Probamos el nuevo Jeep Avenger híbrido, test drive, precio y rivales
Entre los cerros de colores y las rutas que mezclan montañas y pueblos, Jujuy parece hecho a medida para el lanzamiento de un nuevo Jeep. Pero esta vez, la propuesta no apunta a un todoterreno grande ni a un SUV de alta gama: el protagonista es Avenger, el modelo más chico y accesible de la familia.
El nuevo Jeep llega al mercado para conquistar a quienes buscan un SUV compacto, moderno y con personalidad, pero que hasta ahora quizás no habían considerado comprar un vehículo de la marca. Es más pequeño que Renegade, tiene una estética más juvenil y estrena una novedad importante para Jeep en el país: es su primer modelo con tecnología híbrida. Además es el más accesible: el precio arranca desde $41.990.000.
La presentación se realizó en Purmamarca, desde donde emprendimos el recorrido hacia las Salinas Grandes. El trayecto permitió poner a prueba algunos atributos en un escenario muy diferente al de la ciudad, con curvas, pendientes, cambios de ritmo y condiciones de manejo que exigen más que un simple desplazamiento urbano.
La primera impresión es que el Avenger conserva el ADN de Jeep, pero mucho más fresco. Tiene detalles reconocibles de la marca y un tamaño que lo vuelve práctico para el día a día. Su hábitat natural no es la montaña, pero puede desenvolverse con soltura.
Un Jeep más chico, moderno y económico
Con 4,08 metros de largo, 1,78 metros de ancho, 2,56 metros de distancia entre ejes y el baúl es de 364 litros, Avenger se ubica en el segmento de los SUV chicos, por debajo del Renegade, que hasta el momento era la entrada de gama al mundo Jeep.
El diseño mantiene los rasgos tradicionales de Jeep con la parrilla con las siete barras verticales, aunque tiene detalles más contemporáneos. En la versión Limited, la tope de gama, suma iluminación.
Los faros son estilizados, los paragolpes más voluminosos y los pasarruedas tienen protecciones de carrocería cumplen una función práctica, ya que cuidan algunas zonas frente a pequeños golpes o roces del uso cotidiano.
De perfil, el Avenger se ve compacto, con una altura más mucho menor si se compara con Renegade, que es más cuadrado y alto, y más proporcionado que lo hace más cercano a un auto. Según la versión, ofrece llantas de aleación de 16, 17 o 18 pulgadas.
La parte trasera se completa con luces que mantienen su dibujo en forma de X, las cuales se iluminan en dos partes. También aparecen los pequeños detalles escondidos que Jeep denomina easter eggs, guiños a la historia de la marca que forman parte de su identidad.
Cómo es por dentro el Avenger
Con espacio para 5 pasajeros, aunque reducido atrás, el diseño interior es moderno. El tablero cuenta con la pantalla de instrumentos y la de infoentretenimiento de 7 y 10 pulgadas respectivamente, pero hay funciones que se pueden realizar con "comandos físicos", algo que todavía es valorado.
En general busca transmitir una sensación de calidad superior a la que podría esperarse de un SUV de entrada a la marca, con espacios bien organizados, aunque predominan las superficies duras en el tablero y puertas. Ofrece conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto.
En la versión tope de gama tiene iluminación ambiental en ocho colores y, en la versión Limited, techo solar eléctrico. La gama ofrece distintas terminaciones de tapizados y otros elementos de confort, de acuerdo con el nivel elegido.
El primer Jeep híbrido de la Argentina
La principal novedad mecánica del Avenger es que estrena en Jeep una tecnología híbrida ligera de 12 voltios en el mercado argentino.
Toda la gama utiliza el motor T200 de Stellantis, un naftero de tres cilindros, 1.0 litro turbo, que entrega 120 CV y 200 Nm de torque. Está asociado a una transmisión automática CVT con siete relaciones y tracción delantera.
Es importante aclarar el tipo de hibridación. El sistema mild hybrid se compone con un pequeño motor eléctrico que asiste al propulsor de combustión en determinadas condiciones y ayuda a mejorar la eficiencia. No es un híbrido convencional que pueda desplazarse durante un trayecto utilizando únicamente electricidad, ni necesita enchufarse para cargar una batería de tracción.
La asistencia eléctrica busca optimizar el funcionamiento del conjunto, aportar respuesta en determinadas situaciones y reducir el consumo respecto de una configuración equivalente sin esa tecnología. El resultado depende del recorrido, el estilo de conducción y las condiciones de uso.
El motor es relativamente pequeño para un SUV Jeep, pero para un vehículo de este tamaño y orientación urbana es suficiente.
Cómo se comporta en ruta y montaña
El recorrido desde Purmamarca hasta Salinas Grandes fue la oportunidad de comprobar cómo se desenvuelve el Avenger cuando el camino empieza a exigir más.
La ruta de montaña con curvas, pendientes y sectores en los que hay que administrar el acelerador para mantener un ritmo de marcha adecuado, tiene sus exigencias para este modelo con motor chico. Además, no es lo mismo conducir en una avenida que avanzar por un trazado sinuoso.
En este contexto, cuando se necesitó acelerar más y una mejor respuesta, el conjunto recurrió a las revoluciones para sostener el ritmo. No es un motor de gran cilindrada ni pretende ofrecer las prestaciones de un SUV deportivo, sino que su planteo está orientado a una respuesta suficiente para el uso cotidiano.
La asistencia híbrida ligera suma su aporte en determinadas fases de funcionamiento, aunque no transforma al Avenger en un vehículo eléctrico ni reemplaza la necesidad de contar con potencia proveniente del motor naftero durante las exigencias de la ruta.
Tal como su propuesta lo indica, el Avenger no es un todoterreno tradicional con tracción integral. Su configuración es de tracción delantera, por lo que conviene distinguir entre su estética aventurera y sus capacidades reales fuera del asfalto. Sin embargo, cuenta con una altura libre al suelo de hasta 221 milímetros, ángulos de ataque y salida favorables para su categoría y recursos electrónicos que ayudan a adaptarse a distintas superficies.
El sistema Selec-Terrain permite elegir entre los modos Normal, Sport y All Terrain, que modifican la respuesta del acelerador, la transmisión y el control de tracción. También incorpora control de descenso en pendientes, una función útil cuando el camino presenta una bajada pronunciada.
Estas características le permiten afrontar caminos de dificultad moderada con más recursos que un auto convencional.
Equipamiento y seguridad, uno de sus argumentos
Todas las versiones incluyen seis airbags, pantalla multimedia de 10 pulgadas y un paquete de asistencias a la conducción.
Entre los sistemas disponibles se encuentran el frenado autónomo de emergencia, la alerta y asistencia para mantener el carril y el reconocimiento de señales de tránsito.
La versión Longitude agrega, entre otros elementos, control de velocidad crucero adaptativo y monitoreo de punto ciego. En la Limited, la más equipada, se suman el sistema de asistencia a la conducción con centrado de carril y cámaras con visión de 360 grados.
También puede incorporar faros Matrix LED, que adaptan la iluminación a distintas condiciones de circulación, y techo solar eléctrico. Otra particularidad de la propuesta es la integración de ChatGPT en los servicios conectados, que permite interactuar por voz para realizar consultas y acceder a determinadas funciones.
Este equipamiento es relevante porque el Avenger no pretende ser solamente un SUV barato dentro de Jeep. Busca ofrecer un paquete tecnológico capaz de competir en una categoría donde los consumidores valoran cada vez más las ayudas a la conducción, la conectividad y los elementos de confort.
Cuánto cuesta el Jeep Avenger en la Argentina
El nuevo SUV se comercializa en tres versiones: Altitude, Longitude y Limited. Los precios oficiales anunciados para el lanzamiento son los siguientes:
- Jeep Avenger Altitude T200 MHEV: $41.990.000.
- Jeep Avenger Longitude T200 MHEV: $44.660.000.
- Jeep Avenger Limited T200 MHEV: $47.610.000.
La gama se posiciona por debajo del Renegade y busca atraer a un público que quiere acceder a la marca con un presupuesto más acotado, sin renunciar a una carrocería SUV, transmisión automática y tecnología electrificada.
El precio de entrada lo coloca en una zona competitiva del segmento B-SUV, donde también participan algunos modelos como los siguientes:
- Volkswagen Tera: desde $38.433.250 hasta $48.881.950
- Honda WR-V: $43.490.000
- Renault Kardian: desde $40.430.000 hasta $49.910.000
La comparación debe hacerse entre versiones con equipamiento y transmisión equivalentes, ya que las diferencias de configuración pueden modificar bastante los valores.
Para Jeep, el Avenger representa una oportunidad de ampliar su base de clientes. Su tamaño y su estilo pueden resultar atractivos para quienes priorizan el uso urbano, mientras que la identidad de marca suma un componente emocional que no siempre aparece en la elección de un vehículo.
La conclusión después del recorrido
El lanzamiento del Jeep Avenger en Purmamarca tuvo un escenario que permitió mostrar dos facetas del modelo: su orientación urbana y su capacidad para acompañar una escapada por caminos de montaña.
El diseño es uno de sus puntos fuertes. Es compacto, juvenil y moderno, pero mantiene los rasgos clásicos de Jeep.
La mecánica también marca un cambio para la marca en la Argentina. El motor 1.0 turbo de 120 CV, asociado a la tecnología híbrida ligera y a la caja automática, apuesta por la eficiencia antes que por las grandes prestaciones. En un vehículo de estas dimensiones, es una combinación eficiente, aunque en la montaña se necesita acelerar y sostener el ritmo en una pendiente con más exigencia.
El recorrido hasta Salinas Grandes permitió comprobar que el Avenger no está pensado exclusivamente para circular por la ciudad: su despeje, los modos de conducción y el control de descenso amplían sus posibilidades. De todos modos, su configuración de tracción delantera lo ubica en el terreno de los SUV compactos con aptitudes para caminos variados, no en el de los todoterrenos más extremos.
El Jeep Avenger es, sobre todo, una nueva puerta de entrada a la marca. Un SUV más chico y accesible, con una estética que conserva el ADN Jeep, un motor de consumo cuidado y un equipamiento moderno. Su desafío será conquistar a quienes buscan un vehículo práctico para todos los días, pero que también les permita salir de la rutina y disfrutar de un camino como el que une Purmamarca con las Salinas Grandes.