Cuánto sale el codiciado poncho que usó la Sole en la despedida de Lionel Messi
Hacer uno lleva entre 15 y 20 días. Cómo llegó esta prenda a la cantante y la historia de la familia de Catamarca que lo produce
La historia detrás del poncho que lució Soledad Pastorutti en la despedida de Lionel Messi incluye la última edición de la Fiesta Nacional del Poncho en Catamarca en la que la Secretraía de Turismo le encargó prendas a una familia de Belén, Catamarca para todos los artistas convocados, incluida Soledad Pastorutti. Todo lo hacen a mano: teñido, hilado, tejido en telar y hasta la venta. Hay lista de espera para poder comprarlo.
Belén es un pueblo ubicado a 300 kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca. Allí viven Ramón Baigorria y su esposa Graciela Carrasco, quinta generación de artesanos. Históricamente en Belén, todas las casas tenían telares y vivían del tejido artesanal. Ramón recuerda que tenía 8 años y ya ayudaba a torcer la lana.
Durante muchos años tuvieron un local de calzado, pero en los '90 con la apertura de la importación les comenzó a ir mal. "Con la zapatería nos fundimos mal. En 1993 empezamos muy de abajo, artesanos amigos nos regalaban lana que no usaban, la seleccionábamos y sacábamos lo mejor. Recuerdo que lo primero que hicimos fue una ruana y con lo que ganamos compramos 5 kilos de lana de llama y ahí arrancamos", contó Ramón Baigorría.
La historia del Poncho Bandera que usó La Sole en la despedida de Messi
De a poquito ambos comenzaron a hacer tejidos en el telar y venderlos. En el 2010, gracias al programa "Emprendedores de nuestra tierra" del ministerio de Desarrollo de Nación fueron invitados a los festejos del Bicentenario. Ahí pensaron qué modelo nuevo podían hacer y nació el Poncho del Bicentenario o Poncho Bandera.
El artesano Ramón Baigorria contó a iProfesional: "Nos inspiramos en la bandera y desde hace 16 años no paramos de hacerlo. En 2023, se viralizó cuando el jugador Lisandro Martínez salió desde España bailando con el poncho. En todos estos años se vendió a todo el mundo. Incluso Franco Colapinto tiene uno de nuestros ponchos".
En la última edición de la Fiesta del Poncho en Catamarca, la Secretaría de Turismo les encargó ponchos para todos los artistas. Desde el Chaqueño Palavecino, el Polaco y entre ellos la Sole, así llegó a sus manos.
"Nunca esperamos que la Sole salga cantando con el poncho en la despedida de Messi, no sabíamos nada. Desde ese momento el teléfono no paró de sonar, en las redes nos llegaron cientos de mensajes, pedidos desde varios países. Todavía no tuvimos tiempo de responderle a todos. Antes de que salga la Sole teníamos tantos pedidos que había 120 días de espera para poder tenerlo. Ahora no contabilizamos todos los pedidos que tenemos y ni sabemos el tiempo de espera para los próximos encargues", agregó Baigorria.
En el taller de Rua Chaky trabaja toda la familia: Ramón y su hijo en el telar y las dos hijas, junto a Graciela hacen terminaciones, bordados y costura. Aunque confesó que la que sabe todo el proceso y está a cargo del control de calidad es Graciela. Hace dos años pudieron abrir un local en Belén sobre el Pasaje Rivadavia y ahí construyeron otro telar para trabajar ahí.
Cuánto cuesta el Poncho Bandera que usó Soledad Pastorutti
Pocos imaginan el trabajo que lleva el Poncho Bandera. El artesano detalló: "Todo comienza con el vellón de lana que lo transformamos en hilo y después se tiñe y se teje en telar criollo, todo manual. Todo el teñido es con tintes naturales, el degrade de cinco colores se hace con índigo que es una planta y el bordado del sol se tiñe con la piel de la cebolla común, la valenciana. El peso de cada poncho de lana de oveja de raza merino es de 1 kilo a 1,100 aproximado. Ahora están por lanzar una línea de ese modelo más liviana, de 800 gramos. Hacer un poncho nos lleva entre 15 y 20 días. El valor es de $600.000".
Se fabrica en un talle único que es para una altura promedio de 1,65 hasta 1,80 metros, pero se puede encargar para alguien más bajo o más alto. No hacen ponchos para niños, porque a veces cuesta más que hacer un poncho para un adulto. Sólo los venden en Rua Chaky y se los puede contactar en forma directa por sus redes sociales.
Para los dueños de Rua Chaky esta prenda les salvó la vida: "Si no fuera por este poncho estaríamos en un 10 a 15% de las ventas, en una situación muy incómoda. Este gobierno nos enterró. Durante 8 años exportamos el poncho a varios países, ya no lo podemos hacer. De ser el país más barato, nos convertimos en el país más caro. Encima cuando la situación económica está bien la gente puede darse un gusto, pero hoy no pueden hacer gastos extras".
En 2023 este poncho costaba $85.000 y este año $600.000. La respuesta es simple: "Dicen que no hay inflación pero en 2023 un kilo de hilo no llega a los $5.000 hoy cuesta entre $60.000 y $70.000. Hace tres años pagábamos $30.000 de luz, hoy la factura es de $450.000, más que mi propia jubilación. Una garrafa de 10 kilos en 2023 nos costaba $1.200 y hoy casi $40.000 en Belén. No pagamos alquiler, somos una empresa familiar, sino nos costaría seguir. Hay muchos artesanos que la están pasando muy mal, encima no hay turismo", contó Ramón, a punto de cumplir 70 años.
Catamarca es una provincia que es el secreto mejor guardado del turismo argentino y Belén está en camino de los principales puntos turísticos. "Podríamos vivir 10 veces mejor por el turismo que por la minería que ni la vemos pasar. En Catamarca tenemos mucho para mostrar y el turismo sería una industria sin chimeneas", explicó.
Furor por el poncho: 50 pedidos y más de 750 mensajes en redes
En Rua Chaky hacen mantas para camas, chales, ruanas, caminos de mesa, alfombras y pie de cama. Pero el Poncho Bandera gana por goleada. Antes de que la Sole lo muestre en el partido de Messi tenían 50 pedidos, ahora tienen 750 mensajes en redes que aún no han podido responder, más pedidos de todo el mundo. Muchos intentaron copiar el modelo, pero no pueden copiar la calidad, el trabajo artesanal.
En plena despedida a Messi en la cancha de River, el jugador Agustín Giay se acercó a la Sole y le pidió si le regalaba el poncho. Le dijo: "Mi mamá se pondría muy contenta con ese poncho". La Sole no dudó y se lo cambió por la campera del jugador. Lorena, la mamá de Agustín no lo podía creer y lo mostró en las redes de su hijo.
La actitud de la Sole abrió un debate, en Catamarca, muchos se indignaron porque regaló el obsequió recibido. Ramón dio su opinión: "Para nosotros que la Sole usara nuestro poncho fue una caricia al alma. La verdad cuando uno tiene su poncho tiene la libertad de hacer lo que quiere. Fue una bendición ver el poncho en ese partido. Nos preguntan si Messi tiene nuestro poncho y sólo sabemos que el gobernador de Catamarca le regaló uno de nuestros ponchos, en el último partido que jugó la Selección Argentina antes del Mundial".
Gracias al poncho con los colores de la bandera, se hizo famosa esta familia de artesanos catamarqueños.