Más artículos

Macri en Wall Street: por qué inversores dudan de la economía argentina y temen un acuerdo "light" con el FMI

Macri aún  no despeja temores: el nerviosismo volvió al mercado ante versiones de un "acuerdo light" con el FMI
Tras la semana de euforia en la que parecía que se superaba la turbulencia, volvieron las dudas: cayeron los bonos por versiones de dificultades con el FMI
Por Claudio Zlotnik - Leandro Gabin
25.09.2018 05.45hs Economía

La primera jornada de actividad de Mauricio Macri en Nueva York dejó un sabor agridulce en la comitiva que acompañó al jefe de Estado. A la espera de que finalmente se firme el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, se cortó la racha positiva que habían mostrado los activos financieros argentinos la semana pasada.

En las oficinas de Manhattan donde siguen de cerca la suerte de la Argentina se notaba cierto desaliento con la situación del país. Y algunos operadores responsabilizaban de eso directamente a la Casa Rosada.

Básicamente, por las idas y vueltas en torno a los detalles del próximo acuerdo. El dato que se filtró a la prensa en el sentido de que llegarían u$s20.000 millones adicionales del FMI, que se sumarían a los u$s50.000 millones ya anunciados, había desatado la euforia la semana pasada.

Pero a primera hora de Nueva York, cuando desde la comitiva oficial trascendió que no serían u$s20.000 millones sino "apenas" entre u$s3.000 millones y u$s5.000 millones se pincharon las expectativas. Y, lo más relevante, puso otra vez en duda el escenario financiero de corto plazo.

De hecho, en varios bancos de inversión, locales e internacionales, empezaron a sacar cuentas en base a los escenarios que se abrirían con la opción menos abundante de dólares.

En este contexto, el Banco Central se vio obligado a intervenir en el mercado de divisas, con el objetivo de impedir un nuevo salto del tipo de cambio. En total, se desprendió de u$s120 millones, incluyendo una subasta en la que vendió u$s112 millones. La paridad terminó en $38,18, cuatro centavos por encima del último viernes.

A su vez, los títulos de la deuda registraron bajas de hasta 2,4% en Wall Street. La caída puede no ser importante en términos porcentuales, pero el detalle relevante es que se produce a contramano de los mercados emergentes en los cuales se referencia la Argentina, donde las deudas soberanas registraron alzas. El índice de "riesgo país" que mide el JP Morgan avanzó 3,3%, y otra vez quedó por encima de los 600 puntos (exactamente en 610 unidades).

Mientras tanto, después de la recuperación espectacular de la semana pasada, otra vez las acciones argentinas que cotizan en Wall Street cayeron, algunas hasta la marca de 8,3% (Loma Negra).

Cuando en Nueva York caía la tarde, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue el encargado de confirmar que aún no hay anuncios para festejar. "Todavía no tenemos cerrado el acuerdo. Seguimos conversando y trabajando", dijo.

Apelando a un vocabulario diplomático, añadió: "Estamos llegando al mejor acuerdo posible".

Más temprano, el presidente Macri había dejado, palabras más, palabras menos, la misma indefinición, lo que concretamente da la idea de que la negociación con el Fondo Monetario es más ardua de la imaginada. O la que el propio Gobierno pareció filtrar a través de los medios de comunicación más cercanos a la gestión.

La sensación que quedó en el mercado fue que hubo un quiebre en la racha alcista iniciada días atrás, cuando se había instalado que la Argentina obtendría el apoyo financiero necesario para cumplir con los próximos vencimientos de deuda. Y que Luis Caputo, en el Banco Central, tendría las manos libres para intervenir en el mercado cambiario, si fuera necesario.

El lunes temprano entró en crisis esa expectativa. Hasta que trascendió que la cifra no estaría por encima de u$s5.000 millones adicionales, los bonos de la deuda argentina escalaban en línea con la buena onda del resto de las plazas emergentes.

Al final del día, los papeles de Ecuador, Turquía, y hasta de El Líbano mostraban signos positivos. 

En su contacto con la agencia financiera internacional Bloomberg, Macri aseguró que "no hay ninguna chance" de que la Argentina vuelva a caer en default.

Con la calculadora en mano

Lo cierto es que en el mercado financiero todavía hay muchas dudas acerca del desenlace de las negociaciones entre el Gobierno y el Fondo Monetario. Si bien la semana pasada se creía que era cuestión de horas para el anuncio formal del acuerdo, los mismos funcionarios recalcularon y ahora están poniendo paños fríos.

Mientras tanto, en la City porteña hacen números. Banco Mariva, uno de los más influyentes en el mundillo financiero local, hizo referencia a lo qué se están preguntando por estas horas los inversores.

Por un lado, el tamaño sí importa. No es lo mismo que el acuerdo contemple entre u$s15.000 millones y u$s20.000 millones adicionales, como trascendió la semana pasada, a los entre u$s3.000 millones y u$s5.000 millones que se señalan ahora. ¿Por qué?  

- Si el tamaño de lo acordado llegara finalmente a u$s65.000 millones (adicionales a los u$s15.000 millones del paquete original), los fondos del FMI serían suficientes para cubrir todas las necesidades financieras de 2019 (suponiendo la reinversión total de Letes y Repos bancarios), y todavía quedarían u$s23.300 millones a disposición hasta junio de 2021 

- En ese caso, el dinero del FMI podría cubrir potencialmente alrededor de dos tercios de las necesidades del 2020 y más de un tercio de las necesidades de 2021

"Eso proporcionaría un fuerte incentivo para que la próxima administración (sea quien fuere) se apegue al programa del FMI al asumir el cargo", destacan desde el Mariva.

Por otro lado, si el tamaño de la Stand by Agreement se incrementara a u$s53.000 millones (tan sólo u$s3.000 millones adicionales a lo pautado originalmente hace tres meses), habría fondos adicionales para 2019 pero no cubriría todo lo que hay que pagar. Para peor, habría que buscar los fondos para 2020-21.

Esta diferencia abismal entre tener virtualmente cerrado el pago de la deuda más allá de la administración Macri es crucial para los inversores. Más aún, porque puede haber un "efecto decepción" si el monto termina siendo menor.

Pero el otro tema clave para el mercado es qué pasará con el manejo del dólar. Según había trascendido la semana pasada, Caputo estaba negociando quitar las metas de inflación, volcarse enteramente por el control de los agregados monetarios y establecer un esquema de "bandas" mínimas y máximas en las que se moverá el billete verde, virtualmente vigilado por el Central.

"Estas modificaciones en el marco de la política monetaria y tipo de cambio estarían señalando el reconocimiento del bajo poder de efectividad de la tasa de interés como la única herramienta que se le permitió utilizar al Banco Central", afirman desde el Mariva.

En cuanto a la implementación del régimen de bandas, destaca que aún quedan por confirmar varios detalles. En particular, no está claro si las mismas formarán parte de un régimen fijo o si podrán ser ajustadas en base a un indicador específico (por ejemplo, el tipo de cambio real multilateral).

Para la entidad local, esto último tendría la ventaja de mantener cierto nivel de competitividad cambiaria, si bien la efectividad de las "bandas" como un ancla nominal se vería disminuida:

- En cuanto a la primera banda, la mínima, destaca que el alto nivel actual de inflación puede deteriorar rápidamente las recientes ganancias de competitividad 

- En ese contexto, la caída potencial de las reservas para defender la banda externa de tipos de cambio podría ser considerable 

- Paralelamente, resaltan que el nivel actual de tenencias del BCRA (u$s49.000 millones) aún es bajo si se la compara con la de otros pares regionales, y cuando se observan cifras absolutas. Las reservas netas/líquidas están en u$s10.500 millones.

"No está claro si se le permitiría al BCRA utilizar estos recursos adicionales potenciales para llevar a cabo su política de tasa de cambio", afirma el Banco Mariva.
 
En esta coyuntura, la entidad se inclina más a suponer que el acuerdo renovado del FMI implicaría un respaldo oficial para que el Banco Central intervenga en el mercado con mayor flexibilidad (y poder de fuego), para facilitar episodios potencialmente perturbadores, pero no para defender un cierto nivel del precio del dólar.

El día a día

En la segunda jornada de actividad oficial, Macri, por fin, se verá cara a cara con Donald Trump.

En las "cumbres" telefónicas, el presidente estadounidense le brindó un fuerte respaldo a la gestión. Algo que, en los trascendidos, pareció plasmarse en un segundo acuerdo extraordinario con el FMI, dado que nadie imagina al board del organismo tomando una decisión que vaya en contra de la voluntad de cooperación de Trump para con la Argentina.

Justamente, en la previa al discurso que Macri ofrecerá en la ONU, el mercado estará atento a si ese apoyo se materializa en algo más que en la foto de rigor. También será el momento de interpretar señales en el encuentro con Christine Lagarde.

En definitiva, el mercado sigue sin "comprar" la versión sobre el final del episodio de crisis financiera argentina y está a la espera de señales contundentes antes de tomar decisiones de inversión.

Enterate lo último sobre economía digital, startups, fintech, innovación corporativa y blockchain. CLICK AQUÍ
Te puede interesar