A 40 años del día que Renault comenzó a fabricar la coupé Fuego en Argentina

En 1982, el modelo que se vendía en Europa comenzó a producirse en Renault Córdoba y al poco tiempo, la coupé Fuego se convirtió en un hito memorable
Por Guillermina Fossati
25/07/2022 - 10,23hs
A 40 años del día que Renault comenzó a fabricar la coupé Fuego en Argentina

La coupé Fuego, un auto con diseño francés, marcó un hito importante en la historia automotriz argentina, ya que a dos años de su nacimiento en Europa, desembarcó en el mercado local para fabricarse de forma exclusiva en la planta de Renault en Córdoba.

Todo comenzó cuando Renault Francia quizo tener un auto rupturista, de dos puertas y con el techo bien caído hacia atrás. Los planes comenzaron en 1976, y cuatro años después, el modelo que sucedía a los Renault 15 y 17, y que tomaba como "base" al Renault 18, ya era una realidad con la coupé Fuego.

Este modelo debutó en Europa con mucho éxito y fue un gran llamado de atención para la industria automotriz global, acostumbrada a que este diseño era característico de la alta gama, pero no de las marcas más masivas. Sin embargo, en Europa tuvo una vida bastante corta y sus éxitos se acumularon más allá de su casa matriz, como sucedió en la Argentina.

A 40 años de la fabricación de la Renault Fuego en Argentina.
A 40 años de la fabricación de la Renault Fuego en Argentina.

Presentada un año después a su lanzamiento en Francia, en 1981, ya en 1982 se anunció que sería fabricada en Córdoba, donde aún hoy opera la marca en Santa Isabel, y donde hoy se está conmemorando el aniversario con el Club de Renault Fuego y otros invitados especiales.

La anhelada coupé y la realidad de la Fuego

Para la década de los '80, Renault ya tenía cierta experiencia en pequeñas coupés con la Floride 15 y 17. De todos modos, lejos estaba de alcanzar el prestigio de fabricantes de alta gama, mientras que los rivales más directos, como Opel o Ford, directamente habían renunciado a ese segmento.

A pesar del contexto, Renault puso manos a la obra y con el diseño de Michael Jordin, bajo la dirección de Robert Opron (famoso en Citroën), creó un 'fastback' con trazos redondeados y una gran luneta trasera inclinada, logrando como resultado un auto con un bajo coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,34. La producción comenzó en la planta francesa Maubeuge Construction Automobile.

Uno de los aciertos de este diseño fue que, el gran baúl y los cuatro cómodos asientos, le dieron a la coupé Fuego el dote de un modelo práctico, un concepto muy en boga en ese momento y muy valorado. A eso se sumaron otras innovaciones como que fue uno de los primeros autos de producción con turboalimentación, un recurso derivado de la Fórmula 1, y con un muy buen equipamiento de serie.

Renault celebra el aniversario con el Club de la coupé Fuego en Argentina.
Renault celebra el aniversario con el Club de la coupé Fuego en Argentina.

También la selección de motores era muy amplia, todos de cuatro cilindros, dispuestos de forma longitudinal. Desde un propulsor de 1.4 litros y 64 cv, hasta uno 2.0 L de 110 cv. Luego se sumó el turboalimentado de 1.6 litros y 132 cv, con el que el Renault Fuego se acercaba a los 200 km/h de velocidad máxima.

Su fin en Europa, su continuidad en América

Hasta el momento de su primera renovación, en 1984, la coupé Fuego fue exitosa tanto en Europa como en América, hasta el punto de ser la coupé más vendida del Viejo Continente durante 1981. Sin embargo, año tras año, las ventas se desplomaron y el modelo tuvo que luchar por sobrevivir en los países europeos, donde dejó de comercializarse de forma definitiva en 1987.

En Argentina su camino fue diferente y cosechó muchos logros. Fue fabricada por la propia filial local de Renault desde 1982, recibiendo sucesivos restylings hasta 1992.

Entre las versiones que salieron de la planta cordobesa se encuentran en 1988 la GTX 2.2, equipada con un motor modificado de 2200 cm3, capaz de desarrollar 116 cv, con una novedad principal que era la incorporación de frenos a disco en las 4 ruedas.

El nacimiento de la Fuego GTA

Sobre fines de 1988, fue presentada la versión GTA de la Renault Fuego, similar a la versión GTX, pero con un rediseño total externo que incluyó molduras en color carrocería.

Por último, en el año 1991 fue presentada la versión GTA Max, un desarrollo local practicado sobre la Fuego GTA, en la cual se destacó como principal atributo la mejora de su motor, el cual pasaba a entregar una potencia de 123 cv y era capaz de rodar hasta los 198 km/h.

El desarrollo de esta última versión fue llevado adelante por el preparador de autos de competición Oreste Berta, quien tuvo una gran relación con la filial argentina de Renault, llegando a dirigir la escuadra oficial de la marca y ganar múltiples campeonatos en el TC 2000. Sus prestaciones y diseño aerodinámico, le permitieron ser un modelo muy solicitado en las décadas del 80 y 90 para su empleo en competencias deportivas.

Renault Fuego GTAmax, fabricada en Argentina.
Renault Fuego GTAmax, fabricada en Argentina.

En el caso de Oreste, estuvo acompañado por Juan María Traverso, convirtiendo a este equipo en "imbatible" desde 1986 hasta 1993, logrando ocho títulos consecutivos, seis para Traverso, uno para Oltra (con el equipo Benavídez Competición) y otro para Guerra. La Ford Sierra XR4, no pudo en las pistas con aquellas coupés.

La leyenda de la Fuego se agrandó el 3 de abril de 1988 en el circuito de Río Negro. En aquella prueba Traverso se alzó con la victoria con su Fuego casi en llamas y aguantando el empuje de su rival Silvio Oltra. El propio piloto relató su hazaña al bajarse del coche, "Se me rompió una manguera y comencé a perder aceite, fundamentalmente sobre los escapes. Llegué a derramar prácticamente todo el lubricante en las últimas tres vueltas, lo que hizo levantar la temperatura del motor hasta ponerlo al rojo vivo".

Sus últimos días

Después de grandes éxitos, y de romper con la estructura de todo lo conocido, en el año 1992 la planta cordobesa de Renault puso punto final a la coupé Fuego.

En total, se fabricaron 19.952 unidades en Santa Isabel a lo largo de una década, mientras que en todo el mundo se hicieron 265.257 ejemplares.

Comparado con otros modelos, no encuentra en los números de producción y venta una explicación lógica para su recordada trascendencia, pero lo cierto es que se guarda en la retina de miles de personas de todo el mundo como uno de los autos más "venerados".