Volatilidad cambiaria: los ganadores y perdedores de la suba del dólar
La profundización de la estrategia oficial para calmar la crisis cambiaria tendrá ganadores y perdedores.Es de es prever que recrudecerá la denominada "bicicleta financiera"Â y se enfriará la economía real pero, al mismo tiempo, se revitalizarán las exportaciones, sobre todo las agroindustriales.
Desde lo financiero, las Letras del Banco Central (Lebac) rendían por encima del 40% en el mercado secundario. Es decir, casi el doble de la inflación proyectada por el propio "mercado"Â para este año.
El 15 de mayo vencen 680.000 millones que están puestos en ese instrumento, pero en el Gobierno estiman que no es un riesgo, dado que los inversores no desarmarían esas posiciones por el alto retorno que reciben, indicó eLa Voz.
Ese enfriamiento significará una baja del consumo y de la demanda de empleo.
En tanto, el Gobierno ratificó la pauta del 15% para las negociaciones paritarias, cuando la expectativa de inflación supera el 22 por ciento. Los grandes gremios tienen poder de fuego para disparar la "cláusula de revisión"Â, pero otros sectores no. Más complicados están, todavía, quienes no están registrados.
En ese contexto, la escalada de las tarifas de los servicios públicos (como luz, gas, agua y transporte) y los combustibles determinará la caída del poder de consumo del salario real, lo que se sumará a la devaluación del 17,75% del peso, acumulada desde enero.
Esa devaluación beneficiará a la producción agrícola y acopiadores que tienen "pisada"Â parte de la cosecha de soja, por unos u$s5.000 millones a la espera de que también cayeran las retenciones a las exportaciones, que vienen bajando de a medio punto porcentual por mes.
En paralelo, la caída del consumo impactará en las empresas, tanto del sector comercial como industrial. Y eso se sumará al encarecimiento del crédito debido al alza de hasta el 40% de la tasa de referencia que establece el Banco Central.
La convulsión financiera les pegará de lleno a los insumos importados o a los precios alineados con el mercado internacional y uno de los más sensibles es el petróleo que, además, viene aumentando de valor en dólares. Esto, como contrapartida, puede alentar el consumo de bienes nacionales.
Las petroleras aplicarán en breve un alza en los precios de sus combustibles, que estaría entre el 5% y el 7%. Si eso ocurre, habrá rebote en los alimentos de la canasta básica, dado que el 95% de ellos se traslada en camiones.
Para evitar que la inflación se dispare, el Gobierno también tomó la decisión de acelerar la reducción del gasto público. En principio, recortará 30 mil millones de pesos en gastos de capital en obras.
El sector agropecuario saldrá fortalecido con el nuevo valor del dólar en función de que su producción tiene destino de exportación. También, los agroexportadores.
Con mejores precios de la soja y tipo de cambio más alto, puede haber un efecto derrame de esa mejoría en las regiones productivas.