Explotan compras por Shein y Temu y las importaciones vía courier marcan récord mensual en 6 años
Los últimos registros oficiales dan cuenta de un fenómeno explosivo: las ventas del "puerta a puerta" desde los portales chinos hacia los hogares argentinos crecen a un ritmo excepcional, que no se frena con el paso de los meses.
El panorama del consumo en Argentina está atravesando una transformación estructural que se refleja con nitidez en las estadísticas oficiales.
Lo que comenzó como una tendencia incipiente de compras minoristas en el exterior se ha convertido en un fenómeno de masas que no parece encontrar techo.
Según los últimos datos procesados por la consultora Analytica -dirigida por el economista Ricardo Delgado- en base a cifras del INDEC, las importaciones vía courier han alcanzado niveles históricos en lo que va de 2026.
Para tomar dimensión del salto: sólo en el mes de mayo de 2026, el volumen de importaciones por esta vía ascendió a los u$s115 millones.
Si se observa la serie histórica, este valor representa el punto más alto de los últimos seis años, superando con creces los picos registrados a mediados de 2022 y dejando muy atrás los niveles deprimidos de 2023 y 2024, cuando las restricciones y la situación económica mantenían el flujo por debajo de los u$s40 millones mensuales.
Este crecimiento exponencial tiene nombres propios en el imaginario del consumidor: Shein y Temu. Estas plataformas ya aceitaron sus mecanismos de logística para que el paquete llegue directamente a la puerta de las casas, sorteando las barreras que históricamente desincentivaban el "puerta a puerta".
En lo que va del año, el acumulado hasta mayo ya suma unos impactantes u$s518 millones.
El impacto de Shein y Temu en el mostrador local
Este flujo masivo de divisas destinadas al consumo minorista en plataformas como Shein y Temu encendió todas las alarmas en el mercado interno.
Los comerciantes se sintieron obligados a dar una respuesta concreta y más o menos agresiva para no perder definitivamente la billetera del consumidor argentino.
El comercio pequeño y mediano registró una caída interanual del 3,2% durante abril, y una contracción del 1,3% contra marzo, con retrocesos en seis de los siete rubros relevados por la CAME.
El leve repunte en el comercio "online" no pudo compensar la malaria en los locales tradicionales que están en los shoppings o dan a la calle.
Mientras los usuarios celebran el acceso a una variedad infinita de productos a precios competitivos, la otra cara de la moneda se vive en los centros comerciales y locales de cercanía.
Los comerciantes locales, especialmente en los rubros de indumentaria, calzado y pequeños artículos de electrónica, advierten sobre una competencia que consideran desigual.
El "efecto Temu" no solo es una cuestión de precio, sino de escala. Para un pequeño fabricante de ropa local, es imposible competir con los costos de producción y la velocidad de rotación de las plataformas globales.