El 40% de los compradores se pasó de un auto "tradicional" a uno híbrido o eléctrico
Puntos importantes
La electromovilidad llegó a Argentina en muy poco tiempo y logró un efecto mucho más grande de lo imaginado. La variedad de modelos de autos híbridos y eléctricos que llegaron al mercado en pocos meses motivó un interés por descubrir esta tecnología en los usuarios, y para muchos analistas del sector, esa es una de las razones por las cuales bajaron las ventas de autos en el mercado automotor.
A simple vista, la relación no parece fácil de entender, pero las cifras muestran un escenario bastante claro. Las ventas del mercado en general cayeron en la suma de los ocho primeros meses del año un 13,3%, que en términos reales representa aproximadamente casi 60.000 autos.
Pero entre los dos cupos de autos híbridos y eléctricos de 2025 y 2026, que prácticamente se superpusieron en el primer trimestre de este año, llegaron al país otros tantos, o incluso más. Hay quienes aseguran que la electromovilidad aportó entre diciembre y abril casi 80.000 vehículos.
El impacto del cupo por duplicado
Esto ocurrió porque al lanzarse este programa del Gobierno recién en marzo de 2025, los primeros autos llegaron entre julio y agosto y en pequeñas cantidades, con algo de mayor volumen entre octubre y noviembre, y con los cargamentos más significativos que entraron a la aduana recién en el último mes del año y durante este último enero.
De hecho, la mejor prueba de los tiempos que demandó el proceso la dio BYD, la compañía automotriz más relevante y poderosa de China, que lanzó su marca en octubre, y que trajo el barco con 6.000 autos llegó recién a fines de enero de este año. Si ellos no llegaron antes, menos podían hacerlo los otros importadores. El único que pudo adelantarse fue Baic, cuyos primeros embarques entraron en julio, aunque en volúmenes parciales también.
A ese cupo se sumó el de este año, que ya había sido pedido en octubre, con lo cual, entre febrero y abril se colmó el mercado de autos chinos híbridos y eléctricos. Sin embargo, el efecto de aquel buque BYD Changzhou del 19 de enero causó tal impresión en los usuarios, que muchos decidieron frenar su decisión de compra de un auto 0 km, y empezaron a evaluar, ver, escuchar y preguntar respecto a la nueva tecnología.
La caída de las marcas locales
Para entender el impacto, sin embargo, hay que volver a mirar los números. Y con observar las planillas oficiales de ventas del mercado se puede descifrar parte del misterio.
Las automotrices convencionales cayeron entre un 25 y un 45% sus ventas en los primeros ocho meses del año. Las que menos sintieron el cambio fueron Ford y Chevrolet, ya que mientras la primera mejoró sus cifras interanuales en un 5%, General Motors apenas cayó un 2%.
Sin embargo, las otras terminales tienen números más preocupantes. Nissan cayó un 18%, Fiat y Citroën un 21% y Toyota un 26%, pero después aparecen Peugeot y Volkswagen con un 31%, Renault un 39% y Jeep un 41%.
Otra marca que tuvo mejores cifras respecto a 2025 es Mercedes-Benz, pero hay una salvedad que hacer al respecto, porque más allá del crecimiento de los furgones y vans Sprinter fabricados en Virrey del Pino, hubo un crecimiento de los autos importados de alta gama que crecieron producto de la eliminación del impuesto interno escala 2 que los castigaba un año atrás.
La suba de los importados
En cambio, el crecimiento de las marcas importadas fue total. No hubo ninguna que yo haya superado sus niveles del acumulado de 8 meses de 2025. La que menos creció fue Ram con un 2%, después crecieron un 23% Hyundai, Audi y KIA, un 51% Honda, y un 54% BMW y DFSK. Y por encima del 100% y en algunos casos del 200% crecieron la mayoría de las marcas chinas.
Sin embargo, el problema entre los que caen y que suben sus ventas está en el volumen, porque una caída del 26% de Toyota representa 20.000 autos menos que se vendieron, pero la suba de un 230% de Baic equivale a 4500 autos más. Y esa es la ecuación que genera, replicando estos dos casos en todos los fabricantes locales y en los nuevos importadores, que el mercado haya caído un 13,3%.
En realidad lo que cayeron son las ventas de las automotrices nacionales o regionales, y hay una mutación hacia marcas nuevas, que ofrecen una tecnología distinta, electromovilidad y mejores precios comparativos por el solo hecho de no pagar el arancel extrazona del 35%.
El 40% de los argentinos se "pasó" a autos híbridos o eléctricos
Extrapolando la misma cuenta que se hizo con Toyota y Baic, la suma de los autos que perdió la industria automotriz argentina entre todas sus marcas tradicionales alcanza los 97.034 autos en ocho meses, pero los que subieron representaron 38.645 unidades. El saldo es 58.389 autos.
Redondeando, bien podría decirse que se vendieron 100.000 autos menos entre las marcas tradicionales, pero 40.000 clientes se cambiaron. En otras palabras, que el 40% de los argentinos que compran autos 0 km, dejaron una marca local y se pasaron a una importada.
Y si se hila más fino aún, mirando las tablas de ventas de autos híbridos y eléctricos, y sacando a Toyota, que está en esas listas pero es un fabricante local, la cifra coincide con el cambio de tendencia, porque en 2026 se vendieron 35.470 autos híbridos y 4.640 autos eléctricos más que en 2025. Es decir que se sumaron este año 40.011 autos con esta tecnología.
Teniendo en cuenta que Ford trajo la Territory Híbrida y vendió hasta ahora 6.500 unidades, Chevrolet vendió casi 3.000 Spark y Captiva, y que hay autos electrificados de Renault como el Arkana y Koleos, y los Fiat 600 Hybrid y Citroën C4 Hybrid de Stellantis, la conclusión más acertada sería decir que prácticamente todo el crecimiento de las marcas que mejoraron sus números de un año a otro lo hicieron con autos híbridos y eléctricos.
¿Cuánto incidió que el cupo fue de 80.000 autos en pocos meses por la superposición de los autos 2025 y 2026? ¿Ampliar el cupo es una alternativa? ¿Eso permitiría que parte de los 60.000 usuarios que no compraron un auto 0 km lo puedan hacer? Es un resultado que solo se podrá ver si, en efecto, la licitación de 2027 cambia los volúmenes o amplía la cantidad de vehículos con distintas alícuotas para permitir que entren más modelos, como Tesla.