La jugada maestra de BYD que cambia todo para Argentina con 50.000 autos desde su planta en Brasil
BYD recibió pedidos de exportación por 100.000 vehículos desde su planta brasileña de Camaçari, ubicada en el noreste del estado de Bahía. Los destinos son Argentina y México, con 50.000 unidades para cada mercado. El anuncio lo hizo Stella Li, directora de BYD Americas, durante un evento en Río de Janeiro.
La información fue recopilada por Reuters. La planta, que antes pertenecía a Ford, marca un hito en la expansión de la automotriz china en Latinoamérica.
El centro industrial tiene capacidad para producir 150.000 unidades al año. Pero la compañía china no se queda ahí: planea elevar ese volumen hasta las 600.000 unidades anuales.
La planta de Camaçari actualmente fabrica tres modelos: el Dolphin Mini (citycar), el Song Pro (SUV) y el King (sedán), siendo los dos primeros ya comercializados en el mercado argentino.
BYD vendió aproximadamente 113.000 autos en Brasil durante el año pasado. Ese volumen lo convierte en el mayor mercado de la marca fuera de China, según datos de Fenabrave, la asociación de concesionarios brasileña.
Cómo le va a BYD en el mercado argentino
En Argentina, los números de BYD todavía son modestos en términos generales. Lleva patentadas apenas 1.728 unidades en lo que va del año, lo que representa un 1,7% del mercado total.
Sin embargo, la historia cambia radicalmente en el segmento de eléctricos. Allí la marca china domina con autoridad: 822 unidades y un 75,6% de market share.
El crecimiento de BYD en el país fue exponencial. En enero registró un salto del 292,7% en patentamientos respecto a diciembre. Los meses en que cayó su volumen, lo hizo cerca del 11%.
A comienzos de año, la marca llamó la atención con una movida poco habitual. Ingresó 5.841 unidades al país en su propio barco, el BYD Changzhou, un buque tipo Ro-Ro (roll on–roll off) diseñado específicamente para transportar vehículos.
La particularidad es que las automotrices suelen tercerizar ese servicio junto a otros competidores. BYD eligió operar su propia flota.
Qué cambia para BYD con la producción en Brasil
El ingreso de esas unidades encontró justificación en el cupo de electrificados dispuesto por el Gobierno argentino. Ese cupo permite importar hasta 50.000 unidades anuales sin pagar el arancel extrazona del 35%, siempre que cumplan determinadas condiciones técnicas y comerciales.
Ese arancel se aplica a todos los vehículos provenientes de países fuera del Mercosur o de México. El marco es el Acuerdo de Complementación Económica N° 14 (ACE 14) entre Argentina y Brasil para el sector automotor.
Como los modelos de BYD presentes en el mercado argentino provienen de China, solo el cupo de electrificados les permite evitar el arancel. Pero ese panorama está por cambiar.
Con el inicio de la fabricación en Brasil, BYD ya no estará condicionado por la cantidad de unidades asignadas en el cupo. Podrá traer vehículos sin arancel desde su planta de Camaçari, siempre que cumplan con el Índice de Contenido Regional (ICR) para autopartes vigente en el convenio.
Ese cambio le da a la marca china mayor libertad operativa y comercial en Argentina. La capacidad de producción regional se convierte en una ventaja competitiva clave.
BYD invierte millones en un centro de investigación en Brasil
En el mismo evento en Río de Janeiro, la compañía anunció otro movimiento estratégico. Construirá un centro de investigación con una inversión de u$s56,4 millones.
Se espera que la construcción comience este año y concluya en 2028, con infraestructura para probar velocidad, potencia, resistencia y rendimiento de los vehículos en territorio sudamericano y adaptar sus tecnologías al mismo.
El centro permitirá a BYD ajustar sus desarrollos a las condiciones específicas de la región. Clima, rutas y exigencias locales serán parte de las pruebas.
Con esa infraestructura, la marca busca consolidarse como un jugador central en Latinoamérica. La combinación de producción local, capacidad de exportación y desarrollo tecnológico regional dibuja una estrategia de largo plazo.