Inflación caliente: historia secreta de una decisión que (sólo) por ahora quedó en suspenso

Inflación caliente: historia secreta de una decisión que (sólo) por ahora quedó en suspenso
Esta misma semana, la Casa Rosada convocará a empresarios y a sindicalistas para alinear las expectativas inflacionarias. Expectativa
Por Claudio Zlotnik
08.02.2021 10.55hs Economía

Alberto Fernández se enardeció cuando le mostraron las fotos de las bandejas con carne que exhibían las heladeras de algunos supermercados, con los precios promocionales alcanzados en el acuerdo con los frigoríficos, con rebajas de hasta 30% en los denominados cortes "populares". Esas bandejas tenían una mayor proporción de grasa que de carne, lo que ameritó que en los primeros días de la promoción, el tema fuera "trending topic" en las redes, pero no por su eficacia sino motivada por burlas y, en el mejor de los casos, sospechas de un pésimo acuerdo entre el Gobierno y los frigoríficos.

Hubo rápidas inspecciones en las cadenas comerciales que habían participado del acuerdo, y la conclusión fue que el sector de la carne se había aprovechado de ese pacto para sacarse de encima productos de mala calidad para exponerla en los supermercados.

El enojo presidencial quedó expuesto públicamente el fin de semana. "Preferiría no hacerlo, pero si el campo no entiende voy a subir las retenciones o establecer cupos (para las exportaciones)", dijo Alberto Fernández en una entrevista con el diario Página/12.

En público, Fernández evitó una pulseada directa con los frigoríficos que firmaron el acuerdo por la carne. El Presidente puso en la mira a todo el sector primario exportador. Los responsabiliza por la suba de los precios de los alimentos. La pelea se focaliza en el mercado del maíz y el de la carne vacuna y aviar.

La idea oficial es forzar a ese sector a rubricar acuerdos para frenar la dinámica inflacionaria en los alimentos, cuyos precios van por delante del resto, en línea con lo que viene sucediendo en los mercados internacionales con los valores de los commodities.

En público, Fernández evitó una pulseada directa con los frigoríficos que firmaron el acuerdo por la carne
En público, Fernández evitó una pulseada directa con los frigoríficos que firmaron el acuerdo por la carne

Más allá de los lógicos reacomodamientos internos por el alza de esos precios internacionales, los funcionarios quieren evitar una espiralización de los aumentos. Es lo que, sospechan en Economía, podría estar pasando en los alimentos teniendo en cuenta los datos con los aumentos de enero y en la primera semana de este mes.

"Yo necesito que ellos exporten porque necesito dólares que entren. Pero lo que no pueden es trasladar a los argentinos los precios internacionales porque no producen en precios internacionales", señaló el jefe de Estado en relación a los productores ganaderos.

Hoy en día, las exportaciones de carne vacuna tributan un 9% en derechos a las exportaciones. Y las de maíz, el 12%. En este último caso, la alícuota podría elevarse al 15% sin la obligación de pasar por el Congreso una modificación.

Lo que está claro es que la máxima preocupación de Fernández para este año refiere a que los salarios le ganen a la inflación. Y que el Gobierno no está dispuesto a tolerar un índice que trepe al 50%, que es lo que vienen pronosticando desde las consultoras privadas.

Lo que viene

Esta misma semana, la Casa Rosada convocará a empresarios y a sindicalistas para alinear las expectativas inflacionarias. Si no lo logra será muy difícil tener éxito en el objetivo de que, después de tres años con pérdidas en el poder adquisitivo, en este 2021 electoral haya una reversión de esa tendencia.

Esta misma semana, la Casa Rosada convocará a empresarios y a sindicalistas para alinear las expectativas inflacionarias
Esta misma semana, la Casa Rosada convocará a empresarios y a sindicalistas para alinear las expectativas inflacionarias

Funcionarios del equipo económico argumentan que es posible llegar a acuerdos exitosos. Ponen como ejemplo al programa de "Precios Cuidados" rubricado con las principales fábricas de alimentos industrializados (fideos, arroz, harina, entre otros). Y al acuerdo con los aceiteros, que a través de un fideicomiso se puso un límite a los aumentos de precios.

Ahora, el Gobierno quiere forzar a los productores de maíz y de la carne. Algo que no será fácil: al contrario de los aceiteros, en esos sectores conviven miles de productores con intereses y visiones distintas sobre su negocio.

¿Llegará la "sangre al río"? Por lo mencionado por el propio Presidente, la decisión sobre las próximas medidas es cuestión de tiempo. Poco tiempo.

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