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Empresarios de Malvinas participan de un evento en Chile en plena tensión con Argentina

Autoridades y representantes isleños buscan fortalecer vínculos comerciales en Chile mientras se agudizan las diferencias regionales

28/09/2026
Actualizado 16:49hs

Una delegación de unos 40 empresarios y funcionarios de las islas Malvinas llegó este lunes a Punta Arenas, en el extremo sur de Chile. Van por negocios. El objetivo: cerrar acuerdos comerciales en una rueda que arranca hoy y se extiende hasta mañana.

La iniciativa la promovió la "Falkland Islands Development Corporation (FIDC)", el organismo de desarrollo económico de las islas. Según la prensa chilena, es la delegación comercial más grande que salió del archipiélago en años, una señal de que las islas buscan intensificar su vínculo económico con Chile.

El timing no podría ser más delicado. El Punta Arenas Business Showroom se hace justo cuando la Argentina endureció su política hacia Malvinas y cuando el ministro de Defensa chileno acaba de hacer declaraciones que generaron malestar en Buenos Aires.

La comitiva la encabeza Louise Ellis, subdirectora general de la FIDC. También viajó Mike Summers, director de la Cámara de Comercio de Malvinas y exintegrante de la Asamblea Legislativa isleña.

El afiche del Punta Arenas Business Show, del que participan empresarios de Malvinas

Entre los participantes hay empresas de la construcción, la pesca, el comercio minorista, la hotelería, el agro, los servicios portuarios y el transporte marítimo. También funcionarios del gobierno de las islas.

El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, dejó en claro qué busca su ciudad. Antes del encuentro dijo que la idea es convertirse en "el gran supermercado, el gran home center" para los habitantes del archipiélago.

Radonich invitó a proveedores de alimentos, productos de limpieza, cemento, madera y repuestos de vehículos. Una canasta amplia que refleja la dependencia de las islas de insumos externos.

La ruta marítima que se viene y cambia todo

La ronda de negocios no es un hecho aislado. Es la antesala de algo más grande: el restablecimiento de una conexión marítima directa entre Punta Arenas y Stanley (Puerto Argentino para el continente).

La naviera chilena Easter Island Naviera tiene previsto inaugurar esa ruta en noviembre. Será un puente comercial que acortará distancias y costos.

Para las islas, significa mayor autonomía logística. Para Chile, una oportunidad de negocios. Para la Argentina, un dolor de cabeza diplomático.

El decreto 256 de 2010 exige autorización previa a los buques que viajan entre puertos argentinos y las islas. Esa norma podría entrar en conflicto con la nueva ruta, aunque aún no está claro cómo se aplicará en la práctica.

El endurecimiento argentino hacia las islas

El foro comercial se da en un momento de fuerte tensión entre Buenos Aires y Londres. En las últimas semanas, el Gobierno argentino endureció su política hacia el archipiélago.

Anunció un proyecto para modificar la Ley 26.659 y aumentar las sanciones a las empresas que exploran hidrocarburos en la zona. Abrió procesos sancionatorios contra decenas de personas y compañías.

También dispuso más recursos para una base naval en Tierra del Fuego. Son movimientos que buscan ejercer presión sobre las operaciones que se hacen desde las islas.

Del lado británico, el ministro de Defensa, Wes Streeting, dijo este fin de semana en una entrevista con el diario The Sun que la Argentina "carece de la capacidad" de tomar las islas.

Streeting afirmó que el Reino Unido está en condiciones de defenderlas y que "esto no es 1982". También calificó los planteos de Milei como "la misma vieja propaganda falsa".

Las palabras del ministro chileno que generaron malestar

El encuentro comercial llega apenas un día después de las declaraciones del ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros. Sus palabras causaron malestar en la Argentina.

En una entrevista con Radio Polar de Magallanes, el funcionario del gobierno de José Antonio Kast dijo: "Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland, pero hay una situación de hecho: un país amigo hace 200 años ejerce soberanía sobre las islas".

Barros sostuvo que el conflicto debe resolverse "conforme al derecho internacional" y "por la vía pacífica". Pero agregó un matiz: respetando "la voluntad e interés de las personas involucradas".

Esa última frase está en línea con el principio de autodeterminación que defienden los isleños y que la Argentina rechaza categóricamente. Para Buenos Aires, no puede haber autodeterminación sobre un territorio en disputa.

El ministro chileno también dijo que no ve "inconveniente" en el comercio entre Magallanes y las islas. Aunque admitió que la exploración petrolera "puede ser un poco más conflictiva".

Barros fue más allá. Cuestionó el decreto 256 de 2010, que exige autorización previa a los buques que viajan entre puertos argentinos y las islas.

"Magallanes ha sido afectada negativamente por ciertas políticas que llevan 15 años, que limitan el acceso, la oportunidad de negocios, tanto en el ámbito de bienes y de servicios a ciertas embarcaciones", afirmó.

Y adelantó que "recién ahora va a haber un cambio en esa materia". Barros también confirmó que Chile planea reforzar su presencia militar en la zona austral.

El aliado político que incomoda a Milei

La postura de Chile genera especial atención porque Kast es considerado un aliado político de Milei. El presidente argentino visitó Santiago hace tres semanas.

En esa visita oficial los dos gobiernos firmaron un comunicado en el que Chile reconoce el reclamo argentino sobre Malvinas. Y se compromete a no dar apoyo logístico al desarrollo de las islas.

Pero las declaraciones de Barros y la realización de esta rueda de negocios muestran una brecha entre lo que se firma en los papeles y lo que pasa en la práctica. El vínculo comercial entre Punta Arenas y Malvinas sigue avanzando, más allá de los compromisos diplomáticos.