Cristiano Ronaldo se retiró de Portugal tras 23 años y una polémica con su DT

El máximo goleador histórico de las selecciones anunció su despedida a los 41 años, tras un conflicto con Jorge Jesus. Ganó tres títulos
Cristiano ronaldo

Cristiano Ronaldo anunció su retiro definitivo de la selección de Portugal después de 23 años de trayectoria internacional. El delantero de 41 años comunicó su decisión a través de una extensa carta que publicó en un video en sus redes sociales, en el que repasó su recorrido con el combinado nacional y agradeció a sus compañeros, entrenadores, familiares y millones de hinchas que lo acompañaron durante su carrera.

"Ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de nuestra selección nacional. Nunca la sentí exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, defenderla y llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de cederla al futuro", expresó al comienzo de un mensaje de casi cinco minutos, acompañado por la canción "O Amor a Portugal", de Dulce Pontes.

La decisión llegó semanas después de un episodio que generó tensión dentro del seleccionado portugués. El atacante había abandonado la concentración durante la última ventana internacional, luego de un desacuerdo con el entrenador Jorge Jesus por su participación en los partidos de la Liga de Naciones de la UEFA. El conflicto derivó en una sanción disciplinaria de 30 días y una multa económica.

Con su despedida, Ronaldo cierra una trayectoria que lo convirtió en el máximo goleador histórico del fútbol internacional masculino, con 146 tantos en 234 partidos oficiales. Además, fue protagonista de las tres conquistas más importantes de Portugal durante su etapa: la Eurocopa 2016 y las dos ediciones de la Liga de Naciones, en 2019 y 2025.

Cristiano Ronaldo se despidió de Portugal después de 23 años

Durante la lectura de su carta, el delantero agradeció a todas las personas que lo acompañaron dentro del seleccionado a lo largo de más de dos décadas. También dedicó unas palabras especiales a su familia por haber compartido su sueño y comprendido los sacrificios que implicó representar a su país.

"Siempre he sido muy exigente conmigo mismo. Siempre he querido más, siempre he creído que podíamos llegar más lejos. Y lo di todo por esta camiseta", expresó en otro tramo del comunicado.

En el cierre, dejó una frase que sintetizó el significado que tuvo para él vestir la camiseta portuguesa: "He dedicado mi vida a ser el mejor jugador del mundo. Hoy comprendo que la mayor victoria merecía representar al mejor país del mundo. Gracias por estos 23 años. Gracias por creer en mí".

De su debut a convertirse en el máximo goleador de Portugal

La historia de Cristiano Ronaldo con la selección absoluta comenzó en agosto de 2003, cuando debutó con apenas 18 años frente a Kazajistán. Ingresó en reemplazo de Luís Figo, bajo la conducción del entrenador brasileño Luiz Felipe Scolari.

Su primera gran competición internacional llegó un año después, durante la Eurocopa 2004, disputada en Portugal. En aquel torneo convirtió dos goles y alcanzó la final con el seleccionado anfitrión, que perdió 1-0 ante Grecia en Lisboa. Aquella derrota representó uno de los primeros momentos de frustración del delantero con la camiseta de su país.

En el Mundial de Alemania 2006, Ronaldo fue parte del equipo que consiguió el cuarto puesto, la mejor actuación portuguesa en una Copa del Mundo desde 1966. Dos años después, tras el alejamiento de Figo y el recambio generacional, asumió definitivamente la capitanía del seleccionado.

Desde entonces, lideró a Portugal en las distintas competiciones internacionales y participó en los Mundiales de Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y Norteamérica 2026.

Los tres títulos que consiguió Cristiano Ronaldo con Portugal

El momento más importante de su trayectoria internacional llegó en la Eurocopa de Francia 2016. Con Fernando Santos como entrenador, Portugal consiguió avanzar hasta la final frente al seleccionado local.

Aunque una lesión en la rodilla izquierda lo obligó a abandonar el partido a los 25 minutos del primer tiempo, Ronaldo permaneció al costado del campo y acompañó a sus compañeros hasta el final. Un gol de Éder durante el tiempo suplementario selló el triunfo por 1-0 y le permitió a Portugal conquistar su primer título europeo.

Tres años más tarde, el delantero volvió a ser protagonista de una consagración. En la primera edición de la Liga de Naciones de la UEFA, disputada en territorio portugués en 2019, convirtió tres goles en la semifinal frente a Suiza y capitaneó al equipo en la victoria por 1-0 ante Países Bajos en la definición.

La tercera conquista llegó en 2025, cuando Portugal volvió a quedarse con la Liga de Naciones. De esta manera, Ronaldo cerró su etapa internacional con tres títulos oficiales, dos de ellos en la misma competición continental.

En paralelo, construyó una marca individual difícil de igualar. En 2021 superó los 109 goles del iraní Ali Daei y se convirtió en el máximo goleador histórico de las selecciones masculinas. Terminó su recorrido con 146 tantos, una cifra que también lo ubica entre los futbolistas más determinantes de la historia del fútbol internacional.

El conflicto con Jorge Jesus que precipitó su salida

Los últimos años de Ronaldo con Portugal estuvieron atravesados por discusiones sobre su participación y el lugar que debía ocupar dentro del equipo. Durante el Mundial de Qatar 2022, el entonces entrenador Fernando Santos decidió relegarlo al banco de suplentes en los cruces de eliminación directa frente a Suiza y Marruecos. La derrota ante los marroquíes marcó la eliminación portuguesa y dejó una de las imágenes más recordadas de aquella Copa del Mundo: el delantero abandonando el campo rumbo a los vestuarios, visiblemente afectado.

Sin embargo, el nuevo seleccionador, Roberto Martínez, volvió a darle protagonismo y lo mantuvo como titular durante las eliminatorias y la Eurocopa de Alemania 2024, en la que Portugal quedó eliminado en cuartos de final sin goles del atacante.

Su última participación en un Mundial fue en 2026, en la Copa disputada en Estados Unidos, México y Canadá. Portugal quedó eliminado en los octavos de final frente a España, que se impuso por 1-0.

El episodio que terminó de tensar su relación con el seleccionado ocurrió durante la ventana internacional de septiembre de 2026. En el encuentro ante Noruega, disputado en Oslo por la Liga de Naciones, Jorge Jesus dejó a Ronaldo entre los suplentes y no le dio minutos en la victoria portuguesa por 2-1.

El desacuerdo se profundizó cuando el delantero fue informado de que tampoco comenzaría como titular en el siguiente compromiso frente a Dinamarca, en Copenhague. Ante esa situación, abandonó la concentración sin autorización de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF).

Días después, Ronaldo cuestionó públicamente la decisión del entrenador y sostuvo que no había respetado el acuerdo previo sobre la administración de sus minutos de juego. La federación abrió un expediente disciplinario que terminó con una suspensión de 30 días y una multa de 255 euros.

Aunque el futbolista había manifestado posteriormente su intención de seguir disponible para representar a Portugal una vez cumplida la sanción, el distanciamiento con el cuerpo técnico terminó marcando el desenlace de su trayectoria internacional.

Ahora, a los 41 años, el máximo goleador histórico del seleccionado deja definitivamente la camiseta número siete y abre una nueva etapa para Portugal, que deberá afrontar el recambio de una de las figuras más importantes de toda su historia.

La carta completa de despedida de Cristiano Ronaldo

Para el pueblo portugués, ha llegado el día de devolver la camiseta número siete de nuestra selección nacional. Nunca la sentí exclusivamente mía. Pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, defenderla y llevarla conmigo a estadios de todo el mundo. Hoy ha llegado el momento de cederla al futuro. No fue una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman solo con la cabeza, sino también con el corazón.

Un viaje que comenzó en agosto de 2003 y que cambió mi vida para siempre ha llegado a su fin. Cuando miro hacia atrás y pienso en todo lo que viví con la selección nacional, no solo veo partidos, goles, récords o trofeos. Veo personas. Veo inmigrantes que, durante 90 minutos, sintieron Portugal un poco más cerca.

Veo a millones de portugueses a quienes nunca he conocido personalmente, pero que han formado parte de mi vida. Porque, al fin y al cabo, el fútbol es mucho más que un juego. El fútbol se trata de personas. A lo largo de mi carrera con la selección nacional, busqué superar mis límites. Quería ganar, quería ser el mejor, quería hacer historia.

Siempre he sido muy exigente conmigo mismo. Siempre he querido más, siempre he creído que podíamos llegar más lejos. Y lo di todo por esta camiseta. Hubo tardes y noches perfectas, hubo victorias que jamás olvidaré. Hubo derrotas que aún me cuesta recordar. También fallé, también sufrí, también hubo momentos en los que no pude darle al pueblo portugués lo que tanto anhelaba. Pero nunca me rendí. Y, sobre todo, nunca dejé de sentirme orgulloso de representar a Portugal.

A lo largo de estos años he aprendido cosas muy sencillas. Los objetivos se desvanecen, los trofeos se quedan en los museos, los récords acaban rompiéndose. Pero hay algo que el tiempo jamás podrá borrar: el lugar que ocupamos en el corazón de la gente. Si alguna vez te hice feliz, si alguno de mis goles te hizo abrazar a alguien, olvidar una preocupación y sentir solo orgullo por nuestro país, entonces todo habrá valido la pena. Porque ser portugués también se trata de eso. Sufrimos juntos, nos levantamos juntos.

Volvemos a creer. Portugal siempre necesitará jóvenes soñadores, jugadores que nunca se rindan, nuevas generaciones que crean que es posible llegar donde nadie ha llegado antes. Porque un país que sigue creando nuevos héroes es un país que nunca deja de creer en sí mismo.

A mis compañeros de equipo de esta temporada, quiero dedicarles unas palabras muy especiales. Gracias por cada carrera, por cada abrazo, por cada conversación, por cada momento de silencio antes de salir a la pista. Por cada victoria que celebramos juntos y por cada derrota que nos hizo más fuertes. Tuve el privilegio de ser su capitán. Pero ningún capitán camina solo. Y ustedes son parte de mi historia.

A todos los entrenadores, directivos, médicos, fisioterapeutas, personal de equipamiento, empleados y a tantas otras personas que han trabajado conmigo a lo largo de estos años, les doy las gracias. Muchos de ustedes no aparecen en estas fotografías, pero sin ustedes, ninguna de ellas habría sido posible.

A mi familia, gracias por compartir este sueño conmigo. Gracias por comprender mis ausencias, mis sacrificios y los momentos en que la selección nacional tuvo que ocupar un espacio que también les pertenecía. Si he llegado hasta aquí, es porque siempre hemos estado juntos.

Y al pueblo portugués, a todos los portugueses dispersos por el mundo, quiero decirles una última cosa. Hay una imagen que siempre llevaré conmigo. El momento en que empieza el himno nacional. Miro a mi alrededor, veo a mis compañeros, veo las gradas, veo niños, madres, padres y abuelos. Veo portugueses que vinieron de tan lejos solo para estar allí. Y durante esos minutos, dejamos de ser diferentes. No hay clubes, ni colores, ni clases sociales, ni profesiones, ni opiniones. Solo hay una pasión. Portugal.

Este es el sentimiento que llevaré conmigo el resto de mi vida. Hoy termina mi trayectoria en el campo con la Selección Nacional. Me marcho con la frente en alto, orgulloso del camino recorrido y consciente de haberlo dado todo por Portugal. Pero nunca dejaré de ser uno de ustedes; seguiré sufriendo, emocionándome y celebrando cada victoria de Portugal con un «Sí».

He dedicado mi vida a ser el mejor jugador del mundo. Hoy comprendo que la mayor victoria merecía representar al mejor país del mundo. Gracias por estos 23 años. Gracias por creer en mí. Gracias por permitirme vivir un sueño que comenzó cuando era solo un niño en Madeira, persiguiendo un balón. La camiseta que llevo siempre estará conmigo, el orgullo de haberla vestido será mío para siempre. Portugal siempre estará en mí. Adiós, Cristiano Ronaldo.

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