ADVERTENCIA

Alerta por la desaparición de material radiactivo en Rosario: qué recomiendan hacer si aparece la cápsula

La desaparición de una fuente con cesio-137 en Rosario activó protocolos de emergencia. Qué riesgos implica y cómo actuar si aparece
Por iProfesional
ACTUALIDAD - 18 de Junio, 2026

La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) activó un operativo especial tras la desaparición de una fuente radiactiva utilizada en medicina nuclear en la ciudad de Rosario. El organismo informó que se trata de una fuente de cesio-137 empleada para calibrar equipamiento médico y pidió a la población no manipularla en caso de hallarla.

La situación motivó la puesta en marcha del Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas (SIER), además de la intervención de organismos especializados en riesgos radiológicos y emergencias.

Cómo es el objeto que buscan las autoridades

Según informó la ARN, el material desaparecido consiste en una fuente de cesio-137 en forma de gel, contenida dentro de un envase plástico transparente y protegida por un blindaje de plomo.

La cápsula fue sustraída del Instituto de Cardiología de Rosario "Dr. Luis González Sabathie", donde era utilizada para tareas de calibración y control de equipos vinculados a la medicina nuclear.

Aunque las autoridades aclararon que el riesgo es bajo mientras permanezca cerrada y protegida, difundieron una advertencia para evitar cualquier contacto innecesario.

Qué hacer si encuentra la fuente radiactiva

La recomendación oficial es clara:

  • No tocarla ni moverla.
  • No intentar abrir el recipiente o el blindaje.
  • Mantener distancia del objeto.
  • Dar aviso inmediato a las autoridades.

Desde la ARN remarcaron que "si bien el riesgo radiológico es muy bajo, en caso de encontrarla, no la toque ni manipule".

Qué es el cesio-137, para qué se utiliza y qué riesgos puede generar

El cesio-137 es un material radiactivo de origen artificial que se utiliza en aplicaciones médicas, científicas e industriales. En hospitales y centros especializados suele emplearse para calibrar instrumentos y verificar el correcto funcionamiento de equipos.

Ante la desaparición de una fuente radiactiva, el protocolo establece la intervención inmediata de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), organismo encargado de identificar el material involucrado, evaluar su nivel de radiactividad y determinar el riesgo potencial para la población.

A partir de esa evaluación técnica se define la gravedad del incidente y las medidas de respuesta necesarias. En el caso registrado en Rosario, la información difundida hasta el momento indica que se trataría de una fuente de baja peligrosidad, aunque las autoridades mantienen activo el operativo de búsqueda y localización.

Pese a que el riesgo radiológico sería reducido, los especialistas recomiendan no tocar, trasladar ni intentar abrir este tipo de dispositivos. Ante un eventual hallazgo, la indicación es mantenerse alejado del objeto y dar aviso inmediato a las autoridades competentes para que intervenga personal capacitado.

El comunicado completo

"La pérdida de control sobre una fuente radiactiva siempre constituye un hecho de enorme seriedad. Más allá de que la fuente robada posea una actividad baja y haya sido diseñada para su utilización segura en el ámbito médico, cualquier pérdida de control sobre un material radiactivo exige una respuesta inmediata y coordinada por parte de los organismos competentes", afirmó el presidente del Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Carlos Colángelo.

"Este episodio no puede compararse bajo ningún concepto con el accidente radiológico ocurrido en Goiânia, Brasil, en 1987. En aquel caso se manipuló una fuente médica abandonada con una actividad enormemente superior y que contenía cloruro de cesio en forma de polvo, un material altamente dispersable. La situación actual es completamente diferente".

"La fuente buscada posee una actividad considerablemente menor, el material radiactivo se encuentra confinado en un pequeño volumen de gel y permanece protegido por un blindaje metálico. Mientras ese sistema de contención permanezca íntegro, no existe riesgo de contaminación masiva ni de una emergencia ambiental".

No obstante, advirtió que ello no significa minimizar la gravedad del hecho. "Tal como informó la Autoridad Regulatoria Nuclear, el riesgo es muy bajo mientras la fuente permanezca encapsulada. Sin embargo, si alguien intentara abrirla, dañarla o manipularla de manera inadecuada podría exponerse a radiación y sufrir lesiones localizadas. Por eso es indispensable que nadie la toque si llegara a encontrarla", enfatizó.

Asimismo, el Consejo recordó que, ante el hallazgo de un objeto que presente el símbolo internacional de radiactividad o que coincida con la descripción difundida oficialmente, la conducta correcta consiste en no manipularlo, alejarse del lugar y dar aviso inmediato a las autoridades policiales o a los servicios de emergencia para que intervengan los organismos especializados.

Por su parte, Colángelo sostuvo que este episodio también deja enseñanzas en materia de prevención y control:  "La manipulación, el transporte, el almacenamiento y la custodia de todas las sustancias químicas peligrosas deben ajustarse rigurosamente a la normativa vigente. Estos procedimientos existen precisamente para minimizar riesgos y proteger tanto a los trabajadores como a la comunidad", afirmó.

En la misma línea, reclamó fortalecer las acciones de fiscalización sobre las instalaciones que utilizan materiales peligrosos. "Resulta imprescindible reforzar los mecanismos de control, auditoría e inspección. La prevención siempre constituye la herramienta más eficaz cuando se trata de sustancias potencialmente riesgosas", señaló.

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