INVERSIÓN DE U$S800 M

Empresa del grupo Pérez Companc construirá un colosal complejo portuario e industrial en zona clave de Argentina

El complejo alcanzaría una rotación mensual cercana a 1,2 millones de toneladas, convirtiéndolo en un nodo industrial y logístico de escala global
Por Diego Mañas
COMEX - 12 de Mayo, 2026

Molinos Agro, uno de los mayores procesadores de soja de la Argentina y brazo agroindustrial del grupo Pérez Companc, dio un paso formal para instalar un nuevo complejo portuario-industrial en Timbúes, Santa Fe. La iniciativa, valuada en u$s800 millones, fue presentada ante la comuna y ya cuenta con una ordenanza que habilita el cambio de uso del suelo y la creación de un Subdistrito Portuario Especial.

Si bien este movimiento responde a un "anteproyecto en evaluación", como lo llaman en la empresa agroindustrial, desde la comuna santafesina es presentado como un emprendimiento de "escala mundial". Timbúes ya aprobó la Ordenanza 051/2026 y fijó plazos concretos para el inicio de obras.

Un complejo industrial de escala global que modificaría el mapa agroexportador

El anteproyecto presentado por Molinos Agro describe un complejo de dimensiones excepcionales incluso para los estándares del Gran Rosario, la región que concentra la mayor capacidad de procesamiento de soja del planeta. El plan contempla la construcción de tres líneas de molienda con capacidades individuales que van de las 12.000 a las 15.000 toneladas diarias, un volumen que por sí solo ubicaría al emprendimiento entre los más grandes del mundo. A eso se suma un sistema de almacenamiento capaz de alojar alrededor de un millón de toneladas de granos y subproductos, dos muelles aptos para buques Panamax y Neopanamax, un muelle adicional para barcazas y una central de cogeneración eléctrica de 55 megavatts destinada a abastecer la operación industrial.

La comuna de Timbúes, al aprobar la Ordenanza 051/2026, sostuvo que si se ejecutaran todas las etapas previstas, el complejo alcanzaría una rotación mensual cercana a 1,2 millones de toneladas. Esa cifra, de concretarse, lo convertiría en un nodo industrial y logístico de escala global.

El proyecto también incluye una planta de tratamiento de aguas y efluentes y toda la infraestructura complementaria necesaria para operar en forma integrada con el sistema portuario del Paraná.

La letra chica de la ordenanza: obligaciones, plazos y aportes locales

Mediante la aprobación del anteproyecto, la comuna fijó una serie de obligaciones que la empresa deberá cumplir si decide avanzar con la inversión. Entre ellas se establece que las obras deberán comenzar dentro de los 24 meses posteriores a la obtención de todas las autorizaciones provinciales y nacionales necesarias, y que la primera etapa del complejo deberá entrar en funcionamiento dentro de los tres años desde el inicio de los trabajos. También se exige la generación de al menos 350 puestos de trabajo directos en la etapa operativa.

Además, la ordenanza incorpora compromisos de infraestructura y aportes económicos. Molinos Agro deberá ejecutar:

  • Mejoras viales por más de tres kilómetros, incluyendo una nueva traza destinada a ordenar el tránsito pesado
  • Una donación educativa de u$s100.000
  • La adquisición de un inmueble comunal por u$s1,1 M
  • La creación del Subdistrito Portuario Especial, con una altura máxima de 65 metros para las instalaciones

El contexto empresarial: expansión en Santa Fe y un antecedente reciente

El avance sobre Timbúes se inscribe en una estrategia más amplia de Molinos Agro para reforzar su presencia en el corazón del sistema agroexportador argentino. La empresa ya opera el complejo industrial y portuario de San Lorenzo, donde procesa soja y girasol y desde donde embarca cerca del 90% de sus exportaciones. En diciembre pasado, la compañía inauguró una ampliación de su capacidad de molienda de girasol tras invertir u$s12 M, lo que le permitió alcanzar un procesamiento anual de 500.000 toneladas y superar el 10% de la participación nacional en esa oleaginosa.

Molinos Agro, que ya cuenta con una capacidad de molienda de soja cercana a los seis millones de toneladas anuales, también había intentado expandirse mediante la adquisición de activos de Vicentin, pero quedó fuera del proceso. El proyecto en Timbúes aparece como una alternativa para crecer en capacidad propia y consolidar su posición en un mercado global donde la competencia por eficiencia logística y escala industrial es cada vez más determinante.

Una inversión que entusiasma a la comuna, pero que la empresa aún no confirma

El contraste entre el entusiasmo de la comuna y la cautela de la empresa es uno de los elementos centrales del caso. Timbúes presentó el proyecto como un hito histórico y destacó su potencial para transformar la economía local, pero Molinos Agro insiste en que se trata de un anteproyecto en evaluación. La aclaración no invalida la presentación ni el interés real de la compañía, pero obliga a matizar la lectura del anuncio y a evitar conclusiones apresuradas.

Qué falta para que el megaproyecto se convierta en obra

Para que el complejo avance hacia la etapa de construcción, Molinos Agro deberá obtener aprobaciones ambientales y portuarias de los gobiernos provincial y nacional, definir un cronograma financiero para una inversión que se ejecutaría por etapas y, sobre todo, tomar la decisión corporativa de avanzar con un desembolso de u$s800 M en un contexto económico volátil. Solo entonces comenzaría a correr el plazo de 24 meses fijado por la ordenanza para iniciar las obras.

Este megaproyecto de Timbúes tiene la escala suficiente como para alterar el equilibrio del sistema agroexportador argentino y reforzar la posición de Molinos Agro en el mercado global de harinas y aceites. La comuna ya hizo su parte y habilitó el desarrollo. La empresa presentó un anteproyecto exhaustivo y avanzó en los trámites necesarios. Pero la decisión final todavía no está tomada, pero en el sector agroexportador confirman que en las próximas semanas podría haber movimientos que confirmen esta inversión.

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