• 25/8/2026
ALERTA

Argentina registra una caída de la natalidad y crece la distancia entre los hijos deseados y los que se tienen

El retraso en formar hogares y la falta de acceso a cuidados profundizan la caída de nacimientos y preocupan por el impacto social futuro
25/08/2026 - 09:16hs
Argentina registra una caída de la natalidad y crece la distancia entre los hijos deseados y los que se tienen

La tasa global de fecundidad en Argentina descendió a alrededor de 1,2 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo poblacional estimado en 2,1. La reducción de los nacimientos se inscribe en una tendencia internacional y está vinculada con cambios en los proyectos de vida, las condiciones económicas, el acceso a la anticoncepción y las decisiones sobre maternidad y paternidad.

Una nueva investigación incorpora otro elemento al análisis de la baja natalidad en Argentina. El estudio señala que la disminución de los nacimientos no responde únicamente a una menor intención de tener hijos, sino también a la existencia de dificultades que impiden a parte de la población concretar sus proyectos reproductivos.

El informe Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad fue elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina junto con la consultora Voices!. Se trata de la primera encuesta nacional sobre intenciones reproductivas realizada en el país.

La investigación fue presentada en la Ciudad de Buenos Aires durante un encuentro que reunió a representantes de organismos públicos, universidades, organizaciones de la sociedad civil y empresas. Entre los participantes estuvo Paula Narváez, directora regional de UNFPA para América Latina y el Caribe.

El 57% de los argentinos todavía no tiene la cantidad de hijos que desea

Uno de los principales resultados de la encuesta indica que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos e hijas que desearía tener si no existieran limitaciones de ningún tipo.

El dato permite diferenciar entre la cantidad de hijos que efectivamente tienen las personas y sus intenciones reproductivas. De acuerdo con el estudio, el deseo de tener hijos continúa presente en una parte significativa de la población, aunque no siempre se traduce en nacimientos.

"Los resultados muestran una distancia entre los proyectos reproductivos y las condiciones reales para concretarlos", señaló Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina.

La encuesta fue realizada entre enero y febrero de 2026 mediante cuestionarios online autoadministrados. Participaron 1.515 personas de entre 18 y 70 años de todas las regiones del país. La muestra fue diseñada de acuerdo con parámetros poblacionales del Censo Nacional 2022 y ponderada por nivel educativo.

Entre los principales resultados, el informe establece que las condiciones económicas y de cuidado explican el 62% de los casos en los que las personas tuvieron menos hijos de los deseados. Además, el modelo de dos hijos continúa siendo el ideal más mencionado, con el 34% de las respuestas.

El estudio también detectó diferencias según la edad. Dos de cada diez mujeres de entre 18 y 24 años manifestaron que no desean tener hijos. El resultado se vincula con una transformación de las expectativas sobre maternidad y con la diversidad de proyectos personales y familiares.

La caída de los nacimientos se profundizó durante la última década

Los datos oficiales sobre nacimientos en Argentina muestran la magnitud del cambio demográfico. En 2014 se registraron 777.012 nacimientos frente a 325.539 defunciones. Diez años después, en 2024, los nacimientos fueron 413.135 y las muertes alcanzaron 376.405.

La diferencia entre ambos registros pasó así de más de 451.000 casos en 2014 a unos 36.700 en 2024. En ese período, la reducción de la brecha estuvo asociada principalmente con la disminución de los nacimientos, mientras que la mortalidad evolucionó en relación con el crecimiento y la estructura de la población.

La información corresponde al informe Estadísticas Vitales, elaborado por la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), dependiente del Ministerio de Salud de la Nación. El sistema reúne los registros oficiales de nacimientos y defunciones, entre otros indicadores.

Los resultados correspondientes a 2024 fueron difundidos durante 2026. La demora responde al proceso de recopilación, validación y procesamiento de los registros provenientes de las distintas jurisdicciones.

En algunas jurisdicciones, la cantidad de defunciones ya supera a la de nacimientos. Entre ellas se encuentran Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, según los registros mencionados.

La evolución de estos indicadores tiene impacto sobre la estructura demográfica. Si la cantidad de nacimientos continúa descendiendo y la diferencia entre nacimientos y defunciones se reduce, el crecimiento natural de la población puede acercarse a cero y posteriormente volverse negativo. En ese escenario, el saldo migratorio adquiere mayor relevancia para la evolución de la población total.

Los investigadores Rafael Rofman y Carola della Paolera, del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), describieron el proceso como una transformación demográfica que modificó el comportamiento reproductivo de la población argentina.

Según sus datos, entre 2014 y 2024 la fecundidad cayó un 48%, hasta alcanzar 1,23 hijos por mujer en 2024. El descenso también se concentró en las edades más jóvenes.

La fecundidad de las adolescentes menores de 20 años disminuyó un 71% durante ese período, mientras que entre las mujeres de 20 a 24 años la reducción fue del 52%. De esta manera, también cambió la distribución de los nacimientos según la edad de las madres.

Los especialistas señalaron además que la reducción de la fecundidad se registró en las distintas provincias del país y no estuvo limitada a los grandes centros urbanos.

La evolución argentina forma parte de un proceso demográfico observado en otros países. Entre los factores asociados aparecen:

  • La postergación de la maternidad
  • El mayor acceso a información sobre salud sexual y reproductiva
  • La disponibilidad de métodos anticonceptivos
  • Los cambios en las relaciones familiares y de pareja
  • Las condiciones económicas vinculadas con la crianza

También intervienen las decisiones relacionadas con la educación, el empleo, el desarrollo profesional y otros proyectos personales. La edad en la que las personas forman pareja y deciden tener hijos puede modificar la cantidad de hijos que finalmente tienen durante su vida reproductiva.

Las condiciones económicas y de cuidado aparecen entre las principales barreras

El estudio de UNFPA y Voices! incorpora información sobre las dificultades que enfrentan quienes desean tener hijos. Entre los factores identificados aparecen los costos económicos asociados con la crianza, las responsabilidades de cuidado y las condiciones laborales.

La posibilidad de compatibilizar empleo y crianza también forma parte de las decisiones reproductivas. La disponibilidad de tiempo, las licencias, la distribución de las tareas domésticas y el acceso a servicios de cuidado pueden influir en el momento elegido para tener hijos y en la cantidad que las personas proyectan.

La médica Silvia Pecchini, jefa de la Unidad del Servicio de Obstetricia del Hospital Santojanni, señaló que las causas de la disminución de la natalidad son múltiples y están relacionadas con distintos aspectos de la vida social.

En ese marco, explicó que la maternidad puede ser postergada por mujeres que priorizan su formación, su desarrollo laboral, sus ingresos u otros proyectos personales. También mencionó los cambios en las relaciones de pareja y en las expectativas vinculadas con la maternidad.

La postergación de la maternidad puede reducir el período disponible para concretar un determinado proyecto reproductivo. A su vez, algunas personas que deciden tener hijos optan por tener uno solo, mientras que otras manifiestan no querer tenerlos.

La encuesta también relevó información sobre métodos anticonceptivos. El 92% de las personas consultadas manifestó conocer estos métodos, lo que refleja un elevado nivel de información declarada.

Sin embargo, el 22% indicó que alguna vez no pudo utilizar el método anticonceptivo que había elegido. El dato muestra una diferencia entre el conocimiento de las opciones disponibles y la posibilidad efectiva de acceder o utilizar el método seleccionado.

La investigación también incluyó preguntas sobre autonomía en las relaciones sexuales. Casi cuatro de cada diez mujeres señalaron que atravesaron dificultades para decirle "no" a su pareja frente a relaciones sexuales no deseadas.

Estos resultados incorporan al análisis de la fecundidad en Argentina factores vinculados con la autonomía reproductiva y la capacidad de tomar decisiones sobre la vida sexual y familiar.

El informe plantea que la discusión sobre la baja natalidad no debería limitarse al número de nacimientos. También considera necesario analizar si las personas cuentan con condiciones para decidir de manera informada cuándo tener hijos, cuántos tener y si efectivamente quieren formar una familia con hijos.

La evolución demográfica también ingresó en el debate político. El presidente Javier Milei vinculó la caída de la natalidad con la legalización del aborto y cuestionó el impacto de las políticas vinculadas con la interrupción voluntaria del embarazo.

Durante un discurso ante el Consejo de las Américas en Buenos Aires, Milei sostuvo que Argentina no alcanza una tasa de crecimiento poblacional suficiente para garantizar el reemplazo generacional y relacionó esa situación con efectos sobre el sistema previsional y la disponibilidad futura de capital humano.

Las conclusiones de la investigación de UNFPA y Voices! presentan un abordaje basado en las intenciones reproductivas y en las barreras que encuentran las personas para concretar sus proyectos. El informe no plantea como objetivo promover un determinado modelo familiar ni establecer una cantidad de hijos deseable.

La investigación propone analizar las condiciones económicas, laborales, sanitarias, sociales y de género que intervienen en las decisiones reproductivas. En ese sentido, la baja natalidad en Argentina aparece asociada tanto a cambios en las preferencias y proyectos personales como a las dificultades que una parte de la población enfrenta para concretar los hijos que declara desear.

La diferencia entre los hijos deseados y los efectivamente tenidos constituye uno de los elementos centrales del nuevo estudio y agrega una dimensión al análisis de la transformación demográfica argentina. El desafío consiste en determinar en qué medida la evolución de los nacimientos responde a decisiones personales y en qué medida está condicionada por las circunstancias en las que esas decisiones deben llevarse adelante.