argentina.