Honda WR-V 2026 a prueba; cuánto cuesta y cómo anda el nuevo SUV chico
Honda volvió a meterse de lleno en el segmento de los SUV más chicos del segmento B con el WR-V 2026, un modelo que llega renovado para convertirse en la opción de entrada de gama de la marca, por debajo del HR-V, con un precio de $42.990.000 en septiembre 2026.
Es un vehículo con muchas virtudes para quienes se mueven todos los días en la ciudad. Lo manejamos durante una semana y es, especialmente en ese entorno, donde notamos el buen comportamiento del motor, con una posición de manejo cómoda y elevada y un despeje del suelo que permite sortear las imperfecciones del pavimento. En ruta, el motor es más ruidoso y tiene un rendimiento menor.
En cuanto a diseño y equipamiento, cambió totalmente su imagen, es más elevado, con un frente llamativo, más tecnología y seguridad, con lo cual busca enfrentar a rivales que por tamaño pueden ir desde el Nissan Kait ($36.700.000); Volkswagen Tera (desde $38.433.000); Renaul Kardian ($40.070.000; hasta modelos que están un escalón por arriba, como VW Nivus ($34.800.000) o Chevrolet Tracker $40.945.900), entre otros.
Sin embargo, el Honda WR-V tiene un argumento que pesa en el mercado argentino: lleva el logo de Honda, una marca que tiene gran reputación entre los consumidores por la confiabilidad de sus vehículos. Y con varios modelos quiere hacerla valer.
Un SUV chico que cambió su diseño
El nuevo Honda WR-V llega con una imagen diferente respecto del modelo anterior, que era un derivado del Fit, sin personalidad. Ahora toma forma propia, y hasta se diferencia mucho de su hermano mayor, el HR-V.
En dimensiones mide 4,32 metros de largo; 1,79 m de ancho y 1,65 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,65 m. Tiene un despeje del suelo de 223 milímetros, una cifra interesante para las calles argentinas y para enfrentar lomos de burro y cunetas. El baúl es de 458 litros.
Comparado con sus rivales, este SUV se puede posicionar entre los modelos más chicos del segmento B, dejando ese lugar concreto al HR-V. Lo veo enfrentando al Volkswagen Tera, que mide 4,15 m de largo, 1.77 m de ancho, 1,50 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,56 m. El baúl es de 350 litros; el Chevrolet Sonic,con 4,22 m de largo; 1,77 m de ancho; 1.53 m de alto, una distancia entre ejes de 2.55 m y un baúl de 392 litros.
Por precio, también hay modelos como Renault Kardian, Fiat Pulse, que están entre los de entrada de gama; y algunos superiores, como Chevrolet Tracker, Volkswagen Nivus. La gama es muy amplia y variada.
Para definirlo de forma única, se posiciona como un SUV compacto, con una trompa elevada, parrilla de grandes dimensiones y bien plana, ópticas delanteras Full LED y barras longitudinales en el techo. Las llantas son de aleación de 17 pulgadas,
Cómo anda y cómo se maneja el Honda WR-V
Es justamente en ciudad donde el WR-V encuentra uno de sus mejores argumentos. La posición de manejo es elevada, la dirección eléctrica es liviana y la caja CVT responde bien en la marcha lenta.
El motor es un 1.5 naftero de cuatro cilindros, 16 válvulas, con tecnología DOHC i-VTEC, que entrega 121 CV a 6.600 rpm y 14,8 kgfm de torque a 4.300 rpm. Está asociado a una transmisión automática CVT con paddle shift detrás del volante y tracción delantera.
No es una mecánica pensada para buscar sensaciones deportivas. Su respuesta resulta más lógica para una conducción tranquila, progresiva y urbana.
En ruta aparece su principal punto débil. El motor necesita subir de vueltas cuando se busca una aceleración más contundente, y combinado con la transmisión CVT, aparece una reacción bastante brusca y un sonido que se hace presente dentro del habitáculo. Es probablemente el aspecto que menos convence después de una semana de manejo.
En ciudad el funcionamiento resulta agradable y confortable, pero en ruta el motor se escucha demasiado, especialmente cuando se necesita acelerar para realizar un sobrepaso o recuperar velocidad.
No significa que el WR-V no pueda viajar. Puede hacerlo y tiene buenas condiciones de habitabilidad, estabilidad y despeje. Pero en ciudad se siente mejor.
Espacio interior y tecnología
A pesar de sus dimensiones exteriores, el WR-V aprovecha bien el espacio interior. Tiene capacidad para cinco pasajeros y los asientos traseros son rebatibles y plegables. El baúl ofrece 458 litros, una capacidad que resulta interesante para un SUV de este tamaño. El tanque de combustible tiene 40 litros.
La posición de manejo es elevada y la buena visibilidad también colaboran con la sensación de comodidad que transmite en ciudad.
En tecnología, el EXL cuenta con climatizador digital de una zona, ventilación para las plazas traseras, instrumental TFT de 7 pulgadas y una pantalla multimedia de 10,25 pulgadas.
También ofrece compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto, ambos con conexión inalámbrica, Bluetooth, puertos USB (no tiene C) y cargador inalámbrico para celulares.
El volante multifunción incorpora controles de audio y la columna de dirección permite regulación en altura y profundidad, con levas.
Mucha seguridad para Honda
Este aspecto es clave para la marca. Tiene seis airbags, control de estabilidad y tracción, ABS con EBD, asistencia al arranque en pendientes, alerta de objetos en movimiento trasero, cámara de visión trasera y sistema de retención infantil ISOFIX.
Pero además incorpora el paquete de asistentes de conducción Honda Sensing, que suma elementos como: Control de velocidad crucero adaptativo; Frenado con mitigación de colisión; Asistencia para mantenerse en el carril; Mitigación de salida de carril; Señal de frenado de emergencia
Para un SUV de este tamaño, se trata de una dotación importante y constituye uno de los argumentos más fuertes de la versión disponible en Argentina.
¿Me compro el Honda WR-V?: ventajas y desventajas
Con un precio de $42.990.000 en la versión EXL en septiembre de 2026, la única que se ofrece en el país, y una propuesta de financiación que contempla hasta $24 millones en 24 cuotas fijas a tasa 0%, el Honda WR-V es una buena opción para el día a día.
Lo que más gusta es la comodidad en ciudad, la facilidad de manejo, la posición de conducción, el espacio y el baúl de 458 litros, en un modelo compacto. A esto se suma la seguridad, muy completa. También juega a favor el respaldo de una marca como Honda y una mecánica sencilla.
Lo que menos convence es el comportamiento del motor cuando se sale de la ciudad. Los 121 CV alcanzan para un uso normal, pero cuando se necesita mayor respuesta, hace falta un poco más.
El diseño también queda más sujeto al gusto personal: es moderno y robusto, aunque no necesariamente el aspecto sea uno de los principales motivos para elegirlo.