Una cadena de gimnasios, bajo la lupa de la Justicia por lavado de dinero y narcotráfico
Lavado de dinero a través de gimnasios: cinco personas fueron detenidas y otras dos imputadas tras 18 allanamientos realizados en agosto de 2026 en una cadena de locales de alta gama en Chaco y Corrientes. La investigación judicial descubrió un sistema para blanquear fondos provenientes del narcotráfico.
El operativo movilizó a 200 gendarmes y 50 policías chaqueños del Departamento de Delitos Económicos y Financieros. La causa arrancó con la denuncia de un arrepentido que vinculó a un grupo familiar con una concesionaria de autos y con una organización narcocriminal investigada en otra causa por narcotráfico, lavado de activos y tenencia ilegal de armas.
Los procedimientos se realizaron en sucursales de la cadena de gimnasios Exen. Los locales estaban ubicados en Resistencia, Barranqueras y Pampa del Infierno (Chaco), y en el Hotel Guaraní de la ciudad de Corrientes, donde se proyectaba instalar otra sede.
También se allanaron domicilios particulares, concesionarios de automotores, escribanías y estudios contables vinculados con las personas y sociedades investigadas. El hotel no está bajo sospecha, sino la cadena que había conseguido esa concesión.
La investigación quedó en manos del fiscal general Patricio Sabadini, del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Resistencia, y de la jueza Zunilda Niremperger, a cargo del Juzgado Federal N° 1 de Resistencia.
Gimnasios, lavado y narcotráfico: la pericia que destapó medio millón de dólares sin justificar
El punto clave de la investigación fue una pericia sobre el equipamiento. Los detectives evaluaron el valor de mercado real de las máquinas en cinco sucursales y lo compararon con lo declarado en facturas.
El resultado fue contundente. Para las cuatro sucursales de Resistencia y la sede de Barranqueras, los peritos policiales estimaron que el valor de los equipos ascendía a u$s989.793.
Las facturas relevadas, en cambio, sumaban apenas u$s407.743. La diferencia fue de u$s582.049, equivalente al 58% del activo fijo relevado, un monto que la fiscalía consideró imposible de justificar con actividades comerciales legítimas.
Ese desfasaje alimentó la hipótesis del lavado. La idea es que parte de las máquinas se compraron con dinero proveniente del narcotráfico, pero se facturaron montos menores para simular operaciones normales.
Exen abrió siete locales en menos de un año
Otro indicio clave fue la velocidad de crecimiento de la cadena. En menos de un año, Exen inauguró siete sedes con una estética lujosa y prestaciones de alta gama.
"Resulta económicamente inviable para un negocio de estas características justificar la apertura de siete sucursales en un lapso tan acotado", afirmó el fiscal Sabadini en su requerimiento de instrucción.
Y agregó: "La maniobra desplegada por los encartados no responde a una genuina lógica de expansión comercial, sino a una estructura de inversión acelerada y sistemática orientada a la canalización masiva de fondos de origen ilícito".
Para los investigadores, esa expansión express no coincidía con los ingresos declarados ni con la situación patrimonial de los socios. El volumen de erogaciones no se explicaba por los balances oficiales.
Los gimnasios se destacaban por su lujo. Todos mantenían una estética similar, con equipamiento de última generación y servicios premium que los diferenciaban de locales tradicionales.
Qué dijo el fiscal sobre el nivel de vida de los imputados
Sabadini señaló que las inversiones en mejoras edilicias costosas, la adquisición de vehículos de alta gama y los viajes al exterior no se condecían con los perfiles económicos declarados.
"Se advierten de manera incontrastable las inversiones concretadas para la realización de costosas mejoras en inmuebles para la puesta en marcha de los gimnasios", sostuvo el fiscal.
Agregó que el nivel de vida que llevan los encartados "importarían erogaciones dinerarias de montos multimillonarios, verificándose exteriorizaciones patrimoniales incongruentes que no se justifican con sus perfiles económicos declarados".
Para la fiscalía, la aplicación de fondos de origen delictivo en operaciones de compraventa de bienes muebles registrables constituye una de las maniobras más usuales para lavar activos de origen ilícito.
Sabadini consideró que esa modalidad "podría verse configurada" en la causa que investiga a la cadena Exen.
La conexión con el narcotráfico y otra causa por lavado
La línea que une la expansión de los gimnasios con la venta de drogas aparece al vincular a algunos imputados con otra causa. Esa investigación sigue la pista de lavado de dinero narco mediante una concesionaria de automóviles.
El arrepentido que inició todo vinculó al grupo familiar con esa concesionaria y con una organización narcocriminal ya investigada. Esa información cruzada permitió armar el mapa completo de la maniobra.
Para el fiscal Sabadini, las sociedades investigadas habrían sido utilizadas para la fase de integración o reciclaje del lavado de activos. El objetivo: incorporar los fondos al circuito económico formal bajo la apariencia de operaciones comerciales legítimas.
En el operativo participaron cuatro camiones de Gendarmería y equipos integrados por contadores y peritos informáticos. También intervinieron integrantes de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y personal de la Unidad Fiscal Resistencia.
En consecuencia, el fiscal imputó a los cinco detenidos y a las dos personas que fueron excarceladas de "haber puesto en circulación en el mercado fondos de origen ilícito, posiblemente provenientes del delito de narcotráfico y/u otros delitos de acción pública".