El Rolls-Royce de Noel Gallagher sale a subasta: cuánto puede costar el icónico auto
El Rolls-Royce Silver Shadow II de Noel Gallagher, símbolo del ascenso meteórico de Oasis en los años 90, saldrá a subasta el próximo 14 de noviembre en Birmingham, Inglaterra. El modelo de 1978 tiene un precio estimado de entre 25.000 y 30.000 libras esterlinas, equivalente a unos u$s32.000 y u$s38.500.
La subasta estará a cargo de Iconic Auctioneers. Se realizará en el NEC Classic Motor Show, durante el evento Iconic Sale.
Pero este no es un Rolls-Royce más. El vehículo carga con una historia que atraviesa el britpop, la cultura británica de los 90 y uno de los momentos políticos más fotografiados de esa década.
El regalo que marcó el triunfo de Oasis
Noel Gallagher, compositor y guitarrista de Oasis, repetía un deseo desde hacía tiempo: quería un Rolls-Royce color chocolate. Para él, ese auto representaba la confirmación definitiva de que Oasis había alcanzado el éxito, el símbolo tangible de haber conquistado la industria musical británica.
Alan McGee escuchaba. El fundador del sello Creation Records había descubierto a Oasis en 1993 y sabía lo que ese deseo significaba.
En 1995, mientras el álbum (What's the Story) Morning Glory? impulsaba a la banda a la cima de la popularidad, McGee compró el Silver Shadow en secreto. Lo entregó como regalo durante una fiesta de Navidad de ese mismo año.
Gallagher recibió el obsequio con la ironía que lo caracteriza. Mientras a su hermano Liam le habían regalado un Rolex, él se había quedado con un Rolls-Royce. La diferencia, bromeó, era simple: él no sabía manejar y Liam no sabía leer la hora.
El auto salió de fábrica en color Chestnut, un tono castaño intenso, con tapizado Champagne. Fue matriculado el 9 de octubre de 1978.
La postal que inmortalizó al Rolls-Royce en Downing Street
El 30 de julio de 1997, el Rolls-Royce de Gallagher protagonizó uno de los episodios más recordados de la era Cool Britannia. Ese día, el músico llegó en el vehículo junto a su entonces esposa, Meg Matthews, y Alan McGee con Kate Holmes a una recepción organizada por Tony Blair.
El encuentro se realizó en el número 10 de Downing Street, la residencia oficial del primer ministro británico. Las imágenes de Gallagher saludando a Blair se convirtieron en una postal instantánea de la época.
Esa recepción simbolizó el momento en que la música britpop alcanzó su máximo reconocimiento político y cultural, cuando el gobierno laborista de Blair intentaba asociarse con el movimiento artístico que definía a la juventud británica de los 90.
Oasis estaba en el centro de ese movimiento. El Rolls-Royce chocolate, que había nacido como símbolo personal del éxito de Gallagher, terminó siendo parte de una imagen colectiva mucho más amplia.
La historia del auto antes y después de Noel Gallagher
Antes de llegar a manos del músico, el Rolls-Royce había pertenecido a Clive Ross-Field. Él lo conservó desde 1980 durante aproximadamente 15 años.
La documentación del vehículo incluye un antiguo permiso de circulación a nombre de Oasis Music y Noel Gallagher, con la firma del compositor. Después de su etapa vinculada al líder de Oasis, el auto dejó de utilizarse.
En 2012, pasó a manos de su actual propietario. Desde entonces, el Silver Shadow se mantuvo guardado bajo techo y recibió distintos trabajos de conservación.
Entre las intervenciones realizadas se encuentran: el repintado en su color original Chestnut, la renovación completa del techo y las alfombras, y la instalación de neumáticos de banda blanca que respetan la estética de época.
El Silver Shadow que cambió la filosofía de Rolls-Royce
Más allá de su vínculo con Gallagher, el Silver Shadow representó un cambio técnico importante para la marca británica. Se convirtió en el primer Rolls-Royce de producción con carrocería monocasco, una solución que integra la estructura y la carrocería en una misma unidad, abandonando el tradicional chasis separado.
El modelo también marcó un giro en la filosofía de Rolls-Royce. Estaba pensado para propietarios que quisieran conducir sus propios autos, sin resignar el confort característico de la marca.
La evolución Silver Shadow II incorporó modificaciones clave. Entre ellas: nuevos paragolpes con gomas envolventes, dirección de cremallera para mayor precisión, y ajustes en la suspensión delantera que mejoraron la estabilidad.
El vehículo que Gallagher recibió en pleno éxito de Oasis combina el interés por los autos clásicos con una historia que excede lo automotor. Forma parte del imaginario musical de los años 90, de la cultura britpop y de un momento político y cultural específico del Reino Unido.
La subasta del 14 de noviembre no solo pondrá a la venta un Rolls-Royce de 1978. Pondrá a la venta un símbolo de una época irrepetible.