En medio de la tensión cambiaria, el Gobierno eligió un escenario empresario amigo para defender su plan económico

Marcos Peña, Dante Sica y Javier Iguacel usaron la tribuna de un evento empresario para defender el acuerdo con el FMI y la reducción del déficit fiscal
En medio de la tensión cambiaria, el Gobierno eligió un escenario empresario amigo para defender su plan económico

En lo que por ahora puede ser catalogada como la peor semana que los mercados le “regalaron” al presidente Mauricio Macri desde que comenzó la crisis de la devaluación y la caída de la credibilidad en su gestión, parte del gabinete del Gobierno eligió un escenario empresario amigo para salir a defender su plan económico.

Dos ministros y el Jefe de Gabinete participaron de una nueva edición del Council Of Américas que organizó la Cámara Argentina de Comercio (CAC) con la tarea de sostener los lineamientos del plan de ajuste negociado con el FMI.

Los lineamientos políticos estuvieron a cargo de Marcos Peña, mientras que los ministros de Producción, Dante Sica, y de Energía, Javier Iguacel detallaron la estrategia para mejorar los números oficiales, promover mayores inversiones y terminar con la inestabilidad y la volatilidad que los mercados vienen generando al país.

Aunque con matices, los tres hicieron incapié en que, mas allá de la actual coyuntura de corrida cambiaria y falta de respaldo de los mercados, la reducción del déficit fiscal es el principal cambio estructural a defender.

También el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se sumó a esta “patriada” en su discurso inicial llevado adelante en uno de los salones principales del hotel Alvear de Recoleta.

“Los cambios estructurales llevan tiempo, pero lo importante es el rumbo”, dijo antes de que Peña también apuntara a la necesidad de defender la gobernabilidad y la institucionalidad y defender la consolidación de una meta fiscal del 1,3% para el año próximo. “No vamos a minimizar los miedos que genera la volatilidad, la incertidumbre pero vamos a hacer todo lo que haga falta para salir adelante, con más república, más democracia, integración al mundo, competencia, reglas de juego claras, inversión y una Argentina más federal y con un enorme futuro”, sostuvo el jefe de Gabinete.

También puso énfasis en el anuncio hecho por el propio Macri el pasado miércoles sobre la reformulación del acuerdo con el FMI como una decisión tomada “frente a las dudas que hay con el plan financiero del año que viene”. Si bien aclaró que el convenio con el organismo financiero internacional “no viene a resolver los problemas”, destacó que gracias a ese acompañamiento “pudimos ir reduciendo nuestras vulnerabilidades”.

Igualmente, Peña dejó en claro que la salida a la crisis debe ser también consensuada con el resto de los actores políticos. “Debemos poder acordar con toda la dirigencia para no usar más atajos mágicos como fórmula para resolver problemas coyunturales”, señaló uno de los funcionarios más cuestionados en la actualidad. De todos modos, y aunque sin nombarlos en su discurso también dejó en claro que hay sectores con los que no existen chances de acordar como el kirchnerismo.

“Si retomamos el camino anterior seguiremos administrando un país acostumbrado a buscar en el fracaso la justificación de los fracasos del presente, afecto a las teorías conspirativas, que miraba para atrás”, advirtió.

Admitió más tarde que la economía tiene “vulnerabilidades” y recordó que la Argentina es el país que más veces ha violado sus contratos internacionales, que más veces ha mentido y engañado al resto y que demuestra una y otra vez que no está dispuesto a buscar el equilibrio fiscal para depender de sus recursos.

Mas adelante hizo un repaso de las turbulencias internacionales que también afectan la estabilidad argentina y en el ámbito doméstico resaltó la causa de los cuadernos de las coimas como “fruto de otra política que tomó el Gobierno como es la de ir hacia una justicia independiente, con un Estado que pone metas para eliminar la corrupción”.

A su turno, Dante Sica se refirió a los temas que desde su ministerio se trabajan para superar los principales escollos que, según su visión, le impiden a la Argentina ser un país competitivo. Destacó que el objetivo es continuar profundizando el paquete de reformas estructurales que, según su visión, el Gobierno ya puso en marcha.

Recordó como parte de este plan la rebaja impositiva, la eliminación de tributos distorsivos como el del cheque o Ingresos Brutos. También la sanción de importantes leyes para las pymes y los emprendedores y la eliminación de una gran cantidad de regulaciones y burocracia estatal. También, la reducción de las retenciones y del costo laboral no salarial y la simplificación de la burocracia estatal.

“Nuestra meta es tener una Argentina más competitivia, integrada al mundo y sustentable”, sostuvo ante los empresarios que se dieron cita en el Council durante toda la mañana del jueves.

Agregó que el principal problema del país es que ha perdido “el sendero de la expansión”, que viene sufriendo “décadas de inestabilidad macro”, con un mercado informal del30% y una “muy vulnerable  capacidad institucional”.

Con este escenario, Sica le dijo a los hombres de negocios que, mas allá del precio actual del dólar o del riesgo país, el rumbo del Gobierno se orienta e corregir la macro mediante reformas estructurales.

“Hay que trabajar sobre la competitividad sistémica para incrementar la inversión”, resumió Sica para quien la estabilidad del tipo de cambio puede durar algunos años para luego diluir sus efectos sino se llevan a cabo las reformas estructurales.

“Tenemos empresas viables e inviables, no sectores”, les dijo a los empresarios, admitiendo que gran parte de ese problema es generado por el propio Estado.
En este punto, hizo referencia a la necesidad de reducir el déficit fiscal. “En los últimos 70 años, sólo tuvimos equilibrio fiscal algunos pocos años. En el resto nos endeudamos, emitimos, generamos inflación, todo lo cual se combate con la baja del déficit fiscal”.

Sica enumeró algunas de las medidas que ya se tomaron como una baja de la presión fiscal, el traslado de recursos a las provincias y el freno a nuevas subas de impuestos. “Es el camino a recorrer. No hay otro”, se entusiasmó el ex titular de la consultora Abeceb. Destacó además el congelamiento a la emisión monetaria para financiar al sector público, a la que consideró como la principal fuente de inflación que es la emisión monetaria.

Es más, mientras en las casas de cambio y en los bancos el precio del dólar parecía no tener techo, tuvo tiempo para considerar que el tipo de cambio actual “ya eliminó el atraso y la corrección de precios relativos que nos va a permitir terminar con los déficit de cuenta corriente y fiscal”.

Tuvo tiempo también para adelantarse al discurso de su par de Energía al entender que dentro de tres años la Argentina tendrá la energía más barata de la región y poner el foco en desarrollar un programa exportador que le permita al país abrirse a los mercados para triplicar las ventas al exterior en el 2030.

Como Peña, también pidió diálogo y resaltó las mesas sectoriales organizadas por el Gobierno para debatir intereses, problemas comunes y buscar las soluciones de corto plazo mientras maduran las reformas estructurales. “El camino del desarrollo es largo, sinuoso y a veces doloroso. Pero para llegar a una economía más abierta, integrada y competitiva, no hay otra salida”, argumentó Sica.

A su turno, el ministro Iguacel, se refirió a las medidas tomadas en su ámbito para usarlas como un motor más del desarrollo de la economía y del sector empresario, además de convertir al país en un fuerte exportador de gas y de petróleo.

De hecho, puso énfasis en el yacimiento de Vaca Muerta como el principal emblema de esta política energética. También recordó la necesidad de seguir desarrollando los recursos no renovables para contar con el 20% de la matriz energética en el 2025 con ese tipo de energía eólica o solar.

“Esto genera buenos precios para el desarrollo de la energía en el país y para poder exportar”, señaló el titular de la cartera energética para quien la inversión privada acompaña muy fuerte a la cadena de valor de esta industria.

A través de un gráfico, hizo un recorrido de los 31 proyectos que se están llevando a cabo en Vaca Muerta, varios de los cuales ya están en producción y el resto en fase piloto y que están a cargo de empresas locales, internacionales y mixtas.

“Desarrollando sólo un sexto de la zona de gas solo de Vaca Muerta, tendremos el consumo de 30 años asegurados y una producción equivalente a los mismos años. Lo mismo ocurre con la producción de petróleo que nos permitirá exportar un millón de barriles diarios durante los próximos tres décadas”, se entusiasmó Iguacel.

“Vaca Muerta ya esta empezando a dar resultados, y con esto vamos a lograr que los argentinos estén mejores y paguen menos por la energía”, agregó el funcionario. “El otro activo que tenemos hoy además de Vaca Muerta, es que supimos cómo desarrollar este yacimiento. Hoy sabemos cómo hacer que sea bueno para todos”, agregó Iguacel.

En este sentido, le pidió a los empresarios que lo escuchaban que se detuvieran a pensar qué hubiese pasado si este proyecto quedara en manos “de los que nos gobernaron antes, de los que se llevaron los bolsos”.

Por eso les aconsejó reflexionar sobre “si queremos volver al populismo o lograr con el trabajo de todos poder decirle a nuestros hijos que alguien cambió la realidad, fruto de haber sabido desarrollar los recursos y volcarlos a la educación”.