PREOCUPACIÓN

Dura crisis en la industria textil, pérdida de empleos y 70% de la producción parada

La industria textil cayó 23,3% interanual y se profundiza al 31,3% comparado con 2023. 7 de cada 10 máquinas estuvieron paradas en el primer trimestre
Por iProfesional
ACTUALIDAD - 07 de Junio, 2026

La cadena de valor textil e indumentaria en Argentina atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia, con una crisis que fue empeorando desde 2024.

La crisis incluye la caída del consumo interno, apertura importadora acelerada y costos elevados, según el Boletín Económico Sectorial de la Fundación Pro Tejer al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.

De acuerdo con los datos, la industria textil registró una caída del 23,3% interanual en marzo, que se profundiza al 31,3% si se compara con los niveles de 2023. Por su parte, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió un 8,9% interanual y un 22% respecto a marzo de 2023.

Uno de los peores resultados es cómo está operando la capacidad instalada en las fábricas textiles, con apenas el 40,2% en el tercer mes del año y durante el primer trimestre del año. Esto quiere decir que 7 de cada 10 máquinas estuvieron paradas en los establecimientos productivos.

Caída del empleo

Otra de las consecuencias se ven en los empleos. Los puestos de trabajo se continúan reduciendo. El informe reveló que el sector textil, confecciones, cuero y calzado lideran la caída del empleo asalariado privado en todo el país, con una baja del 18% respecto a diciembre de 2023, lo que presenta la pérdida de 22.156 puestos de trabajo en poco más de dos años.

Esto también demuestra que las empresas están en crisis, y desde 2023, 803 establecimientos productivos registrados se perdieron, lo que equivale a una desaparición del 13% de las empresas del sector. Los segmentos más afectados por los cierres son la indumentaria (385 establecimientos) y el cuero y calzado.

La otra cara de esta realidad es lo que pasa con las importaciones. Mientras la actividad cae, y las importaciones de insumos (hilados y tejidos) por la baja producción local se desploman, el ingreso de prendas terminadas ha alcanzado récords históricos.

Las importaciones de indumentaria crecieron un 79% en cantidades (23.482 toneladas) y las de confecciones un 55%, en el primer cuatrimestre del año. Los analistas de la entidad advierten que producto de la apreciación cambiaria y la desregulación comercial, "Argentina se transformó en un mercado de destino para excedentes externos, desplazando producción local y profundizando la crisis sectorial".

Inversión en mínimos históricos y precios rezagados

Tampoco hay inversión en el sector. Eso queda demostrado en las importaciones de bienes de capital, que cayeron un 43% interanual en el primer cuatrimestre y un 65% respecto a 2023. De mantenerse esta tendencia, 2026 podría ser uno de los peores años registrados en materia de modernización tecnológica.

En cuanto a la dinámica de precios, el rubro de prendas de vestir y calzado continúa posicionándose como el de menor suba anual de toda la economía. En abril de 2026, sus precios aumentaron un 12,7% interanual, frente a una inflación general del 32,4%.

Desde la industria señalan que enfrentan serias dificultades para trasladar costos crecientes a un mercado con consumo deprimido, lo que genera que "en numerosos casos se vende por debajo de los costos para sostener liquidez y liberar mercadería acumulada".

Al respecto, la última encuesta de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), reveló que "9 de cada 10 empresas no llega a trasladar la mitad del aumento de los costos salariales a los precios". Incluso, la mitad de los encuestados admitió no haber podido trasladar nada de dicho incremento y solo el 9% de las empresas pudo trasladar más de la mitad de los aumentos en el último bimestre.

Ventas de ropa en caída

Aún así las ventas de indumentaria no repuntan. El último dato arroja que cayeron 7% interanual durante el bimestre marzo-abril y acumulan dos años de retroceso ante la falta de demanda, ya que de los últimos 14 bimestres relevados, 13 arrojaron resultados negativos.

Ante este escenario, el sector advirtió que "la continuidad de esta dinámica no solo compromete la coyuntura" afirmando que "cuando las máquinas permanecen apagadas durante demasiado tiempo, se destruyen capacidades productivas, empleo calificado, inversión acumulada y entramados empresariales que luego demandan años para reconstruirse".

En este contexto, desde Pro Tejer piden de manera urgente medidas de competitividad, alivio fiscal y financiamiento para evitar que la destrucción de capacidades productivas y empleo calificado se vuelva irreversible.

Te puede interesar

Secciones