Los 10 autos 0 km que menos nafta consumen en Argentina: cuánto gastan cada 100 km
Los modelos más eficientes del mercado argentino combinan motores nafteros y eléctricos. El ranking compara cuánto combustible gastan cada 100 km
El consumo de combustible es uno de los aspectos que más inciden en el costo de mantener un auto. En noviembre de 2026, el mercado argentino ofrece distintas alternativas para quienes buscan reducir el gasto de nafta, entre ellas modelos híbridos y vehículos con motores convencionales de bajo consumo.
Entre las opciones con mejores registros aparecen vehículos de Toyota, Honda, DS, Suzuki, Citroën y MG. Algunos necesitan menos de cinco litros de combustible para recorrer 100 kilómetros en ciclo mixto, de acuerdo con los consumos informados para sus respectivas motorizaciones.
Los 10 autos que menos combustible consumen en Argentina
A partir de una comparación de los consumos declarados para modelos comercializados en el país, estos son diez vehículos que se destacan por su eficiencia:
Los registros muestran la presencia de la tecnología híbrida entre los vehículos con menor consumo declarado. Sin embargo, los resultados también dependen de la motorización, la transmisión y el procedimiento de medición utilizado.
Cómo se mide el consumo de combustible de un auto
Para comparar el rendimiento de distintos modelos es importante observar qué tipo de medición se utiliza. En Argentina, la etiqueta de eficiencia energética vehicular informa el consumo específico de combustible y las emisiones de dióxido de carbono (COâ).
Según la Secretaría de Energía, los datos de esa etiqueta se obtienen mediante ensayos realizados de acuerdo con la norma IRAM/AITA 10274-1. Este procedimiento establece la metodología para medir el consumo de combustible y las emisiones de los vehículos livianos.
La información permite conocer los resultados en distintos ciclos de conducción: urbano, extraurbano y mixto. Este último es especialmente útil para realizar comparaciones entre modelos, siempre que las cifras correspondan a procedimientos equivalentes.
Los valores corresponden a pruebas de laboratorio y no necesariamente coinciden con el gasto que tendrá cada conductor en el uso cotidiano. El estilo de manejo, el mantenimiento, la carga del vehículo y las condiciones ambientales y geográficas pueden modificar el rendimiento.
Por eso, antes de comprar un auto, conviene revisar la etiqueta o la ficha técnica de la versión específica y comprobar que el consumo informado corresponda a la motorización que se está evaluando.