Reino Unido afirmó que están preparados para defender las Malvinas
Wes Streeting, secretario de Defensa de Gran Bretaña, afirmó que Londres está preparado para defender militarmente las islas Malvinas ante una eventual acción de Argentina. Sostuvo, además, que las Fuerzas Armadas británicas cuentan con los medios necesarios para proteger el archipiélago.
Streeting rechazó las reiteradas reivindicaciones de soberanía del presidente Javier Milei y las calificó como una posición sin fundamento. También descartó que Argentina tenga la capacidad de tomar las islas por la fuerza, según declaraciones a The Sun on Sunday,
Consultado sobre si el Reino Unido podría responder en el plano militar en caso de que Argentina enviara buques de guerra hacia las Malvinas, el ministro respondió de forma afirmativa. "Sí", dijo al diario británico.
"Esto no es 1982. Los argentinos no tienen la capacidad de tomar las islas Malvinas. Nosotros tenemos la capacidad de defenderlas", declaró Streeting. Más tarde, insistió en que no prevé un conflicto, aunque remarcó la capacidad defensiva británica.
Reino Unido cuestiona a la Argentina
El funcionario cuestionó los planteos del Gobierno argentino y afirmó que se repiten año tras año. En una de sus declaraciones utilizó un término despectivo para referirse a los argentinos, expresión que se reproduce únicamente por su relevancia informativa.
El secretario de Defensa señaló que la disputa quedó definida luego de la guerra de las Malvinas de 1982, cuando el Reino Unido recuperó el control del archipiélago tras un conflicto de 74 días. En ese contexto, sostuvo que la población isleña ha expresado su voluntad de mantener el vínculo con Londres.
En el referéndum de 2013, el 99,8 % de los votantes de las islas Malvinas se pronunció a favor de que el territorio continuara bajo administración británica, según los datos citados por The Sun on Sunday.
Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre las islas, a las que denomina Malvinas, así como sobre las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El Reino Unido administra el archipiélago y sostiene que la cuestión fue resuelta, mientras que Argentina considera que existe una disputa de soberanía que debe resolverse mediante negociaciones bilaterales.
Crece la tensión diplomática
Las declaraciones de Streeting llegaron luego de una gran tensión entre Argentina y el Reino Unido. La controversia se intensificó a partir de expresiones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible revisión de la posición de Washington respecto del archipiélago.
El 3 de septiembre, Milei anunció sanciones para las compañías que explotan hidrocarburos en la zona sin autorización argentina, fondos para una base naval en Tierra del Fuego y un proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional. Las medidas apuntaron, entre otros, al proyecto petrolero Sea Lion, situado a 220 kilómetros al norte de las islas y con planes de iniciar su producción en 2028.
Las autoridades británicas calculan que ese desarrollo podría generar 2.000 millones de dólares en regalías durante 30 años. La explotación es impulsada por un consorcio integrado por Rockhopper Exploration, de capital británico, y Navitas Petroleum, con sede en Israel.
La respuesta británica incluyó el rechazo de las sanciones argentinas y la confirmación de que los cuatro cazas Typhoon Tranche 1 desplegados en el archipiélago serán reemplazados por aeronaves Tranche 2, de mayor capacidad operativa, a fines de noviembre de 2027.