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ALERTA

El consumo de carne de cerdo se disparó en los últimos años y ya compite con el asado vacuno

Precios bajos y una serie de factores posicionaron a la carne porcina como un sustituto de la vacuna. El consumo por persona al año ya supera los 20 kilos
27/07/2026 - 20:54hs
El consumo de carne de cerdo se disparó en los últimos años y ya compite con el asado vacuno

El consumo de carne de cerdo en Argentina atraviesa un fuerte crecimiento que supera el 170% en los últimos 20 años y ya supera los 20 kilos por persona al año, en un cambio de hábitos que llevó a la proteína porcina a ganar cada vez más espacio en la mesa de los argentinos.

El fenómeno responde a una combinación de factores, entre ellos la diferencia de precios con la carne vacuna, los avances científicos sobre sus propiedades nutricionales y una modificación en las preferencias de los consumidores. Así lo explicó Agustín Seijas, director ejecutivo de la Federación Porcina, durante una entrevista.

Con precios más bajos, la carne de cerdo le gana la pulseada al asado

El principal atractivo para los consumidores continúa siendo el precio. Actualmente, el kilo de carne vacuna promedia $18.564, mientras que el pechito de cerdo se consigue a $8.944 y el pollo fresco a $4.822.

"La puerta de entrada al cerdo siempre fue el precio", reconoció Seijas. El ejecutivo destacó que la brecha se amplió considerablemente en los últimos años:

"Históricamente la relación entre la carne vacuna y la de cerdo era una diferencia del 30%; en este año llegamos a tener hasta 120% de diferencia", detalló.

La diferencia llegó a su punto más evidente en febrero de 2026, cuando el precio de tres kilos de pechito de cerdo equivalía aproximadamente al de un solo kilo de asado vacuno.

El precio no es el único factor que explica el avance del consumo. Según Seijas, un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) permitió respaldar con evidencia científica algunas de las características nutricionales de la carne porcina.

El informe concluyó que las grasas presentes en el cerdo son saludables y comparables con las del aceite de oliva, lo que cuestiona la imagen negativa que el producto arrastró durante décadas.

"Podemos afirmar, a través de la ciencia, cuál es el valor nutritivo de la carne de cerdo para que todos los consumidores lo sepan", señaló el directivo.

Además, la carne porcina aporta proteínas de alto valor biológico, minerales esenciales y creatina natural, una característica que también la volvió atractiva entre quienes practican deportes.

"Hay carne magra para los deportistas que necesitan una alimentación de ese estilo. Aporta creatina natural, lo que evita el uso de suplementos o cualquier tipo de complemento", explicó Seijas.

Los cortes de cerdo que ahora reemplazan al asado

El aumento de la demanda también modificó la oferta disponible para los consumidores. Algunos cortes que históricamente se destinaban principalmente a la elaboración de chacinados y fiambres comenzaron a venderse frescos en carnicerías.

Entre ellos aparecen la nalga, bola de lomo, cuadrada, cuadril y carré.

"Toda la parte de la pata, por lo general, antes se destinaba a la industria que realiza los chacinados y los fiambres. Actualmente el boom de consumo que se está dando es por la carne fresca; todo eso se tracciona al mostrador", explicó Seijas.

Dentro de esta transformación, el pechito de cerdo se convirtió en uno de los cortes más populares y en una alternativa directa al tradicional asado vacuno.

"No hay ningún asado que hoy no tenga un corte de cerdo. El pechito es el reemplazo del asado vacuno", afirmó el directivo.

Las milanesas también ganaron espacio en las compras cotidianas. Para su elaboración se utilizan cortes como bola de lomo, nalga, cuadrada o cuadril, que anteriormente tenían una presencia mucho menor en las góndolas y mostradores.

Cerdo, carne vacuna y pollo: cuánto aumentaron los precios

La evolución de los precios también ayuda a explicar el cambio de preferencias.

De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (Caicha), durante 2025 la carne vacuna aumentó 56,8%, frente a una inflación anual del 31,5%.

En el mismo período, el precio del cerdo subió 29,4%, mientras que el pollo aumentó 19,2%.

"Es una de las carnes que menos aumenta; combate la inflación porque mantiene precios estables, por lo menos desde el punto de vista productivo", afirmó Seijas.

El consumo de cerdo se disparó en 20 años

El cambio en la dieta de los argentinos se refleja también en la evolución del consumo a largo plazo.

Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el consumo de carne porcina creció 171% en los últimos 20 años: pasó de 6,22 kilos por habitante en 2006 a 18,89 kilos en 2025.

Al mismo tiempo, el consumo de carne vacuna cayó hasta 47,3 kilos per cápita, el nivel más bajo de las últimas dos décadas, de acuerdo con datos de Ciccra.

La tendencia marca un cambio profundo en la composición de la dieta argentina, donde el cerdo gana terreno no solo por ser una alternativa más económica, sino también por sus características nutricionales.

"Lo que estamos tratando de mostrar es que, además de que ayuda al bolsillo, aporta un montón de nutrientes a la dieta que son esenciales para el desarrollo", concluyó Seijas.

El crecimiento del consumo de cerdo también tuvo un episodio político que Seijas recordó durante la entrevista.

En 2010, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó públicamente que la grasa de cerdo era menos perjudicial que la de vaca y vinculó su consumo con una mejora en la actividad sexual.

"Desde que lo dijo Cristina, hubo un boom de consumo", recordó Seijas. El directivo también destacó las propiedades energéticas del alimento y sostuvo que la carne porcina "aporta vitalidad y eso hace que uno tenga mucha más energía para la vida diaria".

Crecen las importaciones de carne vacuna desde Brasil

La dinámica del mercado de la carne en Argentina está sufriendo una transformación histórica que pocos veían venir: el país de las vacas está recurriendo de forma cada vez más masiva a la importación para "arbitrar" los precios internos.

En un momento donde las exportaciones de carne vacuna se dispararon, ante la apertura de los mercados internacionales y los buenos precios del producto, el ingreso de carne vacuna desde Brasil pudo achatar los precios en las góndolas locales.

Los envíos desde las locaciones brasileñas incluyen cortes muy apreciados por el consumidor argentino.

El lomo, el vacío y la nalga brasileños están inundando las góndolas de las cadenas de supermercados locales a precios de costo. La contracara es que dejan un margen extraordinario para las grandes cadenas, que compran a $9.000 el kilo y venden entre $20.000 y $23.000.

Históricamente, la Argentina importaba cantidades marginales de carne: apenas unas 500 toneladas anuales en momentos críticos, concentrados en momentos como la Navidad.

Sin embargo, el año pasado esa cifra saltó a 32.000 toneladas y para este año se proyecta que alcancen las 65.000 toneladas. El 80% de este producto proviene de Brasil, seguido por Paraguay y Uruguay, cuenta a iProfesional el director de la Sociedad Rural y consultora cárnico, Andrés Costamagna.

El dato más impactante es el costo de ingreso de la carne importada: "El lomo brasileño está entrando a los supermercados con un costo de aproximadamente $9.000 el kilo", cuenta Costamagna.

Considerando que en las góndolas se termina vendiendo entre los $20.000 y $23.000 (a un valor más bajo que el lomo argentino para atraer al comprador), el negocio para los supermercados es redondo, permitiéndoles obtener márgenes de ganancia sustanciales mientras mantienen ofertas competitivas.

Los demás cortes "populares" que llegan a las grandes tiendas también lo hacen con precios más bajos: la tapa de asado a $13.000 promedio y la nalga entre $14.000 y $16.000 por kilo.

En ambos casos, alrededor de 25% más baratos que los cortes "made in Argentina".

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