Por qué Argentina tuvo que comprarle trigo de Paraguay por primera vez en la historia
Según el informe de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), al cierre de junio de este año Paraguay registró por primera vez en su historia una exportación de trigo con destino a la Argentina, por un volumen de 672 toneladas.
"Por primera vez Paraguay embarcó 672 toneladas de trigo a Argentina", destacó la Lic. Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de Capeco, al presentar el informe del gremio exportador.
Se trata de un volumen menor si se lo compara con los grandes números del comercio granario regional, pero inédito, ya que hasta ahora, la Argentina jamás había figurado como comprador de trigo paraguayo, y Paraguay nunca había vendido trigo a un país que, históricamente, fue uno de los graneros del mundo.
Por qué un gigante productor le compra trigo a un país que casi no lo cultiva
La clave para entender esta operación no pasa por la disponibilidad física de trigo en la Argentina, que viene de cosechar un volumen récord, sino por la calidad de esa mercadería. Un especialista en comercio exterior de granos consultado por este medio lo resumió así: "Compran no solamente por una cuestión de abastecimiento, sino también porque están buscando calidad. En Argentina la calidad fue muy mala y necesitan materia prima para generar harina".
El mismo especialista recordó un antecedente de hace más de una década, cuando la Argentina también debió recurrir a mercados externos ante la escasez de trigo apto para molienda: "En 2013 Argentina se quedó sin trigo y algunos molinos intentaron generar operaciones para importar a Uruguay, que fue impedido". La comparación resulta elocuente, ya que lo que en 2013 fue vetado por decisión oficial, hoy se concreta sin mayores sobresaltos regulatorios.
La posibilidad de recurrir a trigo importado ya había sido planteada meses atrás por la propia industria molinera argentina. El presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, había advertido que, pese a que la cosecha argentina de trigo 2025/26 alcanzó un récord histórico de 27,9 millones de toneladas, el sector no lograba originar mercadería suficiente para sus necesidades.
"Algunas empresas molineras solicitaron permiso al Senasa para poder importar trigo", señaló Cifarelli en su presentación durante el congreso "A Todo Trigo", organizado por la Federación de Acopiadores en Mar del Plata. Y definió la situación con una frase que quedó instalada en el sector: "Se nos está haciendo muy difícil originar trigo: es la paradoja de la abundancia".
Esa paradoja se explica por el comportamiento comercial de los productores, puesto que en un escenario de precios poco atractivos, buena parte de quienes cosecharon trigo prefirió no vender y priorizó la comercialización de otros cultivos para hacerse de liquidez. El resultado es que, aun con una cosecha récord, la mercadería con tenor proteico adecuado para uso panadero no siempre llega a los molinos en la cantidad y calidad que la industria necesita.
Los otros cultivos priorizados por los productores fueron:
- Maíz
- Soja
- Girasol
El rol de Brasil y el peso marginal de Argentina en compras paraguayas
El nuevo destino argentino convive con una estructura de exportación paraguaya donde Brasil concentra, con enorme diferencia, la demanda del cereal. De las 602.728 toneladas exportadas por Paraguay en la zafra 2025, Brasil adquirió 598.920 toneladas, es decir, el 99% del total. El 1% restante quedó distribuido entre Bolivia, Argentina y Uruguay, que en conjunto sumaron 3.808 toneladas.
El informe de Capeco también destaca que los envíos de trigo de la zafra 2025 acumulan un incremento del 30% respecto de igual período de la campaña anterior, lo que equivale a 137.670 toneladas adicionales colocadas en el exterior.
Precios regionales que tampoco ayudan a destrabar la oferta
El propio mercado interno argentino refleja esta tensión. El trigo argentino sigue cotizando con un descuento de entre 25% y 26,5% respecto del valor de referencia en el estado brasileño de Paraná, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, que además estima en unos 8,0 millones de toneladas el remanente de trigo 2025/26 que todavía resta comercializar antes del ingreso de la nueva cosecha, en diciembre próximo.
Esa combinación —precios bajos para el productor, mercadería retenida y déficit de calidad panadera— es la que explica que, en simultáneo, la Argentina tenga trigo de sobra en términos físicos y necesite, aun así, salir a buscar partidas puntuales en el exterior.
Un riesgo climático que puede repetir el escenario en la próxima campaña
De cara a la campaña 2026/27, distintos pronósticos climáticos de largo plazo anticipan lluvias superiores a las normales en el sur de Brasil durante el segundo semestre del año, un fenómeno que también alcanzaría a la zona pampeana argentina y a Uruguay. Ese tipo de condiciones favorece la aparición de granos brotados y enfermedades como el fusarium, que inutilizan el trigo para uso panadero.
En ese contexto, la compra de 672 toneladas paraguayas, un volumen ínfimo frente a los millones de toneladas que mueve la Argentina cada campaña, funciona más como señal que como solución estructural. Pero es una señal que marca un antes y un después en el comercio bilateral, donde por primera vez, un país sin tradición exportadora en trigo le vendió el cereal a uno de los grandes productores mundiales.