Cómo es el proyecto de Córdoba para eximir de Ingresos Brutos a las automotrices
Los discursos de los dirigentes políticos suelen tomar un tono más alto cuando se está inaugurando una obra o participando de un lanzamiento industrial. Es razonable, esas son las buenas noticias que todos siempre quieren dar. El pasado martes, en Córdoba, durante el inicio oficial de la producción de la camioneta Renault Niagara en la planta Santa Isabel, el Gobernador Martín Llaryora, fue categórico al asegurar que "esto es parte del modelo cordobés: trabajo conjunto entre el sector público y el privado, seguridad jurídica y reglas claras".
Sin embargo, una vez que resaltó la inversión de Renault en este proyecto, el eje de su discurso se estableció en la prioridad que tiene para su gestión impulsar el establecimiento de más industrias en su provincia.
"Acabamos de enviar una nueva ley de promoción industrial, la más competitiva de Argentina. Córdoba acompaña el esfuerzo de cada una de sus industrias. Esto es fruto de un gran trabajo en conjunto con el sindicato", dijo el primer mandatario provincial, antes de explicar también que "ahora también necesitamos, y ya estamos hablando, de una Ley de Autopartes, para que el ecosistema autopartista de Córdoba también pueda acompañar, haciéndolo bien competitivo".
El mensaje es una respuesta a algo que la industria automotriz argentina viene reclamando desde hace tiempo, pero especialmente en los últimos dos años, ante el cambio en el orden mundial que se produjo por la agresiva expansión de la industria automotriz china, que puso a la eficiencia industrial como máxima prioridad para los fabricantes tradicionales de todo el mundo.
Qué reclama la industria automotriz
En Argentina, tras decisiones del Gobierno nacional que comenzaron con la eliminación de las SIRA, la posterior reducción de los plazos para acceder al MULC, la creación del BOPREAL, la eliminación del Impuesto PAIS y de las dos escalas de impuestos internos, y la progresiva reducción de los derechos de exportación hasta quedar en cero en junio de 2027, no quedan muchos más impuestos que tocar, salvo el de Débitos y Créditos, conocido como impuesto al cheque.
Sin embargo, la carga fiscal de la industria automotriz al momento de exportar un auto producido en una fábrica argentina sigue siendo de aproximadamente un 12 a un 13% producto, principalmente de dos impuestos jurisdiccionales como son Ingresos Brutos y tasas municipales, que representan cerca del 70% de ese peso fiscal sobre un vehículo que se vende al exterior.
Martín Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, tomó este tema ya en 2023 como una bandera personal de su gestión. A riesgo de cansar con la reiteración, el empresario dice que "con Ingresos Brutos, que para mí es lo más distorsivo y nocivo que hay, hay entre seis y siete puntos, y no solo afecta habilidad de una fábrica Ford en Argentina de exportar, sino que impide localizar autopiezas o tener más cadena productiva de proveedores nacionales. O sea, cuanto más cadena productiva tiene una fábrica, peor es. Y con las tasas municipales hay entre dos y tres puntos más".
"Lo primero que tiene que pasar es que la política en general entienda que esto es importante. Es menos visible si un intendente cobra algo absurdo en vehículos que son de exportaciones, porque la gente, los votantes, no lo ven. Pero al final de la historia eso mata un proyecto industrial que genera inversión, que genera empleo en tu propio municipio", dijo Galdeano a comienzos de este año, cuando ya el peso de los impuestos municipales y provinciales habían quedado como el principal motivo del peso impositivo de las exportaciones.
Por ese motivo, el anuncio de Llaryora en Córdoba resulta gravitante, porque se trata de un gobierno provincial que toma el reclamo de la industria y muestra interés por resolverlo, al menos parcialmente.
Qué dice el proyecto de ley de Córdoba
El proyecto de ley al que se refiere el gobernador es el Régimen de Incentivo a las Inversiones, la Innovación y el Empleo, que el Gobierno cordobés ingresó a la legislatura provincial el 7 de octubre como el expediente 48064/L/26.
El objetivo de este proyecto de ley es unificar en un solo régimen los distintos mecanismos de promoción industrial que hoy existen en Córdoba, simplificar el acceso y ofrecer beneficios fiscales durante períodos largos a las empresas que inviertan, amplíen capacidad, incorporen tecnología o generen empleo.
Entre sus principales beneficios está la exención de Ingresos Brutos al 100% para proyectos que cumplan los requisitos, y la exención también de Impuesto de Sellos e Impuesto Inmobiliario, con una extensión de 10 años.
Si bien esta Ley permitiría reducir sustancialmente la carga impositiva de los autos producidos en fábricas instaladas en la provincia de Córdoba, "cerca del 80% de los autopartistas de la industria están en la provincia de Buenos Aires, con lo cual pagarán igualmente Ingresos Brutos, se reduciría parte del efecto cascada pero no todo", dijeron desde una automotriz argentina.
Por ese motivo, el segundo proyecto es de vital importancia para complementar la Ley de Promoción de la industria. Se trata de la Ley de Autopartes 27.263, que no es provincial sino nacional, y que se vence a fines de 2027. Esa ley establece que las terminales automotrices que compran partes locales por encima de un 30% de integración, reciben un bono fiscal, que representa un porcentaje que aumenta a medida que la integración es mayo.
El problema de no renovarla es que, con una fecha de vencimiento tan próxima, la mayoría de los proyectos industriales actuales ya no la están considerando como un beneficio real, por lo tanto, no influye al momento de decidir la cadena de proveedores futura.
Si bien no es la salvación para nadie, renovarla sería un paliativo para que los actuales niveles de integración sean más altos de lo que está ocurriendo en la actualidad.
Al respecto, el propio Llaryora dijo que "la ley de autopartes no puede vencer, porque si se cae, toda la industria automotriz va a tener muchas dificultades".
El reclamo del Gobernador es directamente a las autoridades nacionales, que estuvieron representadas en el evento de Renault por Pablo Lavigne, Secretario de Coordinación Productiva del Ministerio de Economía de la Nación.
En el sector son optimistas, un ejecutivo de relevancia de la industria dijo que "si una provincia hace un esfuerzo para eliminar Ingresos Brutos para la industria, quizás no pueda mudarse una fábrica de autos, pero sí algunos proveedores. Y cuando eso pase, la provincia donde estaban y se fueron va a tener que reaccionar. Este paso es importante para que se empiecen a resolver los problemas de competitividad de la industria automotriz".